08 October 2008

El agricultor en peligro de extinción

ALAI, América Latina en Movimiento
2008-10-03

Resumen de la tragedia en los campos valencianos y de la crisis de precios en los alimentos: El agricultor en peligro de extinción
Vicent Boix

El presente artículo no pretende ser un riguroso estudio científico sobre la causa de la crisis agrícola. Ni es el objetivo, ni su autor está capacitado para hacer semejante tarea faraónica. Se pretende únicamente dar una serie de datos que concitarán una serie de conclusiones personales. Para ello, se analiza someramente la crisis de la citricultura valenciana (España), que puede servir como muestra de otras crisis en otros lugares. El autor proviene de una familia fuertemente enraizada en la citricultura valenciana desde hace varias generaciones y durante los últimos años trabajó en un comercio de exportación de naranjas, lo que le permitió conocer y palpar la crisis y la zozobra en primera persona. Además ha vivido tres años en Centroamérica, lo que le ha permitido conocer en mayor o menos grado la crisis agrícola en dicho continente.

Justo cuando se estaba redactando este escrito se produjo la triste noticia del fallecimiento de Joan Brusca (secretario de la Unió de Llauradors i Ramaders). Sirva este artículo de homenaje y de recuerdo para este gran defensor del campo valenciano.

Las buenas épocas

La naranja era fuente de riqueza que determinó la historia, progreso e idiosincrasia del País Valenciano. Fue motor durante aquellos años, no sólo de la economía valenciana, sino también de la española. Vicente Caballer, Catedrático de la Universidad Politécnica de Valencia, afirma al respecto que: “Los españoles tienen una deuda histórica con los valencianos debido a que la producción, comercialización y exportación de naranjas y mandarinas puede ser considerada como la principal actividad económica de España a lo largo de todo el siglo XX si tenemos en cuenta la aportación al PIB, a la Balanza de Pagos y su carácter social…”.[1] Según el mismo autor, las exportaciones de naranja suponían el 20% del total en España en el año 1930 y el 16% en 1962, época en la cual irrumpe el turismo y se moderniza la industria. En el año 2002, todas las exportaciones del País Valenciano supusieron el 12% del total de la nación.[2]

De la misma manera, todas las labores asociadas al campo proporcionaron trabajo a infinidad de personas ocasionando grandes flujos migratorios hacia tierras valencianas. La naranja marcó también las tradiciones, el paisaje, la lengua y la cultura propia, condicionando festividades, aleccionando una serie de costumbres autóctonas, etc. Sin rubor se puede afirmar que la naranja generaba trabajo y futuro, y lo que es más importante, dicha riqueza se distribuía entre mucha gente por cuanto las explotaciones eran minifundios en manos de miles de pequeños agricultores. Los trabajos asociados al campo repartieron el patrimonio a mucha más gente.


La hecatombe

La otrora brillante y espectacular agricultura valenciana no es ni sombra de lo que era. Las condiciones comerciales que sufren los agricultores (productores), son inaceptables en cualquier país desarrollado y democrático. Subrayar que la crisis la sufren los productores, porque el resto de cadena productiva, especialmente los distribuidores, gozan de excelente salud económica. Valgan algunas cifras y datos para entender la dimensión de la tragedia:

-En muchos casos, el agricultor no vende las naranjas con un precio prefijado al operador (comercio privado o cooperativa. Denominados también comerciantes. Compran las naranjas al agricultor, las confeccionan, las envasan y las venden a un distribuidor, mercado de abastos, centro comercial, supermercado, etc.). Existe un contrato de compra-venta, pero no siempre se usa. El agricultor entrega los cítricos y al final de temporada recibe una cantidad de dinero del operador. Expoliar la renta del agricultor bajo esta modalidad se denomina “Compra a resultas” o “Comercializar”.

-En la campaña 2005-2006 el agricultor percibió el 68% menos respecto a 1997, según la Unió de Llauradors i Ramaders -asociación englobada dentro de la nacional Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG). Para la Federación Provincial de Agricultores y Ganaderos de Castellón (FEPAC) -enmarcada en la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (ASAJA)- los precios de dicha temporada fueron inferiores a los de hace 20 años.[3] El agricultor ha sufrido un aumento en los bienes de consumo que necesita para vivir, sobre todo en la vivienda, mientras el valor de sus cítricos ha bajado vertiginosamente.

-En la misma temporada y con datos de la Unió de Llauradors i Ramaders, los costes de producción aumentaron casi un 12% respecto a la media de los últimos cinco años.[4] Un estudio de la Universidad Politécnica de Valencia, publicado en diciembre de 2006, establecía en 0,19 euros/ kilo el valor de los costos de producción.[5] En esa misma época y según la FEPAC, la Conselleria de Agricultura[6] había fijado el precio de dicha variedad en 0,19 euros/kilo en el campo,[7] aunque realmente algunos operadores estaban pagando cantidades que oscilaban entre los 0,12 y 0,18 euros/kilo.[8] Estos datos muestran como los precios recibidos no cubrían ni los costes de producción. El Comité de Gestión de Cítricos, la Federación de Cooperativas Agrícolas y CITRUSAT, precisaron que el precio justo a pagar al agricultor sería de 0,55 euros/kilo.[9] La realidad era más testaruda pues se pagaba una tercera parte de dicho precio justo.

-Según el Censo Agrario, el campo valenciano perdió casi el 50% de los titulares de explotaciones entre 1989 y 2003. En 1989 se contabilizaban 286.886, en 1999 bajó a 222.454 y para 2003 la cifra sufrió una merma espectacular situándose en 149.207 titulares (En el País Valenciano existen más de 4 millones y medio de personas). En los últimos años, los titulares de explotaciones jubilados aumentaron del 33,58% al 37,65%. Sólo el 1,7% de los agricultores tiene menos de 30 años.[10] En Castellón (una de las tres provincias del País Valenciano), los agricultores representan el 7% de la población activa.[11]

-De 2000 a 2004 la superficie citrícola disminuyó un 5% gracias en parte al negocio inmobiliario, que desgraciadamente supone la única vía de escape ante la agonía. Evidentemente pocos se benefician, aunque la metamorfosis del territorio ahí está: agricultura por cemento.[12]

-En un estudio del Observatorio Ocupacional del Servicio Público de Empleo Estatal, publicado en los medios en diciembre de 2006, la agricultura había sido la única actividad económica con un comportamiento negativo en Castellón. Los puestos de trabajo ligados al campo fueron los únicos que descendieron en los últimos tres años.[13]

-En la campaña 2006-2007 y según el Ministerio de Agricultura, el descenso del precio de los cítricos para el agricultor fue casi 30 veces mayor que la media de los otros productos alimentarios. Esta disminución sitúa al naranjero como el agricultor que más ingresos perdió, aunque eso sí, la media estatal en el sector agroalimentario fue también negativa.[14]

-En la finalizada campaña 2007-2008, la producción se vio mermada en un 25% respecto al año anterior, lo cual debería haber repercutido en una ligera subida de los precios. Sin embargo el aumento del valor ha sido inexistente o pírrico en el mejor de los casos. Muchos operadores han seguido comprando “a resultas”.

-Según la FEPAC, entre un 5 y 10% de las fincas naranjeras castellonenses, o se han abandonado o no están bien cuidadas. Siguen existiendo productores que no han cobrado la naranja del año anterior y otros asociados a cooperativas tuvieron incluso que pagar.[15]

Los motivos

Existe consenso generalizado entre agricultores, operadores y organizaciones de diversa índole en cuanto a los motivos de la agonía del campo valenciano. Destacaríamos tres principalmente, muy relacionados entre si.

1-Concentración de la demanda.

Vicent Goterris, de la Unió de Llauradors i Ramaders, advierte que “Cinco grandes cadenas controlan el 40% de la producción y eso es una barbaridad”.[16] Según la European Marketing Distribution, en los próximos años, 10 cadenas de minoristas podrían dominar el 70-75% del mercado alimentario europeo.[17]

La mayoría de naranjas y mandarinas que se produce en España van a mercado europeo, y evidentemente esta concentración de la demanda unida al exceso de oferta, derivan en prácticas abusivas por parte de intermediarios y grandes cadenas, llegando a exigir los precios a pagar y las características de las naranjas. Los operadores ven estipulado y ahogado su precio de venta, aunque no lo defienden y acaban trasladando dicha reducción al agricultor a quién compran sin precio y tras hacer las cuentas le dan una pequeña limosna.

Las organizaciones de agricultores coinciden en señalar a estos dos agentes (operadores y grandes cadenas de distribución), como responsables de la tragedia de la naranja. Los que menos notan la crisis son los grandes operadores y multinacionales agro exportadoras, que al trabajar con volúmenes estratosféricos de fruta pueden permitirse el lujo de vender barato y seguir obteniendo beneficios. Por eso, a la paulatina reducción de agricultores también hay que añadirle la desaparición del pequeño operador tradicional al no poder competir.

Sin embargo, falta el tercer y principal culpable en todo este caos: las diferentes administraciones políticas escudadas en la ortodoxia neoliberal. Se ha permitido y se ha facilitado que grandes supermercados y centros comerciales vayan desplazando al pequeño comercio familiar de toda la vida, monopolizando la distribución y venta no sólo de las naranjas, sino de la mayoría de productos de consumo. No se ha establecido ninguna legislación en materia de precios agrarios. Se tolera vergonzosamente que los agricultores reciban migajas a cambio de unas naranjas que llegan al consumidor a unos precios astronómicos. Supuestamente esta es la tatareada libertad de comercio, pero aún hay más.

En una entrevista al “socialista” Josep Puxeu cuando era Secretario General del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), se le relató la queja de las organizaciones agrarias sobre la responsabilidad en la crisis de precios de las grandes empresas distribuidoras y supermercados. Pues bien, el Sr. Puxeu, respondió a esta queja de la siguiente forma: “Culpar a la distribución en muy fácil y quedas como un campeón cuando lo haces, pero el resultado que nos muestra el Observatorio de Precios es que los márgenes que se aplican son estrechos y no indica una posición de abuso.”[18]

Al analizar someramente los precios de la variedad clementina que ofrecía el Observatorio de Precios del MAPA,[19] se percibió un primer punto que dejaba en entredicho las afirmaciones del Sr. Puxeu: Dichos precios se calculan mediante estudios en el mercado nacional, mas sin embargo los propios datos del Observatorio indicaban que cerca del 60% de la producción de mandarina española se exportaba.

El Observatorio, para la campaña 2006-2007, determinó que el productor obtenía el 10% del precio final en destino. Es decir, le pagaban a 0,17 euros/kilo una fruta que llegaba al consumidor a un precio de 1,62 euros/kilo. El mayorista se quedaba con el 31% y el minorista con el 59%. Según FEPAC, el precio de la clementina en los supermercados de Castellón, en la temporada 2006-2007, se incrementó entre un 650% y un 1500% respecto al precio en el campo.[20] En un estudio de la Unió de Llauradors i Ramaders del año 2005, se estipulaba el precio medio que percibía el agricultor en 0,19 euros/kg. Con referencias de la Universidad Politécnica de Valencia mencionadas por la Unió, se indicaba que la clementina salía de los operadores a un precio promedio de 0,47 euros/kilo. El precio final de venta en supermercados era de 1,99 euros/kilo. Es decir, el agricultor obtenía el 10% del precio final, el comerciante y la cooperativa el 15% y los intermediarios y supermercados se llevaban el 75% del valor final.[21] Según las organizaciones agrarias, en algunos lugares de Europa se llegaron a vender a 3 euros/kilo, lo que muestra una posición de abuso mayor hacia el productor y el consumidor.[22]

Contrariamente, algunas cadenas de supermercados como Aldi y Lidl vendieron naranjas a precios excesivamente bajos (incluso por debajo del precio de coste) como una especie de reclamo para atraer a potenciales clientes. Esta práctica, que obliga a otros minoristas a bajar precios y que comprime más aún los márgenes de ganancia, es repudiada por las organizaciones de agricultores que incluso elevaron una denuncia a la Comisión Europea,[23] aunque en abril de 2006 este organismo concluyó que no había posición de abuso de ambos supermercados.

Pues bien, ante este panorama de indefensión, despotismo y de autoritarismo de las grandes cadenas, intermediarios y supermercados, el hecho de defender un precio justo para el agricultor fue tildado por un funcionario público de alto rango del MAPA como “quedar como un campeón”. Que el agricultor no cubra gastos y perciba de media un 10% del precio final de venta al consumidor “no indica una posición de abuso”.


2-Sobreoferta de naranjas y mandarinas.

A-Aumento de la producción

Un pequeño comerciante entrevistado comentaba que él compraba y manufacturaba naranjas para luego cederlas sin precio a un intermediario. O sea, que los agricultores ceden sus naranjas sin precio a un operador que, en algunos casos, las vende a los intermediarios también sin precio. La gran pregunta es ¿Cómo se ha llegado a esta dinámica? ¿Por qué los agricultores y operadores no tienen la sartén por el mango?

Tomás García Azcárate, Jefe de la División Hortofrutícola de la Unión Europea, afirma: “Hay un exceso de oferta. La producción de cítricos ha crecido mucho más que la demanda…”[24] Leopoldo Arribas, periodista, escritor y experto agrícola declara que “…dado el fardo de toneladas de producción con que contamos, y que, se quiera o no, son la clave del problema. Es imprescindible condenar un buen montón de toneladas para que la próxima campaña no estemos aún peor en cuanto a producción en cantidad.”[25] Vicente Bordils, representante del comercio privado, sentencia “La ley de la oferta y la demanda se ha roto. Sólo hay oferta y ése es el drama.”[26] Cualquier agricultor a quién se le pregunte dice lo mismo: hay mucha naranja, pero ¿Por qué hay tanta naranja? Indudablemente porque no ha existido ningún tipo de planificación desde ninguna administración.

Este incremento ha sido dramático para el agricultor. Antes los operadores buscaban al productor, ofrecían un precio y mandaban a los recolectores Ahora a muchos se les queda la naranja en el árbol y otros las recolectan ellos mismos y las transportan hasta el operador.

Algunos datos sobre las naranjas y mandarinas en España

Producción Nacional (toneladas)

1962 1.327.000
1973 2.680.100
2003 5.194.500

Cantidad Importada (toneladas)

1962 10
1973 5.060
2003 387.380

Superficie aprox. (hectáreas)

1962 92.000
1973 197.915
2003 251.226

Fuente FAO[27] y MAPA (Cit. p. V. Estruch)[28]


A este aumento de superficie y producción hay que añadirle otro fenómeno paralelo: la disminución en el número de explotaciones. Entre 1989 y 1999 descendieron prácticamente en todas las zonas naranjeras de España salvo en algunas donde el incremento fue insignificante. Indudablemente el País Valenciano acogió la mayor parte de estos abandonos.[29] Estos datos sugieren otro fenómeno más preocupante: se está produciendo una concentración de la tierra. Si bien es cierto que muchos agricultores han venido adquiriendo nuevas fincas, no son menos ciertos los comentarios de la gente del sector que advierte como grandes empresarios de la construcción, azulejeros, aristócratas, grandes comerciantes, etc. se han convertido en nuevos y acaudalados terratenientes. Incluso hay grupos de inversión dedicados a obtener réditos a través del cultivo de nuevas fincas citrícolas. Los datos hablan por si mismo: los minifunditas de toda la vida desaparecen ante la crisis, mientras los ricos e inversionistas acaparan cada vez más tierra, producción y beneficios.

Ante estos hechos, una de las demandas de las organizaciones agrarias ha sido exigir al gobierno español que prohíba nuevos plantíos. El posicionamiento de éste quedaron reflejadas en las palabras de Josep Puxeu, “número dos” del MAPA: “…pedir que se limiten las plantaciones pues queda muy bonito, pero es difícil que progrese porque las políticas de contingentación no valen en la UE, que está apostando cada vez más por la liberalización.”[30]

Hay dos aspectos a destacar en esta declaración. El primero desde el punto de vista técnico, al no ser verídico el razonamiento en toda su extensión porque existen políticas de cupos en el marco de la UE. Como segundo punto no se puede tolerar en un estado democrático, que decenas de miles de personas pierdan su forma de vida porque así lo establezca una doctrina económica destructiva, que desconocemos y que nos están imponiendo sin consultarnos.


B-Importaciones.

En las importaciones se pueden distinguir dos canales de entrada. El primero correspondería a la fruta manufacturada que entra directamente en los mercados europeos. Los productores en la cuenca del Mediterráneo se agrupan en una organización denominada CLAM, que engloba a países como España, Francia, Italia, Grecia, Turquía, Israel, Egipto, Túnez, Argelia y Marruecos. En la temporada 2003/2004 y según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), estos países fueron responsables del 17% de la producción mundial de naranjas y del 25% de mandarinas. Dentro de los países CLAM, España producía aproximadamente un tercio de las naranjas y la mitad de las mandarinas. En cuanto a exportaciones y según la misma fuente en la misma temporada, a la zona CLAM le correspondía el 55% del total mundial en naranjas y el 72% en mandarinas.[31] Según datos del propio CLAM citados por Vicent Estruch, Profesor de Economía y Ciencias Sociales de la Universidad Politécnica de Valencia, en las últimas temporadas España ha exportado el 50% de las naranjas y el 70% de las mandarinas de la zona mediterránea, lo que supone si comparamos con temporadas de los años 80, un aumento en la exportación de naranjas y el mantenimiento de la cuota en las mandarinas.[32] A nivel mundial, esto supondría que España exporta alrededor del 25% de la naranja mundial y el 50% de la mandarina. Los mercados de destino han sido los europeos, salvo porcentajes irrelevantes a Estados Unidos y Oriente Medio. Comparar las cifras actuales con otras más antiguas, permite concluir que España ha mantenido su cuota de exportación a nivel mundial en naranjas y mandarinas. Por lo tanto, este canal de importaciones no ha influido en la crisis de la naranja valenciana.

Existe una segunda vía de entrada de naranja de otros lugares del mundo, a través de operadores españoles. Ximo Tirado y Doménec Nàcher, secretario de comunicación y secretario técnico de la FEPAC respectivamente, explican como los propios comerciantes y cooperativas compran naranja del exterior para mantener sus mercados y clientes una vez finalizada la campaña y la producción española, evitando así que otros se adueñen de dicho espacio.[33]

Aunque destacan que dichas importaciones se suelen efectuar fuera de temporada, es cierto también que al principio y final del período éstas se han solapado con la producción nacional. De hecho es una realidad la existencia de producción extranjera en plena campaña como bien destaca Joan Brusca, secretario de la Unió de Llauradors i Ramaders, quién afirmó en el momento álgido de la temporada 2005/2006, que las importaciones habían aumentado un 34% respecto al año anterior. Concluyó diciendo que "El sector siempre ha tolerado este tipo de importaciones porque, en un principio, se producían en contra estación y mantenían los canales de distribución de nuestros operadores comerciales, pero ahora conllevan problemas como plagas o el aumento de la competencia como herramienta comercial para presionar los precios".[34] Tirado y Nàcher ratifican las afirmaciones de Brusca sobre la calidad y los problemas fitosanitarios de la producción foránea, y sobre todo, su utilización como argumento de chantaje hacia el productor local. Huelga decir que este tipo de importaciones en otros tiempos talvez no hubieran supuesto un quebradero de cabeza, pero en épocas de crisis como ahora representan un obstáculo más para el agricultor tradicional valenciano.

Hay que especificar que la importación de naranjas del exterior no tiene porque beneficiar a los agricultores de los países del sur. Este falso axioma, perifoneado muchas veces por las propias ONG’s, hay que analizarlo caso por caso y en materia citrícola se derrumbaría ante ciertos datos. El 75% de las explotaciones citrícolas valencianas (país del norte) son de menos de 10 hectáreas y tan sólo el 2,5% superan las 20.[35] Según el Instituto de Comercio Exterior, en Marruecos (país del sur), “El 75% de la superficie agrícola marroquí corresponde a pequeñas explotaciones familiares, dedicadas prácticamente a una agricultura de subsistencia. El 25% restante lo constituyen grandes explotaciones agrícolas de regadío, modernas y con una clara vocación exportadora.”[36] Por lo tanto en Marruecos, el pastel de la agroexportación está en manos de unos pocos afortunados con grandes superficies de las mejores tierras, entre ellos la propia monarquía marroquí.[37] Paradójicamente también hay agricultores españoles que han “deslocalizado” su producción porque “Mientras que un bracero cobra en España 40 euros de media por jornada, en Marruecos reciben cinco. El agua, cuando la hay, aquí cuesta 30 céntimos de euro el metro cúbico. Allí, 10 veces menos. Lo mismo pasa con el gasóleo para los camiones: un 25% menos en Marruecos. Y, encima, la gran extensión de tierra que va a tener le permite abaratar muchos costos.” Como dato curioso, el 80% de las exportaciones freseras marroquíes estaban en manos de empresarios españoles.[38] Como se verá más adelante, los agricultores del sur que destinan su producción a la exportación tienen el mismo problema que los valencianos: el intermediario. Por tanto, cabe afirmar que la exportación de productos agrícolas desde Marruecos beneficia a un mínimo de latifundistas, aristócratas y extranjeros; mientras que la exportación de cítricos desde el País Valenciano fue una actividad que proporcionó futuro y trabajo a cientos de miles de personas.


3-Problemas estructurales del sector.

Para Ximo Tirado y Doménec Nàcher, la sobreproducción no es tan grave ahora. Lo puede ser en un futuro inmediato y por eso, junto a otras organizaciones agrarias, han solicitado a las autoridades que limiten la superficie de cultivo.

En teoría, el problema de la compra “a resultas” surge con el nacimiento de las cooperativas. Éstas recolectan la producción de sus asociados y al final de temporada reparten beneficios. Por su manera de funcionar están obligadas a recoger toda la producción, incluida la fruta de menor calidad. Si a ese hecho se le suma el incremento de producción de los últimos años, la consecuencia es clara: se generan grandes cantidades de fruta que van llenando las cámaras frigoríficas y que tienen que salir a un mercado que monopolizan unos pocos intermediarios. Este fenómeno se ve agravado por la desorganización varietal, ya que una sola variedad de mandarina se cultiva masivamente lo que obliga a los operadores a lanzar al mercado cientos de miles de toneladas en tres meses. Antes, algunos comercios detenían los envíos cuando los precios bajaban a la espera del incremento de las cotizaciones, pero las cooperativas rompieron esa dinámica y los comercios privados se vieron obligados a copiar prácticas como comprar sin precio o enviar masivamente fruta sin consideración alguna. Y lo hicieron con suma alegría, pues al comprar sin precio al agricultor pueden pagarle a final de temporada lo que quieran. Si los ingresos totales han sido menores porque los precios en el mercado fueron bajos, los operadores restan a esos ingresos los otros costes de producción existentes, se quedan con su porción de beneficios y el resto lo reparten al agricultor. Como advierte Estruch, esta táctica genera un efecto perverso ya que el operador está dispuesto a comprimir el precio de venta por kg., siempre y cuando logre cubrir costes y asegurarse una ganancia mínima. Luego podrá aumentar esa ganancia si logra incrementar la cantidad de Kg. vendidos. Por eso al operador le interesa sacarse de encima la mayor cantidad de producción sin defender los precios. La gran cantidad de fruta y la nula cooperación entre los operadores desembocan en una competencia entre éstos por reducir al máximo los precios para poder vender la naranja. El resto ya lo saben: pasotismo gubernamental.

Además Estruch pone de manifiesto la opacidad de la compra “a resultas”, cuando señala que el comercio privado, al final de temporada, establece el precio a pagar al agricultor pero no explica cómo lo obtuvo. Se desconoce el preció al que vendió la fruta, los costos de producción y su margen de ganancia por Kg. El riesgo es mínimo.

Para Tirado y Nàcher este es el caldo de cultivo que desemboca en la actual crisis del productor. El problema no es ni la filosofía de las cooperativas ni la presencia de muchos operadores, ya que en décadas pasadas había más y sin embargo el sector progresaba y sembraba bienestar. El caos se origina porque el mercado está en pocas manos y los operadores (que son muchos) no se ponen de acuerdo en establecer un precio mínimo de venta y más bien compiten entre ellos. Si se añade el problema de la sobreproducción apuntado por otros expertos, se va conformando un trágico cuadro clínico de la crisis naranja.

Las modalidades de saqueo se han perfeccionado. Antes el distribuidor llamaba por teléfono a diferentes operadores a ver quién ofrecía el producto más barato, ahora hay un distribuidor que incluso dispone una página web donde los operadores ingresan y ofertan a la baja sus naranjas y mandarinas. En la web se indican las características exigidas por el comprador, los operadores pujan y se va observando como el precio decrece progresivamente.


Conclusiones y comentarios:

1- Hay dos visiones contrapuestas de entender la agricultura. La primera, la visión simplista y mecanicista del agro como un gran negocio en la era de la globalización. Sometido sin previo aviso a la ortodoxia del mercado y a sus falsas leyes de libertad, y que está o pretende estar en manos de unos pocos. En la otra banda, la agricultura de subsistencia y a pequeña escala. Conformada por cientos de millones de personas que siembran para alimentarse y para tener un trabajo generando a la vez bienestar y futuro. Que garantizan la seguridad y la soberanía alimentaria, mantienen vivo el tejido rural, enriquecen la diversidad cultural y ofrecen mayor protección y equilibrio al medio ambiente. Ambos modelos son incompatibles pues el primero busca maximizar y acaparar la riqueza desplazando al segundo.

2-El tan cacareado libre mercado es una falacia. Sus pilares teóricos no se aplican por igual y su funcionamiento no es autónomo y ajeno a la intervención. Se manipula en beneficio de los grandes intereses. Como dice Noam Chomsky (profesor de Lingüística en el Instituto Tecnológico de Massachusetts y ensayista político): “Son programas neoliberales para las víctimas, pero no para los manipuladores. (…) La gente que trata de imponer los principios del neoliberalismo en el tercer mundo y en los slums (barrios bajos) de nuestras ciudades, no quiere esos principios para ella misma. Quiere un poderoso estado nodriza para protegerlos, como siempre.”[39] Es una ilusión pensar en el neoliberalismo como una coyuntura donde todo el mundo puede participar y beneficiarse. Jean Ziegler, el ex relator especial de la ONU para el derecho a la alimentación, recuerda que “La liberalización total equivale a la organización de una pelea entre el campeón mundial de boxeo Mike Tyson y un desnutrido desempleado bengalí. Para decir después al estilo de la OMC que las mismas reglas valen para los dos, que los dos tienen los mismos guantes y que seguramente el mejor ganará. (…) El neoliberalismo en sí es un sistema asesino.“[40]

La paulatina concentración de los productos de consumo, los procesos de producción, las materias primas y los servicios en manos de unos pocos y la cada vez más precaria situación de la clase trabajadora y agrícola, es la clara evidencia de qué es y para qué sirve el neoliberalismo. Alberto Montero, Profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga, lo explica así: “Yo creo que el problema actual obedece a que con la liberalización de determinados sectores para favorecer una mayor competencia que redunde en mayores beneficios para el consumidor (fundamentalmente, precios más bajos y mejor servicio), se suele generar el fenómeno opuesto al esperado porque las empresas lo que hacen es, en primer lugar, tratar de expulsar a los competidores más débiles para, una vez controlado el mercado por unas cuantas, esto es, llegados a una situación de oligopolio, repartirse el mercado y fijar precios mediante comportamientos colusorios.”.[41] En el caso de la citricultura valenciana, se ha visto como la intermediación está en manos de unos pocos y al paso que vamos la tierra y la comercialización también lo estará. Esta es la trampa del libre comercio.

3-La agricultura valenciana es víctima del libre mercado. Dicha doctrina postula la no intervención del estado en la economía. Esto deriva en que el gobierno no gobierna y no puede plasmar las exigencias y soluciones que desde las asociaciones de agricultores se proponen, dejando a éstos a la deriva. No se pueden establecer precios mínimos, ni frenar los oligopolios y abusos de la distribución, ni crear un fondo de crisis, ni limitar la producción y en general, no se puede intervenir hacia una solución integral de la crisis citrícola. Joan Brusca dejó entrever este punto cuando dijo: “Esa reacción popular contrasta con las de las diversas administraciones que no quieren saber nada del asunto de los precios, echando balones fuera y desviando las culpas hacia otras direcciones como si ellos no fueran gestores públicos de la cosa agraria”.[42] Cristóbal Aguado, presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores, coincidió cuando denunció que “El sector está planteando importantes propuestas para atajar la crisis, pero todas chocan contra la ineficacia y la dejadez del Ministerio, que parece haber abandonado el sector a su suerte. Tenemos un gobierno que agrícolamente no gobierna, sin rumbo, que no atiende a las peticiones de los agricultores y que, por el contrario, va a su bola conformándose con lo que la Comisión Europea le pone delante y pensando en hipotéticas reflexiones globales cuando el campo necesita desesperadamente unas soluciones eficaces y urgentes.”[43]

4-El concepto de libre mercado sitúa en tela de juicio el concepto de democracia. Por ejemplo, al preguntarle a Josep Puxeu sobre controles en la producción para evitar la sobreoferta, él negó esa posibilidad amparándose en la liberalización económica emprendida en el seno de la UE. La conclusión es clara: el pueblo es abandonado, la democracia se desvirtúa, el mercado se antepone a un demos sin cracia. Atilio Borón, Profesor de Teoría Política y Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y ex Secretario Ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, afirma: “…el debilitamiento de los Estados nacionales facilitado, por un lado, por la extinción práctica de la idea de nación -supuestamente subsumida bajo la corriente "civilizatoria" de la globalización- y, por el otro, por el imperio de las políticas "orientadas hacia el mercado" culmina en la degradación de la nación al rango de un mercado. Además, lo anterior significa aceptar (…) que los hombres y las mujeres de la democracia son despojados de su dignidad ciudadana y se convierten en instrumentos, en simples medios, al servicio de los negocios de las empresas.”[44] Sin embargo, esa libertad de mercado que acaba con el sustento de miles de personas, no se aplica a todos por igual.[45] Recientemente, Estados Unidos estudiaba la mayor intervención estatal de la historia por un monto de 700.000 millones de dólares, a fin de para salvar el sistema financiero. Por las mismas fechas, en una muestra de cinismo sin parangón, la patronal española pedía al gobierno “un paréntesis en el libre comercio”. Es decir, no quieren intervencionismo para que no se obstaculicen sus negocios, pero cuando lo revientan todo tiene que ir “papa estado” para apagar el fuego con dinero público. Privatizando los beneficios y socializando las pérdidas.

5-En otras partes el neoliberalismo también ha devastado la agricultura. En América Latina, el principal problema con los tratados de libre comercio y demás acuerdos neoliberales estriba en la reducción de los aranceles en algunos productos, que ha permitido la importación de los excedentes subvencionados desde Estados Unidos a unos precios más competitivos. Además los gobiernos han ido abandonando a los agricultores a su suerte, de manera similar a lo acaecido con los citricultores valencianos. Esto ha producido el desplazamiento de la producción local y la consecuente ruina de millones de personas. Según datos de Hernán Pérez Zapata,[46] Colombia antes podía auto abastecerse de su propio trigo hasta que el estadounidense fue invadiendo sus mercados. En 1966 el país sudamericano producía 160.000 toneladas e importaba 120.000. En 1990 cultivaba 20.000 e importaba 1.200.000. En el 2004, la importación superó 1.800.000 toneladas. En el maíz, de 1990 a 2002, el país pasó de importar 20.000 toneladas a 1.800.000.[47] Cabe recordar que el maíz, el trigo y el arroz representan el 60% de la alimentación mundial y en algunas sociedades son la base nutricional de la ciudadanía. Si además tenemos en cuenta que de la agricultura depende el 75% de la población en China, el 77% en Kenia, el 67% en la India o el 82% en Senegal; se puede observar perfectamente que esta serie de medidas económicas pueden arrastrar a la miseria, hambre y ruina a cientos de millones de personas.[48] En México, la Confederación Nacional Campesina denuncia que a diez años del Tratado de Libre Comercio entre USA, Canadá y México (NAFTA)“…sólo quedan 5 mil 200 productores de arroz en todo el país, cuando hace una década eran casi 30 mil, y si antes se sembraban unas 250 mil hectáreas, la superficie actual apenas llega a 70 mil.”[49] Y en ese mismo país “Investigadores de varias universidades mexicanas como Alma Ayala Garay aseguran que aproximadamente emigran al año 40.000 habitantes de las zonas rurales y de esos, muchos se dedicaban a los cultivos de frijol y maíz”.[50]

6-Hay que acabar con mitos y estereotipos tales como “agricultores del sur” y “agricultores del norte”. Más adecuado sería distinguir entre pequeños y grandes agricultores, o simplemente entre ricos y pobres. Vía Campesina lo dice bien claro: “…el verdadero conflicto -en torno a los alimentos, la agricultura, la pesca, las fuentes de trabajo, el medio ambiente y el acceso a los recursos- no es entre el Norte y el Sur, sino entre ricos y pobres. Es un conflicto que gira en torno a los diferentes modelos de producción agrícola y desarrollo rural, un conflicto que está presente tanto en el Norte como en el Sur. Es un conflicto entre la agricultura industrializada centralizada, controlada por las corporaciones y orientada hacia las exportaciones, por un lado, y la producción campesina y familiar sustentable y descentralizada principalmente destinada a los mercados nacionales, por otro.”[51]

¿Acaso se benefician los pequeños agricultores marroquíes de la exportación citrícola? Se ha visto que no y es más, salen perjudicados como indica Aakik Driss, secretario general del Sindicato de Campesinos de Aoulouz (provincia de Taroudant):“El régimen marroquí defiende siempre los intereses de los compradores y de los grandes propietarios en la llanura de Souss, quienes, tras arrancar los arganes, ocuparon las tierras colectivas de los campesinos pobres en la zona. Todo ello para implantar campos de hortalizas y cítricos, o lo que es lo mismo, para impulsar una agricultura capitalista destinada a la exportación hacia Europa. El embalse se construyó con el sudor y la sangre de los campesinos pobres de Ouzioua que perdieron sus tierras, su único medio de subsistencia, a cambio de indemnizaciones ridículas…”[52] En la otra banda tenemos la citricultura valenciana, que aún hoy aunque cada vez menos, está conformada por miles de minifundistas. Unos pocos viven de sus cosechas y el resto tienen otros trabajos, aunque oxigenan con la tierra la cada vez más apretada economía familiar. Muchos cultivan en sus parcelas otros alimentos para consumo doméstico. ¿Quién sale perdiendo en esta coyuntura? Sin duda alguna, minifundistas y campesinos valencianos y marroquíes.

7-Esta división geográfica errónea desemboca en un segundo mito que convendría revisar, defendido incluso por algunas ONG’s. Me refiero a la petición de eliminación de los aranceles en el norte. Si tenemos en cuenta que la mayoría de agricultores del sur practican agricultura de subsistencia, venden en mercados locales o tienen que tratar con intermediarios ¿Les beneficia en realidad que los aranceles del norte se desarmen? ¿Este hecho no sería un nuevo espaldarazo a la agroexportación en detrimento de la soberanía alimentaria? ¿Cómo se puede combatir la injusticia liberalizadora con más liberalización? ¿Acaso olvidan que en el norte también hay pequeños agricultores y en el sur grandes terratenientes y transnacionales agroexportadoras con poder y voracidad? Que se lo pregunten al matrimonio de los Kirchner, que durante años criaron a cuervos sojeros que ahora les están sacando los ojos. Y también que se lo pregunten a los pequeños campesinos que son expulsados de sus tierras por la avaricia de unos pocos. También a los bosques que ven avanzar imparablemente la frontera agrícola. Gustavo Duch, director de Veterinarios Sin Fronteras, dice al respecto que “Es preocupante la defensa que desde algunos medios de comunicación y de algunas ONG de desarrollo se hace del comercio internacional situándolo como herramienta casi mágica para asegurar el desarrollo. Y desde esos discursos de lucha contra la pobreza se defiende el papel de la OMC (se anima a los gobiernos a participar en las cumbres) si es que acepta introducir medidas regulatorias; o se criminalizan las políticas arancelarias que pueden proteger a los pequeños campesinos frente a la dura competencia de los agronegocios. En las políticas agrarias el comercio internacional no puede figurar como prioridad. Así lo defienden las familias campesinas integradas en la Via Campesina, y los hechos lo demuestran. Los beneficios de la exportación del azúcar antaño o de la soja ahora nunca rebosan hacia los pequeños productores.”[53]

En julio de 2004 pude asistir al IV Foro Mesoamericano por la Diversidad Biológica y Cultural, celebrado en el municipio salvadoreño de Carolina. Durante varios días pude entrevistar a agricultores y expertos de varios países americanos diferentes. Les pregunté sobre los problemas que ellos enfrentaban u observaban. Juan Rojas, del Instituto de Permacultura de El Salvador, destacaba la importación de productos subsidiados y las pésimas políticas gubernamentales. Macario Santizo, maya quiché guatemalteco, mencionaba como existe una concentración de las tierras fértiles mientras que el campesino pobre tiene las peores. Santizo apuntaba también a la entrada de agroquímicos y sus plagas, así como al cambio en los patrones climatológicos consecuencia directa del cambio climático. La mayoría de estos campesinos no disponen de sistemas de regadío y dependen de la lluvia. Ellos han constatado distorsiones en las fechas de las estaciones lluviosas y también han sido víctimas de violentos temporales.

Artemio Aguilar y Romi Palacios, técnicos agrícolas guatemaltecos que trabajan con agricultores pobres, resaltaron también los problemas climatológicos, la dependencia hacia los insumos derivados de la revolución verde y la inexistencia de financiamiento. Sobre el modelo agroexportador reinante señalaron que “Te han impuesto los precios, la demanda, los volúmenes de compra, etc.”. Es muy curioso como señalaban un problema que, alucinantemente, es el mismo que padecen los citricultores valencianos: el intermediario. Dicen de él que “Es una figura bien conocida y nosotros lo denominamos de otra manera: El coyote. El que tiene menos riesgos en la inversión y el que más gana es el intermediario.” Generalmente el coyote se aprovecha de que el agricultor no tiene vías de comunicación, transporte para sus productos y un mercado seguro (Posiblemente indefenso ante las importaciones subsidiadas). La incertidumbre generada por estos factores obliga al campesino a vender de cualquier manera al coyote, que ofrece transporte y salida al producto. Algunas veces de un intermediario local que transporta la cosecha, se pasa a uno regional que la procesa y luego a otro nacional que la exporta. El agricultor, al igual que en Valencia, paga caro el paso por esta cadena pues el coyote se acaba embolsando entre el 50 y el 75% del valor final.

Cesar Morales es mexicano, concretamente de Chiapas. Cuando lo entrevistaba era miembro de un comité cívico de carácter local que tenía vínculos con el campesinado. Morales coincidió con sus compañeros al señalar problemas como la inexistencia de políticas públicas. No existen subsidios ni créditos, solamente para amigos y conocidos de personas bien ubicadas en el poder. Hasta las instituciones que apoyaban a campesinos se han desmantelado. También subrayó los factores meteorológicos asociados al cambio climático, que no son solventados con el regadío porque por regla general no existe. Morales criticó fuertemente los tratados neoliberales que impiden el financiamiento público y desarman los aranceles permitiendo la entrada de productos subsidiados. También porque privatizan los recursos (biopiratería). Finalmente habló del intermediario con escepticismo: “El famoso coyote, donde quiera existen.”

Con las declaraciones de Teófilo Martínez, del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), se fue conformando un patrón al señalar prácticamente lo mismo que sus compañeros. Reprochó duramente el neoliberalismo especialmente las importaciones subsidiadas, al intermediario y el pasotismo gubernamental. La palabras de Lorenza Pichinte, campesina salvadoreña, aportaron una nueva dimensión al mencionar ciertos problemas estructurales como la pobreza, el analfabetismo, la doble carga laboral para la mujer campesina, etc. Sin lugar a dudas estos factores son un lastre molesto para el agricultor pobre. Mencionó por ejemplo que frecuentemente los padres de las comunidades tienen que pagar materiales de educación básicos como pupitres o pizarras. Si a esta realidad se le añade los problemas y dificultades que se han ido desgranando, el cuadro final es dramático.

Regresando al presente, en agosto de 2008, Vía Campesina realizó un llamamiento porque líderes de la organización en Honduras estaban siendo hostigados. Así mismo son conocidas las presiones y expulsiones por la fuerza de campesinos en Paraguay, Argentina, Brasil, etc. Estos desalojos, extorsiones, presiones, secuestros e incluso asesinatos, son constantes en muchos países del mundo, pero sin embargo son desconocidos por la opinión pública. Ciertas transnacionales de la solidaridad que se jactan de defender los derechos humanos, miran a otro lado y centran sus pomposas campañas en países como China, Irán, Venezuela o Cuba, ya que su producto solidario es más vendible para la ciudadanía primermundista que en el fondo es quién paga la cuota de socio o apadrina niños.

Por lo tanto y resumiendo: A- Suprimir los aranceles del norte supondría un impulso al agronegocio que en el sur también está controlado por grandes propietarios, coyotes y transnacionales. Este hecho alimentaría la avaricia del terrateniente por apoderarse a la fuerza de más tierra, impulsaría la agroexportación y sería un obstáculo para la soberanía alimentaria. B- La propiedad de la tierra y su consiguiente reforma agraria, la integridad de los campesinos, la ortodoxia neoliberal, el intermediario y los agroexportadores, el cambio climático, el efecto tóxico y alienante de ciertos insumos, el financiamiento, las políticas públicas, la pobreza, la protección de productos estratégicos mediante aranceles, etc. son sin duda alguna cuestiones más perentorias que la supresión de aranceles en el norte.

8-El problema que se aborda, como se ha visto, tiene unos orígenes políticos y comerciales. Por lo tanto sus soluciones tienen que partir desde esos ámbitos. Intentar suplir la injusticia del comercio con la tecnología es una decisión irresponsable, falaz y que posiblemente busque o al menos logre el efecto contrario. El Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias intentó diseñar un robot para recolectar naranjas.[54] Esta tecnología generaría desempleo y sólo se la podrían permitir unos pocos, con lo que se puede vislumbrar hacía que intereses dirigen los políticos los fondos públicos. Los transgénicos son otro ejemplo. Profetizar con que pueden ser la solución al hambre y los problemas de los campesinos del mundo resulta una afirmación engañosa, tendenciosa y malintencionada. Según el Servicio de Estadística Agrícola Nacional de Estados Unidos, entre los años 1997 y 2002 dicho país perdió más de 85.000 explotaciones agrícolas.[55] Argentina, en 1988 albergaba 421.221 explotaciones y pasó a 333.533 en 2002, según los Censos Nacionales Agropecuarios elaborados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República.[56] Ambos países, en 2002 sumaban el 85% de la superficie de cultivos transgénicos del mundo y como se observa dicha tecnología no evitó el abandono de la tierra.

Existe otro matiz que me gustaría comentar relacionado con ciertas tecnologías como los transgénicos. Antes se apuntaban los testimonios de campesinos centroamericanos. Entre otras cosas reconocían que muchos agricultores carecen de transporte básico y en muchos casos sus tierras están mal comunicadas lo que dificulta la salida de sus cosechas. En Jalapa, zona montañosa del norte de Nicaragua, pude ver como se cargaba el techo y el pasillo de un autobús con sacos de frijoles. En otros muchos casos, las cosechas dependen de unas lluvias que ya no llegan con la misma puntualidad que antes y frente a esto no existen sistemas de regadío. Por el contrario, en el País Valenciano aún se siguen utilizando canalizaciones y acequias que construyeron los árabes hace unos 8 o 9 siglos atrás.

Es muy curioso y a la vez sospechoso, que se presente una tecnología de última generación como los transgénicos como una herramienta al hambre y la pobreza, a unos campesinos, que carecen de tecnologías o infraestructuras decimonónicas que en otros lugares hace siglos que existen. Dicho de otra manera, es extraño que a un campesino se le quiera embaucar en paquetes tecnológicos y “semillas milagrosas” propiedad de empresas transnacionales, cuando no dispone de una mísera carretera por la que poder transportar su “cosecha milagrosa”. ¿No da la sensación de que alguien quiere construir la casa por el tejado? ¿O será que ciertas tecnologías se crearon para perpetuar el actual modelo y beneficiar a unos pocos? Además, desde organismos multilaterales y desde el politiquismo corrupto se ensalzan las propiedades sobrehumanas de estas semillas, mientras propugnan e implantan ajustes fiscales que asfixian a países e impiden que éstos puedan ayudar a sus campesinos e invertir en agricultura y en infraestructuras básicas, públicas, elementales y sobre todo estratégicas y necesarias para el desarrollo. ¿No son paradójicos y contraproducentes estos hechos?

9-Como conclusión final, tanto en el norte como en el sur los agricultores tradicionales están en peligro de extinción. Ni los unos ni los otros se benefician de la actual situación y es infructuosa la distinción por razón geográfica. Más bien es urgente la cohesión y cooperación a nivel mundial para señalar claramente el problema y exigir a las autoridades soluciones políticas reales, cuyo eje principal sería excluir a la agricultura de la ortodoxia liberal. Canalizar dicha lucha será tarea de las organizaciones agrarias y ante la falta de voluntad política habría que plantearse de una vez por todas medidas de presión más fuertes que además fueran coordinadas e implementadas por las diversas organizaciones agrarias del mundo. No hacerlo supondría escurrir el bulto y plegarse ante el fundamentalismo del mercado.


Epílogo: la crisis de alimentos de 2008 deja a cada uno en su sitio.

En más de 40 países del mundo se estuvieron produciendo altercados ante el aumento vertiginoso en los precios de los alimentos. Según la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación (UITA), los alimentos a nivel mundial subieron un 90%, se duplicó el valor del trigo en un año y otros granos y alimentos básicos sufrieron espectaculares aumentos. El propio Fondo Monetario Internacional (FMI) augura 100 millones de posibles hambrientos.[57]

Sin duda alguna, el modelo hace aguas por todas partes y se empieza a ver la verdadera cara de esa libertad de mercado que prometía mejores precios y bienestar. Se atribuye la crisis a la suma de varios factores, aunque varía la importancia que cada autor le confiere a un factor u otro. La subida del precio del petróleo sería una causa importante en algunos lugares del mundo, pero por ejemplo en Europa dicho incremento se debería contrarrestar parcialmente con un euro cada vez más potente. Además tampoco explicaría los vertiginosos aumentos acaecidos en un periodo de tiempo reducido. Otras causas puestas en el tapete han sido las malas cosechas en algunos puntos del globo motivadas por sequías y temporales consecuencia del cambio climático. Sin embargo UITA resta importancia arguyendo por ejemplo que la mala cosecha de granos en Australia “…no ha agregado más del 1,5% al precio mundial del trigo”.[58] El aumento en el consumo de carne y leche en países como India y China también se señala como motivo del incremento. Pero para UITA este hecho no justifica la crisis por cuanto “…la demanda creciente de proteínas de origen animal ha sido constante y no explosiva. No puede explicar el incremento del 31% en el precio del arroz que ocurrió apenas en los últimos días de marzo o el incremento del 400% en el precio de las tortillas mexicanas”.

Hay dos factores que sí suman más consensos: por una parte la especulación en el mercado alimentario, y por otra parte, el cambio del rol de la tierra impuesto desde la óptica liberal que microniza la seguridad alimentaria en beneficio del agronegocio. O sea, la tierra ya no debe parir alimentos, sino aquello que sea más rentable ¿Y qué es aquello más rentable? Pues paradójicamente productos que acaban en el primer mundo. Tres casos destacaré.

Primero, los agrocombustibles (mal llamados biocombustibles). Desde hace años miles de organizaciones agrarias, ecologistas, ONG’s, etc. han advertido que la transferencia de alimentos del estómago al depósito del coche iba a elevar el precio de la comida. Los países del norte bien saben que para llegar a los objetivos de producción de agrocombustibles que ellos mismos se han establecido, necesitan inexorablemente los campos y las tierras del sur, lo que significa una reducción de la superficie para alimentos. El arrollador aumento del valor del maíz en México a principios de 2007, fue simplemente un aviso de lo que estaba por venir.

Después no ha existido debate, la propaganda oficial ha ensalzado las discutidas propiedades ecológicas de los agrocombustibles y los medios de comunicación de masas, una vez más, han silenciado las voces disidentes y han sido parciales en su información. En países como España, el gobierno de seudo izquierdas de Rodríguez Zapatero permite situaciones deplorables como que la que sufren los citricultores tradicionales valencianos, mientras subvenciona y patrocina a bombo y platillo el cultivo de agrocombustibles. El mensaje es tan claro como desolador: “Sr. agricultor, si quiere vivir de la tierra deje de producir alimentos y cultive gasolina”.

Ahora, los avisos que las organizaciones de la sociedad civil proclamaban años atrás, son refrendados hasta por reverendos del libre mercado como el presidente del Banco Mundial Robert Zoellick u organizaciones como la OCDE o el FMI. El ex relator especial de la ONU para el derecho a la alimentación, Jean Ziegler, llegó a afirmar que “Es un crimen de lesa humanidad quemar alimentos para generar agrocombustibles”.[59]

Sin embargo, la seguridad alimentaria no se ha visto afectada únicamente por el cultivo de agrocombustibles. De la tierra donde antes brotaban alimentos ahora también lo hacen cultivos destinados a forraje para las granjas del primer mundo. Antes Argentina era conocida como el granero del mundo, ahora peyorativamente se le denomina “republiqueta sojera” porque con datos de febrero de 2008, más de la mitad de la superficie cultivable del país alberga soja que en un 95% es exportada.[60] Es el primer país del mundo en exportación de harina y aceites de soja, primero en girasol, segundo en maíz, tercero en soja y cuarto en trigo.[61] Este modelo agroexportador ha generado una entrada de divisas pero ¿Cómo ha repercutido en la sociedad?

Según datos del Informe Sobre Desarrollo Humano 2007-2008 del PNUD, Argentina tenía menos del 2,5% de población desnutrida entre los años 1990-1992 y ascendió al 3% entre 2002-2004,[62] debido a la fuerte crisis de finales de 2001. Si bien datos más recientes reducen el porcentaje de desnutrición, numerosas organizaciones como la Central de Trabajadores de la Argentina o el Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo, desconfían de las cifras oficiales y afirman que siguen muriendo personas de hambre (sobre todo indígenas).[63] En los últimos años y según los diversos informes “Panorama Social” que anualmente edita la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Venezuela y Argentina fueron los países en América que más disminuyeron la pobreza.[64] En el año 1999, el 23,7% de los argentinos era pobre. Dicha cifra se duplicó en 2002 por la espectacular crisis, para luego bajar de nuevo al 26% en 2005 y al 21% en 2006. Sin embargo, diversos analistas entrevistados por la agencia IPS indicaron que durante el año 2008 la tendencia se podría revertir por el alza de los precios de los alimentos. Para finales de año la pobreza podría escalar a un preocupante 30% y el sector indigente podría tener más dificultades para adquirir alimentos que en la crisis de 2001-2002. La inflación en el último año, calculada por estos expertos, es 3 veces mayor a la publicada por el gobierno, es de las más elevadas del continente y está fuertemente influenciada por el alza de los alimentos.[65] Teniendo en cuenta estos datos ¿A quién beneficia que Argentina sea el primer exportador a nivel mundial de girasol, segundo de maíz, tercero de soja y cuarto de trigo?

GRAIN advierte que en los países del sur “…las tierras fértiles fueron reconvertidas de la producción de alimentos para abastecimiento de un mercado local a la producción de commodities mundiales para la exportación o cultivos de contra estación y de alto valor para abastecer los supermercados occidentales. Si las cosechas se destinaran para los estómagos, posiblemente se podría alimentar al doble de la población mundial. El problema es que un porcentaje muy elevado se desvía hacia los caprichos del norte. El estado español por ejemplo, importa un 66% más de alimentos que hace diez años y muchos de ellos podrían producirse localmente.[66] Esta metamorfosis del campo y la supremacía del agronegocio, presionan los precios de los alimentos y como informa GRAIN “Hoy, aproximadamente el 70% de los llamados países en desarrollo son importadores netos de alimentos. Y de las 845 millones de personas con hambre en el mundo, 80% son pequeños agricultores y agricultoras.”[67] Según la FAO, en el último año los países pobres gastaron un 40% más de dinero en importar alimentos. Respecto a 2000 dicho gasto podría multiplicarse por cuatro.[68] El no cultivar alimentos y el paulatino exterminio de la agricultura tradicional sitúa en riesgo de hambre a muchas personas. ¿A quién ha beneficiado la transformación de la tierra de los países del sur en factorías y huertos del primer mundo?

Sobre la especulación en el mercado agrícola, la organización GRAIN cita una fuente que estima que el dinero especulativo en alimentos creció de los 5.000 millones de dólares en 2000 a los 175.000 en 2007. Según esta misma organización, unas pocas transnacionales de granos, semillas, agroexportadoras, productos agroquímicos así como grandes cadenas de supermercados, lograron el año pasado y siguen generando ahora extraordinarios beneficios gracias a que conforman oligopolios y controlan toda la cadena productiva.[69] Detenerse a pensar fríamente es espeluznante, pues no se llega a entender como existen personas que están dispuestas a enriquecerse a cambio de hambre. Tampoco se entiende porque la clase política no interviene los mercados para frenar esta práctica terrorista. Con estos datos se vislumbra quién se beneficia y quién sale perjudicado gracias a la sacrosanta y falsa libertad de mercado. Además el patrón se repite en otros sectores de la economía. Los precios del petróleo y de la vivienda están por las nubes mientras grandes multinacionales petroleras y constructores se hacen multimillonarios.

Durante este trabajo se ha hablado varias veces de la figura del intermediario. Sería injusto dejar fuera del mismo la figura de las multinacionales agroexportadoras, que en el fondo son grandes intermediarios que, o bien tienen sus fincas en el sur, o bien acaban comprando la producción local para luego exportarla. Algunas de sus prácticas pueden conocerse en mi libro “El parque de las hamacas”, que analiza el caso de miles de personas enfermas por el contacto con el peligroso agroquímico DBCP, que tuvo lugar en las fincas bananeras de América Latina durante los años 70. Muchas de estas empresas fueron responsables de que a muchos países se les denominara peyorativamente “Repúblicas bananeras”, pues eran gobernados por ellas y sus intereses. Dichas compañías protagonizaron matanzas, golpes de estado y en fechas recientes alguna fue condenada por traficar con armas. La UITA o la Coordinadora de Sindicatos Bananeros de América Latina (COLSIBA), tienen documentados infinidad de informes y denuncias por las prácticas de las agroexportadoras.

En algunos cultivos como el propio banano, unas pocas transnacionales manejan casi todo el pastel del comercio mundial de dicha fruta. Esto les confiere una posición de privilegio que no dudan en explotar. Han sido señaladas por comprar a precios bajísimos a productores locales, y en sus fincas o en aquellas que les venden la producción, la animadversión por los sindicatos alcanza cotas esquizofrénicas

Regresando a la crisis de los precios, otro factor influyente viene dado por la dependencia a los fertilizantes y productos químicos que están acaparados por unas pocas empresas, lo que ha derivado en aumentos espectaculares en sus precios de venta. Según ejecutivos de Bayer y Monsanto, los fertilizantes suponen el 35% de los costos de producción y en un año el valor de éstos se ha duplicado.[70] En México, desde la desnacionalización de la industria petrolera no se fabrican fertilizantes. Ahora son suministrados por multinacionales y el precio de se multiplicó por seis en dos años.[71] Este hecho también ha contribuido a la subida de los precios de los alimentos y junto al peligro para las personas (como queda patente con el caso del DBCP), el medio ambiente y la extrema dependencia al petróleo de los agroquímicos, plantea la necesidad urgente de fomentar y dirigir recursos hacia una agricultura ecológica, local y a pequeña escala.

A estas causas se podría añadir otra desgranada en este trabajo: la desaparición en las últimas décadas de millones de agricultores y la consecuente concentración de la tierra y el agronegocio en manos de un oligopolio que establece las condiciones y especula. O dicho de otra manera, el cambio de paradigma que el neoliberalismo ha introducido en la agricultura: de la tradicional donde millones de pequeños agricultores cultivaban para comer y/o trabajar, de una manera más respetuosa con el medio ambiente, conservando variedades autóctonas, fomentando los tejidos rurales, enriqueciendo la diversidad cultural, participando en el desarrollo de sus comarcas, generando puestos de trabajo y contribuyendo a la seguridad alimentaria en sus territorios; se ha pasado y se fomenta la agricultura donde la premisa única y fundamental es el negocio, la concentración y la acumulación paranoica del capital. Para ello se ha fomentado el agronegocio industrial desde organismos multilaterales y gobiernos cipayos. Los créditos a pequeños agricultores se han ralentizado o congelado, se ha tolerado que fueran expulsados de su tierra y que sus cosechas naufragaran ante la producción externa. Se engatusó a los países del sur para que abandonaran el cultivo de alimentos en favor de unos agrocombustibles y commodities que generarían ingresos para importar la comida. La inversión pública en agricultura de estas naciones adelgazó considerablemente. Según Jacques Diouf, Director General de la FAO, “…la ayuda otorgada a la agricultura en el ámbito del desarrollo pasó de 8000 millones de dólares (usando como base el año 2004) en 1984 a 3400 millones de dólares en 2004, (…) En porcentaje, durante el mismo período, disminuyó la proporción de la ayuda pública al desarrollo correspondiente a la agricultura, que pasó del 17 % en 1980 al 3 % en 2006. En los presupuestos de las instituciones financieras internacionales se registró una drástica reducción de los fondos destinados a las actividades que constituyen el principal medio de vida del 70 % de los pobres del mundo. En un caso revelador, el porcentaje de la cartera de préstamos asignado a la agricultura por una institución pasó del 33 % en 1979 al 1 % en 2007.”[72]

Ante semejante caos, en lugares como Europa las autoridades derrochan grandes sumas de dinero público subvencionando a grandes terratenientes, aristócratas, monarcas, etc. Apuestan ciega e incondicionalmente por tecnologías como los transgénicos, que en un pasado fueron publicitados como una especie de criaturas divinas y milagrosas. Amigos de la Tierra ha publicado recientemente un interesante informe donde se descubre el buen rollo existente entre altos cargos de la Comisión Europea y EuropaBio (lobby de la biotecnología). Este curioso compadreo no dispersa los nubarrones de la actual crisis alimentaria y ofrece una explicación más convincente al fanatismo biotecnológico de las autoridades europeas.[73]

Por el momento, se han escuchado dos propuestas para frenar la crisis. Una se podría definir como un “peligroso parche caritativo” de urgencia consistente en aumentar el dinero que se destina a la compra de alimentos a través del Programa Mundial de Alimentos. Decir que con una gran parte de ese dinero se compra los excedentes de granos generados en USA para llevarlos a los países necesitados. En algunos casos se ha denunciado que esa comida llega a los mercados desplazando la producción local. Además hay un razonamiento que salta a la vista: Lo más lógico sería comprar esa comida en el mismo país donde va a ser consumida o en países cercanos, y no comprar la sobreproducción estadounidense fruto de políticas proteccionistas que los integristas del mercado prohíben tajantemente en el sur.

La segunda medida es el anuncio de que debe aumentar la superficie agrícola para producir más alimentos, lo cual no tiene mucho sentido si tenemos en cuenta que supuestamente hay cultivos para alimentar a 12.000 millones de personas. Además si se eleva dicha superficie la frontera agrícola avanzará sacrificando bosques y selvas. Es decir, se cultiva agrogasolina para supuestamente reducir las emisiones de CO2 pero se encarece el precio de los alimentos; para frenar el incremento se aconseja aumentar la superficie de cultivo, pero esto redundará en un avance de la frontera agrícola y los bosques talados para cultivar dejarán de absorber CO2 y el carbono fijado en su interior regresará a la atmósfera. He aquí un caso típico donde una muy buena pescadilla se muerde terca y ferozmente la cola.

En Europa, a finales de mayo, las autoridades revisaron la Política Agraria Común (PAC) en busca de soluciones a las crisis. El rechazo fue evidente por parte de algunas organizaciones agrarias. COAG advirtió que este “chequeo médico”: “…sigue en la línea del desmantelamiento de la única política común de los 27, profundizando en las principales medidas que sirvieron de base en la reforma de la PAC de 2003: liberalización, desregulación, desacoplamiento de las ayudas (no ligadas a la producción) y recortes de los apoyos para el sector agrario. La experiencia ha hecho visibles las negativas consecuencias que este patrón está teniendo para agricultores y consumidores: el precio de los productos básicos se ha disparado, provocando problemas de acceso a los alimentos para la mayoría de la población. Al mismo tiempo, los agricultores y ganaderos reciben precios que no les permiten cubrir los costes de producción (que en el último año han subido de medio más de un 60%), de ahí que muchos estén abandonando una actividad que es fundamental para el mantenimiento de nuestros pueblos.”[74]

El resentimiento también se hizo patente tras la Cumbre de la FAO en Roma, celebrada a inicios de junio. Las organizaciones sociales que realizaron su propio foro, Terra Preta, se mostraron fuertemente decepcionadas tras los acuerdos conseguidos por los “representantes de los pueblos”. Algunas afirmaciones de éstas fueron: “La declaración final no llenará ningún plato. Las recomendaciones de más liberalización provocarán más violaciones del derecho a la alimentación”, “Los reclamos de los movimientos sociales de más protección y apoyo a los productores en pequeña escala sostenibles, de reforma agraria y de medidas concretas contra la especulación financiera, han sido totalmente ignorados por los gobiernos”, “Es una gran decepción que los gobiernos todavía no reconozcan que la crisis actual es resultado de décadas de ajuste estructural que ha violado sistemáticamente el derecho a la alimentación”, “Es una vergüenza que algunos gobiernos no impidan a las compañías internacionales procesadoras de semillas, granos y alimentos aprovechar la crisis alimentaria para aumentar sus beneficios”.[75]

¿Y que se podía esperar de la cumbre del G-8 celebrada en el mes de Julio en Japón? Pues más de lo mismo, pero como espectacular guinda a este bochornoso espectáculo, varios agricultores coreanos de Vía Campesina que habían viajado a Japón, fueron detenidos, deportados y señalados como posibles perturbadores de la cumbre.[76]

Nadie con poder se plantea hasta el momento lo que miles de organizaciones reclaman desde hace años: que no se apliquen los criterios neoliberales que desplazan al agricultor, concentran la oferta, favorecen la exportación y desatienden el cultivo de alimentos. Es necesario para frenar situaciones como las que se viven en la actualidad que las autoridades intervengan para garantizar la seguridad y la soberanía alimentaria de los pueblos. Vía Campesina lo dice así: “La crisis actual pone de manifiesto que no se puede jugar con la alimentación y que la regulación de los mercados tanto a nivel internacional como a nivel europeo es indispensable para la seguridad alimentaria de las poblaciones.”[77] COAG va en la misma línea: “La UE debe cambiar su política neoliberalizadora radical de abandono de la regulación de mercados y debe reinstaurar los mecanismos que eviten la fluctuación de los mercados agrícolas y garanticen unos precios a los agricultores que superen sus costes de producción.”[78]

Esta crisis de la alimentación y sus causas no son coyunturales sino claramente estructurales. Este modelo agrícola en particular y de desarrollo en general está agotado. Tengan en cuenta que será muy complicado que el año que viene el petróleo se abarate, que cambien los patrones de consumo, que cesen los temporales y sequías consecuencia del cambio climático, que se impulse la seguridad alimentaria en detrimento del agronegocio y que los inversores dejen de enriquecerse a cambio de hambre y miseria. Por lo tanto, es hora de que los estados intervengan para dar soluciones positivas y efectivas que redunden favorablemente en los consumidores, agricultores, ganaderos, pescadores, etc. Y si los estados no adoptan estas medidas, las organizaciones sociales, especialmente las agrícolas, deberían pensar seriamente tomar las calles y las carreteras porque desgraciadamente, en las democracias burguesas esta medicina es la única que entiende la corruptela del poder.

Algunos/as, los y las políticamente correctos, ya estarán pensando que soy un radical. Para mí que tienen la escala de valores un poco oxidada. Para mí radical es un mundo donde cientos de millones de personas sufren la zozobra del hambre porque unos cuantos agroterroristas quieren acaparar más poder y capital. Donde se despoja al campesino, se le expulsa de la tierra o se le sumerge en huracanes doctrinarios que no comprende. Para mí eso sí que es radical, pero, allá cada uno con sus principios.

- Vicent Boix es escritor, autor de “El parque de las hamacas” http://www.elparquedelashamacas.org/

[1] CABALLER, V.: “Deuda histórica o Levante feliz?”, en Levante Mercantil, 24 de septiembre de 2006.

[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Comunidad_Valenciana

[3] GUARDIOLA, D.: “Los cítricos se pagan un 68% menos que hace una década”, en Periódico Mediterráneo, 3 de mayo de 2006.

[4] GUARDIOLA, D.: “La renta agraria ha caído un 14% en el último año”, en Periódico Mediterráneo, 24 abril de 2006.

[5] GUARDIOLA, D.: “Los citricultores piden un mínimo de 0,25 euros/kilo para la nulera”, en Periódico Mediterráneo, 9 de diciembre de 2006.

[6] Institución del gobierno autónomo valenciano.

[7] AGUILAR, E.: “El consumidor paga hasta dos euros por un kilo de nuleras”, en Periódico Mediterráneo, 27 de noviembre de 2006.

[8] Idem 3.

[9] GUARDIOLA, D.: “La necesidad de un precio”, en Periódico Mediterráneo, 7 de diciembre de 2006.

[10] PICÓ M.J.: “Taronges al 4000%”, en Levante, 22 de octubre de 2007.

[11] GUARDIOLA D.: “El 30% de los agricultores ha dejado el campo en 10 años”, en Periódico Mediterráneo, 7 de enero de 2006.

[12] JLZ: “El campo valenciano ha perdido un tercio de sus agricultores en cinco años”, en Levante, 18 de julio de 2006, pag. 36. y GUARDIOLA D.: “El 30% de los agricultores ha dejado el campo en 10 años”, en Periódico Mediterráneo, 7 de enero de 2006.

[13] GUARDIOLA, D.: “La agricultura pierde aún más terreno en el tejido productivo”, en Periódico Mediterráneo, 7 de diciembre de 2006.

[14] GUARDIOLA, D.: “La citricultura es el sector agrario que más ingresos ha perdido del país”, en Periódico Mediterráneo, 29 de abril de 2007.

[15] AGUILAR, E.: “La campaña citrícola comienza con la mejor perspectiva en años”, en Periódico Mediterráneo, 24 de septiembre de 2007.

[16] AGUILAR, E.: “La FAO califica a la clementina como la fruta con mejor futuro”, en Periódico Mediterráneo, 27 de noviembre de 2006.

[17] http://www.emd-ag.com/s/markt002.shtm

[18] CARBO, S.: “Queda bonito pedir que se prohíba plantar cítricos, pero es difícil que progrese”, en Levante Mercantil, 21 de enero de 2007.

[19] http://www.mapa.es/estadistica/pags/PreciosOrigenDestino/pdf/8.pdf

[20] FEPAC: “El preu de la clemenules s’ha incrementat fins a un 1500% des de l’arbre al consumidor a Castelló”, Revista FEPAC – ASAJA, Castellón, España, junio 2007, Nº 161, pag. 6.

[21] LEVANTE DE CASTELLÓ: “La Clemenules es 947 veces más cara en el súper que en el campo”, en Levante, 21 de diciembre de 2006.

[22] Idem 7.

[23] GUARDIOLA, D.: “Los hipermercados de la UE hunden el precio de la naranja”, en Periódico Mediterráneo, 12 de diciembre de 2005.

[24] CARBO, S.: “Faltan comerciantes de verdad para dar salida a toda la producción de cítricos” en Levante, 4 de octubre de 2007.

[25] ARRIBAS, L. “Así vamos”, en Levante Mercantil, 1 de abril de 2006.

[26] CARBO, S.: “La trastienda de la venta “a resultas””, en Levante Mercantil, 4 de febrero de 2007.

[27] http://faostat.fao.org/site/502/default.aspx

[28] ESTRUCH, V.: “La citricultura española, evolución y perspectivas de futuro”, en Agricultura Familiar en España, año 2007, http://www.upa.es/anuario_2007/pag_126-140_estruch.pdf

[29] Anuario Estadístico Agrario http://www.upa.es/anuario_2007/pag_126-140_estruch.pdf

[30] Idem 18.

[31] http://www.fao.org/es/esc/common/ecg/28189_es_bull2006.pdf

[32] Idem 29.

[33] Entrevista con Ximo Tirado y Doménec Nàcher el 3 de octubre de 2007.

[34] “Los cítricos importados aumentan un 34%”, en Periódico Mediterráneo, 12 de enero de 2006.

[35] EL PAIS: “El precio que recibe un agricultor por un kilo de naranja cae un 36% en 12 años”, en El País, 15 de abril de 2007.

[36] http://www.marruecosdigital.net/xoops/modules/wfsection/article.php?articleid=1004

[37]http://www.intermonoxfam.org

[38] DE LA CAL, J.C.: “Paco, otro agricultor que emigra a Marruecos”, en El Mundo, 25 de sep. de 2005.

[39] CHOMSKY, N. Y DIETERICH, H.: Hablemos de Terrorismo, Tafalla, España, Editorial Txalaparta.

[40] UITA, 19 de marzo de 2008, en http://www.rel-uita.org/agricultura/con_jean_ziegler.htm

[41] Correo electrónico de Alberto Montero Soler, 5 de noviembre de 2007.

[42] BRUSCA, J.: “Agricultores y consumidores”, en Levante Mercantil, 30 de abril de 2006.

[43] AGUADO, C.: “¡Balones fuera!”, en Levante Mercantil, Valencia, 28 de enero de 2007.

[44] BORON A.: “Sobre mercados y utopías”, 2 de octubre de 2007, en http://www.rebelion.org

[45] GALLEGO, M.: “Estados Unidos se estrella en el ladrillo”, 19 de agosto de 2007, en http://www.ideal.es

[46] PEREZ, H.: “La seguridad alimentaria frente al ALCA-TLC”, presentación en el Seminario de Seguridad Alimentaria, realizado en Armenia, Colombia, 2003.

[47] PEREZ, H:: “Agronomía, TLC y ALCA”, artículo-e, 2004

[48] GALA, R.: “Agriculture without farmers”, Institute of Science in Society, 6 de julio de 2005.

[49] INFODEMEX: “A 10 años del Tratado de Libre Comercio perdió la autosuficiencia arrocera”, en Argenpress, 1 de agosto de 2005, en http://www.argenpress.info

[50] LÓPEZ, H.: “México en la olla del TCLAN”, 7 de agosto de 2007, en http://www.rebelion.org

[51] VIA CAMPESINA: “Carta sobre agricultura después de Cancún”, 15 de diciembre de 2003, en http://www.biodiversidadla.org

[52] LAHOUCINE, A.: “La lucha de los campesinos pobres de la provincia marroquí de Taroudant por la tierra, el agua y la luz”, 30 de noviembre de 2006, en http://www.rebelion.org

[53] Correo electrónico enviado por Gustavo Duch.

[54] “EEUU desarrolla robots capaces de recolectar cítricos”, en Levante, 21 de septiembre de 2007.

[55] http://www.agcensus.usda.gov/Publications/2002/Volume_1,_Chapter_1_US/st99_1_001_001.pdf

[56] http://www.indec.mecon.ar/principal.asp?id_tema=494

[57] UITA: “Incentivando el hambre”, 30 de abril de 2008, http://www.rebanadasderealidad.com.ar

[58] Idem 57.

[59] Idem 40.

[60] EFE: “La soja ya ocupa más de la mitad de la superficie cultivada de Argentina”, 16 de febrero de 2008

[61] AGROINFORMACION: “Los productores argentinos retienen 44 millones de granos”, 20 de mayo de 2008, en http://www.agroinformacion.com

[62] http://hdr.undp.org/en/media/hdr_20072008_sp_indictables.pdf

[63] http://www.cta.org.ar/base/article.php3?id_article=4297

[64] http://www.eclac.org/

[65] VALENTE, M:; “El aumento tan temido”, en IPS, mayo de 2008, en http://ipsnoticias.net

[66] DUCH, G.: “El sabio Empédocles”, junio de 2008, en http://plataformarural.blogspot.com

[67] GRAIN: “El negocio de matar de hambre”, abril de 2008, en http://www.grain.org

[68] http://www.agroinformacion.com

[69] Idem 68.

[69] http://www.tierra.org/spip/IMG/pdf/Las_Malas_Companias.pdf

[70] ARBOLEYA, G.: “Los fertilizantes, ganadores por el alza de los alimentos”, 20 de mayo de 2008, en http://www.agroinformacion.com

[71] Idem 70.

[72] DIOUF, J.: “FAO: Conferencia de Alto Nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial”, 6 de junio de 2008, en http://www.iade.org.ar

[73] Idem 69.

[74] Idem 68.

[75] http://www.viacampesina.org/main_sp/index.php?option=com_content&task=view&id=527&Itemid=1

[76] http://www.viacampesina.org/main_sp/index.php?option=com_content&task=view&id=539&Itemid=1

[77] Comunicado de prensa, 7 de mayo de 2008, http://www.viacampesina.org

[78] Idem 68.


http://alainet.org/active/26710

Ya registra Oaxaca regreso masivo de migrantes

Noticias

miércoles, 08 de octubre de 2008

En varias comunidades de la región Mixteca ya se está registrando un regreso masivo de migrantes por la crisis económica en Estados Unidos, sostuvo el dirigente estatal de Antorcha Campesina, Gabriel Hernández García.

No hay plan de gobiernos federal ni estatal para enfrentar el fenómeno

SILVIA CHAVELA RIVAS

Detalló que este fenómeno se ha podido observar en comunidades pertenecientes al Distrito de Tlaxiaco como San Juan Ñumi, San Antonino Monteverde y Santa Lucía Monteverde, entre otras.

Lamentó que hasta el momento no haya un plan emergente de los gobiernos federal ni estatal para enfrentar esta situación "que está tomando desprevenidos a todos".


El dirigente social indicó que el gobierno debe aplicar todos sus recursos para instrumentar proyectos productivos a fin de presentar alternativas de empleo para los paisanos que están regresando a su tierra.


Para él, no hay voluntad política por parte del gobierno para enfrentar este regreso masivo de migrantes producto de la crisis en ese país.

Hernández García dijo que de por si el campo ha estado olvidado por parte del sector oficial, es por ello que miles de conciudadanos han decidido buscar mejores oportunidades de vida.


Sin embargo, esto ha dado un vuelco.


Opinó que Oaxaca no está preparado para un regreso masivo de migrantes puesto que no hay muchas opciones de empleo.


Aseguró que la situación que atraviesan los connacionales en Estados Unidos es sumamente crítica con la pérdida de empleo e incluso de su patrimonio, derivado de la recesión económica por la que atraviesa ese país.


Dijo que muchos connacionales se encuentran sin trabajo y sin dinero para pagar renta, servicios y comida, por lo que ya buscan la forma de regresar a sus lugares de origen


Por ello se pronunció por que el gobierno estatal, en coordinación con el federal, diseñen un plan emergente para hacer frente a este panorama.


Dijo que el principal impacto de la crisis estadounidense en Oaxaca es la disminución de remesas que ya se está resintiendo.


03 October 2008

Sorpresas forestales

José Sarukhán

El Universal, 03 de octubre de 2008

Escribí hace dos semanas (EL UNIVERSAL, 19/IX/08) que la mayor parte de la potencial riqueza forestal del país pertenece a personas de comunidades ejidales y comunales, que a pesar de dicho potencial viven en condiciones de pobreza, con frecuencia extrema. La causa de ello es que, históricamente, las explotaciones madereras fueron concesionadas a empresas privadas o paraestatales, lo que causaba que los propietarios fuesen meros recipiendarios de “rentas” y los bosques se depauperasen por una explotación con características de minería.

Hace poco más de 20 años la ley forestal terminó con las concesiones a terceros y restituyó a ejidatarios y comuneros el derecho de manejar sus bosques. Se pusieron así las bases del manejo forestal comunitario. A partir de 1995, la Semarnap (apoyada en el trabajo de Fifonafe de entonces hasta ahora) ha ido apoyando directamente a los dueños en estas empresas. Se establecieron entonces varios programas que, con altas y bajas, han ido apoyando a las comunidades campesinas e indígenas (entre ellos, Procymaf, Prodefor y Coinbio).

Existen hoy 38 unidades forestales certificadas internacionalmente como sustentables (más de 90% ejidales o comunitarias), que representan el manejo racional de entre 700 y 750 mil hectáreas de bosques. También para sorpresa de muchos, México ocupa el primer lugar del mundo en número de empresas y extensión de manejo certificado como sustentable. Los estados más importantes en este rubro son Campeche, Chiapas, Chihuahua, Durango, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Oaxaca, Querétaro y Quintana Roo. Curiosamente, varios estados de la República con mayor marginación social y económica.

Algunas de estas empresas forestales comunitarias tienen un alto grado de integración con fábricas de muebles o productos de alto valor agregado. Los beneficios de esta actividad van directamente a los miembros de las comunidades, resultando no sólo en su beneficio económico, sino también en bienestar social con la construcción de escuelas, clínicas y entrenamiento técnico y profesional a los jóvenes y reinversión en la capacidad de la empresa, entre otras acciones. En Oaxaca, solamente, se estima que la producción forestal maderable produce unos 30 mil empleos directos en comunidades y ejidos, con una derrama económica anual de 400 millones de pesos.

Aun con estos ejemplos, el hecho es que la industria forestal mexicana adolece de ineficiencia y baja capacidad competitiva. La balanza comercial en este sector es negativa: importamos cerca de 40% de la demanda nacional de madera y celulosa, lo que implica unos 4 mil millones de dólares anuales.

Se antoja que los ejemplos de las empresas forestales certificadas existentes, hecho que me parece sumamente alentador, deberían multiplicarse con una clara y bien financiada política de apoyo y de capacitación profesional y administrativa adecuadas. Es claro que no todas las comunidades dueñas de los bosques están en condiciones de desarrollar ejemplos exitosos. Sería necesario hacer una evaluación cuidadosa de aquellas en las que, con ayuda económica y organizativa, libre de manipulaciones políticas, se podría repetir el ejemplo de las muchas que ya funcionan exitosamente. Para ello se requiere tener ciertas condiciones básicas a las que haré referencia en mi próxima entrega. Hasta entonces.

jose.sarukhan@hotmail.com

Investigador del Instituto de Ecología de la UNAM

01 October 2008

Las naciones donantes prometen mas de US$6.100 millones para los fondos de inversión en el clima

Estos fondos impulsan la lucha mundial contra el cambio climático

Comunicado de prensa Nº:2009/092/SDN

Personas de contacto:

En la ciudad de Washington:
Roger Morier (202) 473 5675
rmorier@worldbank.org

Robert Bisset (202) 458 5191
rbisset@worldbank.org


CIUDAD DE WASHINGTON, 26 de septiembre de 2008. Las principales naciones industrializadas prometieron hoy destinar mas de US$6.100 millones a los fondos de inversión en el clima, dos instrumentos internacionales de inversión diseñados para brindar financiamiento provisional y de mayor envergadura a los paí­ses en desarrollo, con el fin de asistirlos en sus esfuerzos por mitigar el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse al cambio climático.

En una reunión celebrada en la sede del Banco Mundial en la ciudad de Washington, los representantes de Alemania, Australia, Estados Unidos, Francia, Japon, Pai­ses Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza hicieron hincapié en su respaldo a los fondos de inversión en el clima, formalmente aprobados por el Directorio Ejecutivo del Banco Mundial el 1 de julio. Se espera que a principios de 2009 se anuncien las primeras propuestas que recibirán financiamiento en virtud de estos fondos.

"Hoy nos unimos para luchar contra el cambio climático en todo el mundo", señalo Robert B. Zoellick, presidente del Grupo del Banco Mundial. "Quiero expresar mi agradecimiento a todos los países donantes por sus generosas promesas, que suman mas de US$6.100 millones, para los fondos de inversión en el clima y por haber asumido el compromiso de actuar en esta esfera. Estos fondos constituyen un avance concreto en la tarea de conciliar el desafío planteado por el cambio climático mundial y el desafío del desarrollo y la superación de la pobreza. Pero esperamos que esto sea solo el comienzo y que otras naciones también realicen su aporte para poder disponer de mas financiamiento aun para las actividades de lucha contra el cambio climático".

Los fondos de inversión en el clima fueron creados a partir de un proceso de consultas que comprendió una serie de reuniones de diseño con múltiples partes interesadas y en el que se tuvieron en cuenta las amplias consultas sobre cambio climático efectuadas durante los últimos nueve meses en todo el mundo por el Grupo del Banco Mundial. Durante este proceso se consulto a los posibles beneficiarios y donantes, a representantes de los organismos de las Naciones Unidas y de otros bancos multilaterales de desarrollo, organizaciones de la sociedad civil y el sector privado.

Estos fondos, cuyos recursos se entregaran en la forma de donaciones, prestamos en condiciones sumamente concesionarias o instrumentos de mitigación de riesgos, serán administrados por bancos multilaterales de desarrollo y el Grupo del Banco Mundial.

"El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), al igual que las instituciones contrapartes de Asia, África y Europa, esta plenamente comprometido con la tarea de asociarse con el Grupo del Banco Mundial en la puesta en marcha de esta nueva y esencial fuente de financiamiento", manifestó Luis Alberto Moreno, presidente del BID, quien también participo del encuentro. "Creemos que estos fondos pueden ayudar a impulsar programas que incrementen las inversiones con bajos niveles de emisión de carbono en América Latina y el Caribe, y consideramos que existe un enorme potencial para intercambiar ideas y tecnologías con otras regiones".

En el marco de los fondos de inversión en el clima, se han creado dos fondos fiduciarios. El Fondo para una tecnología limpia permitirá invertir en proyectos y programas para los paí­ses en desarrollo que contribuyan a la demostración, instalación y transferencia de tecnologías con bajos niveles de emisión de carbono. Los proyectos o programas en cuestión deben tener un importante potencial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el largo plazo.

El segundo mecanismo, el Fondo estratégico sobre el clima, tendrá un alcance mas amplio y mas flexible, y actuara como un fondo general para diversos programas con los que se pondrán a prueba enfoques innovadores respecto del cambio climático. El primero de dichos programas es una iniciativa experimental que procura aumentar la capacidad de resistencia al cambio climático en los países en desarrollo. También se espera que, en los próximos meses, se elaboren otros dos programas: uno de inversiones en silvicultura y otro de incremento del uso de energías renovables.

El subsecretario de Asuntos Internacionales del Tesoro de los Estados Unidos, David McCormick, anuncio una contribución de US$2.000 millones durante un peri­odo de tres años y señalo: "La conferencia celebrada hoy en el Banco Mundial representa un enorme avance en la conformación de la base financiera del nuevo Fondo para una tecnología limpia, que ahora cuenta con los recursos necesarios para iniciar la importante tarea de lograr un crecimiento con menor nivel de emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo en desarrollo. Estados Unidos esta firmemente comprometido con este fondo y con su misión de ayudar a los paí­ses en desarrollo a efectuar inversiones innovadoras en tecnologías limpias que les resultaran necesarias para encaminarse hacia un desarrollo mas inocuo para el medio ambiente".

El Reino Unido anuncio un compromiso de £800 millones (aproximadamente US$1.500 millones, al tipo de cambio actual). Andrew Steer, director general del Departamento del Reino Unido para el Desarrollo Internacional, indico que "estos fondos sirven para demostrar que es posible lograr un desarrollo con bajos niveles de emisión de carbono y resistente a los cambios climáticos. Estos fondos nos permitirán continuar ayudando a los países en desarrollo en sus esfuerzos por tomar medidas contra el cambio climático".

El representante del Japón en el encuentro, Daikichi Monma, vicedirector general del Departamento Internacional del Ministerio de Finanzas, anuncio la promesa de su gobierno de aportar "hasta US$1.200 millones" a los fondos de inversión en el clima e indico que "estamos muy complacidos por sumarnos a otros países donantes en este encuentro y respaldar los esfuerzos de los paí­ses en desarrollo en el ámbito de la mitigación y la adaptación. Este es un paso importante para la conformación de una alianza entre todos los pai­ses para trabajar juntos en la lucha contra el cambio climático".

Al crear estos fondos y manifestar su apoyo al Plan de Acción de Bali, los participantes tomaron recaudos para reconocer la primacía de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) en las negociaciones internacionales sobre cambio climático y para apoyar tales negociaciones. Todos los mecanismos y programas de los fondos de inversión en el clima poseen una clausula con fecha de expiración, a los efectos de no perjudicar las deliberaciones de la CMNUCC con respecto al futuro régimen internacional sobre cambio climático.

Los países en desarrollo tendrán igual voz en las estructuras de gestión de los fondos, y las decisiones sobre el uso de los recursos se tomaran por consenso. Todos los años se celebrara un Foro de asociación donde se podrá debatir sobre las orientaciones estratégicas, los resultados y las repercusiones del fondo de inversión en el clima y difundir las enseñanzas aprendidas tan ampliamente como sea posible. El primer Foro de asociación, que se celebrara el 14 de octubre de 2008, constituirá una reunión de un amplio espectro de partes interesadas, entre las que se contaran los paí­ses donantes y receptores, bancos multilaterales de desarrollo, las Naciones Unidas y sus organismos vinculados, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, la CMNUCC, el Fondo de Adaptación, organismos bilaterales de desarrollo, organizaciones no gubernamentales, entidades del sector privado y expertos científicos y técnicos.

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Para obtener mas información sobre los fondos de inversión en el clima, visite:
www.worldbank.org/cif

Para obtener mas información acerca del marco estratégico sobre desarrollo y cambio climático del Grupo del Banco Mundial, visite:
www.worldbank.org/climateconsult

23 September 2008

Los peligros del doble discurso: el caso carbono neutral

Portaldelmedioambiente
autor : Comunidades Ecologistas la Ceiba-AT | fuente : www.biodiversidadla.org | 23 Septiembre 2008

El cambio climático es sin lugar a dudas la problemática ambiental más grave que sufre hoy en día la humanidad. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el tema (IPCC) ha señalado en su último informe que la temperatura promedio de nuestro planeta ya empezó a incrementarse y podría elevarse entre 3 y 6 grados centígrados durante el presente siglo si no se logran reducciones de emisiones de Dióxido de Carbono (CO2) en el orden del 60-80%. Sin embargo, pese a la gravedad del tema, los gobiernos y las empresas a menudo lo abordan mediante el doble discurso.

En vez de asumir con responsabilidad este desafío y promover reducciones reales y concretas de emisiones mediante la disminución del uso de combustibles fósiles se limitan a utilizar el juego de las compensaciones y mercados del carbono. Se mantienen de esta manera los mismos niveles de consumo y producción de CO2 mientras se compran a manera de indulgencia o con intención publicitaria las reducciones que supuestamente otros han llevado a cabo.

Mas que reducir emisiones de su fuente, el Carbono Neutral enfatiza la compensación mediante el comercio de las emisiones. El problema es que a menudo los créditos de carbono ( un crédito es igual a una tonelada de carbono que supuestamente se deja de emitir o se retira de la atmósfera) que se venden en los mercados no son tan confiables, ni tienen la “calidad” y los niveles de permanencia para garantizar que el clima no continúe por la ruta del calentamiento.

Uno de los esquemas de compensación utilizados, por ejemplo, está relacionado a la siembra de arbolitos. En teoría los arbolitos crecen y fijan en su madera carbono que toman de la atmósfera. A menudo se dice que sembrar 2 hectáreas de bosque tropical compensa el carbono emitido por europeo promedio durante un año. Pero no se especifica que no es bosque lo que se siembra si no plantaciones de monocultivos de árboles que hacen uso de grandes cantidades de insumos agropecuarios y destruyen la biodiversidad. A menudo también se dice que con $25 se financia la siembra de cinco arbolitos que compensan el carbón emitido durante un viaje en avión para llevar a cabo turismo C-neutral. Pero nadie garantiza el futuro de los arbolitos, no se sabe si son árboles grandes que ya fijaron el gas que se va a emitir o si por el contrario su siembra es apenas un proyecto; a menudo ni siquiera se garantiza la sobrevivencia del primer año. Mucho menos se informa si las compañías encargadas de la siembra desplazaron campesinos o indígenas para sembrar esos arbolitos.

No se reflexiona tampoco, sobre el hecho de que las cuentas de carbono no son para nada exactas, que las estimaciones de fijación de CO2 por parte de una plantación de árboles posee niveles altos de incertidumbre por lo que las emisiones del viajero tienen también una alta probabilidad de continuar flotando en la atmósfera.

En Costa Rica, la actual política oficial para enfrentar el Cambio Climático se limita al discurso C-Neutral. Se publicita la siembra de 5 millones de arbolitos durante el 2007, pero no se menciona que el 90 % fueron árboles de especies exóticos de crecimiento rápido que son sembrados por empresas como parte de su negocio regular. No se menciona tampoco que estos arbolitos van a ser cortados mediante tala rasa en un lapso relativamente corto y que una buena parte serán aprovechados en la fabricación de tarimas utilizadas en la exportación de frutas. Estas tarimas por lo general se desechan a los pocos días, liberando el carbono fijado. No es casual que la primera empresa en declararse C- Neutral fue justo una transnacional productora de fruta. La misma declaró que iba a neutralizar únicamente las emisiones producto del transporte terrestre de su fruta en Costa Rica mediante la compra de créditos de carbono a la institución que justamente subvenciona las plantaciones de arbolitos utilizados en la producción de tarimas.

En el fondo nada cambia. Mientras los mercados de carbono han crecido exponencialmente alcanzando tasas de crecimiento de hasta el 300 % en los últimos años, generando intercambios por montos que alcanzan varios cientos de millones de euros al año, las emisiones también han continuado creciendo exponencialmente mientras las inversiones en la producción de combustibles fósiles han tenido un incremento de un 70%, llegando a los 340 millones de euros anuales hacia la mitad de la década actual. En otras palabras, los mercados de carbono no nos están ayudando a disminuir nuestra dependencia a consumir combustibles fósiles.

Claro que conservar bosques y sembrar árboles nos ayuda a paliar el Cambio Climático. Por supuesto que los países industrializados cargan con una deuda ecológica y climática para con el resto del mundo. Pero el mercado libre y voluntario no es la manera de saldar esa deuda ni de financiar la conservación de bosques. Se deben establecer, a nivel internacional, cánones y regulaciones drásticas a la contaminación de la atmósfera. Se necesita crear, a partir de estos cánones, fondos internacionales de fomento a la restauración y conservación de bosques cuya administración incluya la participación de los pueblos indígenas y las comunidades relacionadas al bosque. Se requiere erradicar también la íntima relación que se ha gestado entre los gobiernos y las empresas del petróleo, del transporte y de la fabricación y comercialización de vehículos para empezar a fomentar políticas alternativas que nos desintoxiquen de los combustibles fósiles. Urge promover, tal y como lo señalan organizaciones ecologistas y campesinas en todo el mundo, la soberanía alimentaria sustentada en la parcela campesina , en sistemas agroforestales y en mercados locales, que reduzcan drásticamente las necesidades de transporte masivo de alimentos y de uso de agroquímicos que caracteriza la producción agropecuaria actual.

¡Hay mucho por hacer como para estar perdiendo el tiempo con el juego de las indulgencias climáticas y los mercados de carbono!; estos están atrasando los cambios estructurales que requieren las sociedades libres de combustibles fósiles y en el mejor de los casos no son sino un paliativo que permite perpetuar por unos añitos más el devastador modelo actual de desarrollo.

22 September 2008

Indigenous Groups Criticize Climate Talks

From: Ben Block, Worldwatch Institute, More from this Affiliate
Environmental News Network
Published September 22, 2008 09:32 AM

/climate/article/38244

As international climate negotiations move closer to including forests in the successor agreement to the Kyoto Protocol, indigenous and traditional peoples realize they have either a lot to gain or everything to lose.

If industrialized countries are allowed to purchase the carbon rights of forests, groups from the Americas, Africa, and Asia fear their ancestral lands may be taken away. They worry that the benefactors of the carbon market will be governments or wealthy landholders, and not them.

At a time when their concerns should be at the forefront of debates, the venues for indigenous peoples to express themselves have so far been limited. They are granted observer status at United Nations climate negotiations, but they do not have voting rights - leading many to demand a stronger voice in the process.

"When you don't have recognized status, you're not existent. You're not at the table," said Kanyinke Sena, the Indigenous People of Africa Coordinating Committee's Eastern Africa representative.

Forests were not considered as carbon sinks in the Kyoto Protocol, but realization that deforestation accounts for almost 18 percent of global greenhouse gas emissions has led to their reconsideration. Industrialized nations may be allowed to offset their emissions by paying developing nations to protect their forests, known as reducing emissions from deforestation and forest degradation (REDD).

Several indigenous groups initially opposed REDD due to their suspicion that it would be another form of Western land-grabbing. But climate negotiators say a solution would ideally benefit the traditional stewards of the world's forests through some sort of financial compensation. As awareness grows about the potential benefits for forest peoples, some indigenous leaders are shifting towards wary support. But they still emphasize that without official land rights for indigenous peoples, REDD will likely lead to further suffering.

Indigenous representatives from across the globe have joined The Forest Dialogues - a gathering of environmentalists, business leaders, financial donors, and government officials who are forming a joint policy recommendation on REDD. Their inclusion should lead to a greater presence in the REDD debate.

"This is the first time indigenous and non-indigenous groups are meeting at this type of forum," said Parshuram Tamang, the International Alliance of Indigenous and Tribal Peoples of Tropical Forests' climate negotiations representative and a member of the Tamang ethnic group of Nepal. "This is very important for indigenous people."

The presence of indigenous groups at the dialogues' meetings has helped shape a consensus, which although it has yet to be finalized, stresses the "fundamental importance of the free, prior, and informed consent of Indigenous Peoples, small forest owners, and local communities."

Participation in the dialogue meetings, held last week at the World Bank, has also provided indigenous leaders with access to a network of influential forestry officials. Leaders of the Amazon Alliance, representatives of indigenous organizations and NGOs from nine South American countries, hand-delivered a letter to World Bank President Robert Zoellick that demanded the Bank "cease its exclusion of indigenous peoples and the violation of our rights." Zoellick told them that the bank will try to work on these issues.

The alliance's letter also accused the bank of ignoring indigenous people in a REDD pilot program that was launched in July with 14 tropical nations. "I am trying to show the World Bank that indigenous people are well organized," said Juan Carlos Jintiach, the alliance's executive co-director and a member of the Shuar tribe of Ecuador. "I don't want them to ever forget us. There are not just trees there; there are human begins there now."

Despite the criticisms, the pressence of indigenous peoples at United Nations Framework Convention on Climate Change meetings has increased recently, according to Steve Schwartman, co-director of the Environmental Defense Fund's international program. "More indigenous leaders are there participating as observers," he said. "There is much more discussion going on about it. Issues are slowly gaining visibility."

Also, the World Bank has held several workshops with indigenous leaders in Africa, Asia, and Latin America this year to inform them about the REDD negotiations. And the United Nations Permanent Forum on Indigenous Issues made climate change awareness a theme of its annual meeting in April.

But for leaders such as Tamang, being informed is not enough. "[The U.N.] should give indigenous people specialty status... because we are affected by the decision," he said. "We are the victims of climate change and we are the impact of a solution to climate change."

Ben Block is a staff writer with the Worldwatch Institute. He can be reached at bblock@worldwatch.org.

18 September 2008

La pita, un recurso útil de la selva mexicana


La pita es actualmente el producto no maderable más redituable de las selvas mexicanas, asegura el doctor Alejandro de Ávila

Vidal PINEDA VÁSQUEZ
17/09/2008, 19:09:01 PM


En el marco de exposición denominada "La pita, seda de la selva", recientemente inaugurada en las instalaciones del Museo Textil de Oaxaca (MTO), ayer miércoles, Alejandro de Ávila, curador de este museo, ofreció una conferencia para profundizar más sobre este material.

La pita es actualmente el producto no maderable más redituable de las selvas mexicanas, señaló el doctor Alejandro de Ávila, al abordar temas como: la ecología de la planta, el procesamiento de la fibra, y la técnica y el arte de los piteros, que tienen su cuna en Oaxaca.

Con relación la conferencias, cabe señalar que la exposición montada en las instalaciones del MTO, ofrecen una muestra donde se pueden apreciar distintos ejemplos de la utilización de la pita, las salas ofrecen al espectador un panorama que le permite conocer los orígenes de este hilo, la pita es una planta de la familia de la piña (bromeliáceas) que encontramos silvestre a la sombra de las selvas húmedas desde Veracruz y el norte de Oaxaca, hasta Venezuela y Ecuador".

Ávila dio a conocer qué es la pita, y cómo se trabaja "la fibra que se extrae de las hojas es excepcional desde muchos puntos de vista. Su longitud, finura, brillo y resistencia hacen de ella un material comparable a la seda, aunque tiene mayor rigidez".

Esta fibra, fuerte, blanca y tersa, se ha usado desde la antigüedad para torcer cuerdas y tejer redes que no se deterioran con la humedad y la sal. A partir de la época colonial, se empleó para coser zapatos y para adornar piezas de cuero con diseños bordados. Al independizarse México de España, el trabajo piteado se incorporó a la charrería como símbolo de nacionalismo. "Las sillas de montar bordadas con pita se convirtieron en el lujo más refinado de los caballeros mexicanos".

Por otra parte, la muestra "La pita, seda de la selva", puede ser presenciada dentro de las instalaciones del MTO, el cual se localiza en la esquina que forman las calles de Hidalgo y Fiallo.

¿Por qué un Día Internacional Contra los Monocultivos de Árboles?

Portal del Medio Ambiente
fuente : Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales | 18 Septiembre 2008

Todos los “días internacionales” tienen que ver con asuntos problemáticos, de importancia mundial, que requieren ser tratados por la sociedad toda. La expansión de los monocultivos de árboles ha generado tantos impactos sociales y ambientales que hizo surgir la idea de establecer un Día Internacional para plantear el tema a escala mundial. El 21 de setiembre fue la fecha elegida, siguiendo el camino de algunas redes locales de Brasil que, en 2004, decidieron declarar ese día (el Día del Árbol en dicho país) como día de lucha contra los monocultivos de árboles.

La fecha coincide con el Día Internacional de la Paz (ONU), que es precisamente lo que las comunidades locales afectadas por las plantaciones desean: paz para vivir en armonía con la naturaleza y con otros seres humanos. Las plantaciones de árboles están destruyendo dicha paz, y la necesidad de dedicar a este asunto un día específico a escala internacional se plantea por varios motivos.

El primero y más importante es que muchas personas, del Sur y del Norte, no tienen conocimiento alguno acerca de los impactos sociales y ambientales resultantes de los monocultivos de árboles a gran escala, y creen que plantar árboles es siempre positivo. Tampoco están al tanto del hecho de que estas plantaciones no apuntan a mejorar los medios de vida de las poblaciones locales sino a alimentar el consumo despilfarrador del Norte.

La situación antes mencionada es el resultado de una combinación de factores, entre los cuales se encuentra el hecho de que las voces de las poblaciones locales que luchan contra las plantaciones son silenciadas por el miedo, la represión o la nula difusión por parte de los medios que las vuelve invisibles. Tanto el miedo y la represión como la invisibilidad en los medios son consecuencia del poder político y económico de las empresas forestales, a menudo involucradas también en inversiones en otros sectores industriales, como la celulosa, la madera, el aceite de palma o el caucho. El poder de las empresas, que se manifiesta a través de diferentes mecanismos, les permite ejercer un control parcial o total sobre los gobiernos y los medios, con lo cual éstos se transforman en “socios” de sus inversiones. Como resultado de ello, siempre que las poblaciones locales luchan por sus derechos contra las empresas forestales, ellas y quienes las apoyan son llamados “agitadores” y “agitadoras”.

El poder de las empresas de plantación aumenta aún más gracias a los organismos internacionales, los departamentos forestales y las corrientes dominantes de profesionales forestales que, contra toda evidencia, insisten en definir a los monocultivos de árboles como “bosques plantados”, y en atribuirles funciones positivas similares a las de los bosques verdaderos. Como consecuencia, los opositores a las plantaciones son clasificados, o bien como ignorantes, o bien como poseedores de intenciones políticas ocultas.

Esta combinación de influencias empresariales, gubernamentales, profesionales y mediáticas es lo que mantiene a la mayoría de la gente en la ignorancia de los impactos negativos de los monocultivos de árboles. Claro que hay funcionarios gubernamentales, silvicultores y periodistas que se oponen a estas plantaciones o que, al menos, están abiertos a estudiar la evidencia existente, pero siguen siendo una minoría que sufre las mismas presiones impuestas por el poder.

Y por si esto fuera poco, las plantaciones de árboles a gran escala son promovidas actualmente como solución para el cambio climático, de dos maneras: por un lado, el parlamento europeo y otros están presionando a favor de los llamados agrocombustibles “de segunda generación” basados en la madera, que llevarán a la rápida expansión de las plantaciones de monocultivos de árboles, incluso de árboles genéticamente modificados. Por otro lado, varios países del Sur han avanzado en sus intentos de financiar la expansión de las plantaciones a gran escala como proyectos de compensación de carbono, o de utilizar las plantaciones de árboles para compensar la disminución de los bosques, cuando soliciten financiamiento de algún mecanismo posible en el marco de la Convención sobre Cambio Climático.

Tal es el contexto en el que se inserta este Día Internacional Contra los Monocultivos de Árboles. Ahora existe abundante evidencia documentada sobre los impactos sociales y ambientales de las plantaciones, pero los gobiernos, los organismos internacionales y las principales corrientes de silvicultores prefieren ignorarla. Hay muchísima información para difundir – sobre destrucción ambiental, violaciones de los derechos humanos, condiciones de trabajo extremas, impactos sobre las mujeres – pero los principales medios prefieren no publicar nada al respecto.

En este 21 de setiembre apuntamos, entonces, a dar visibilidad a los numerosos pueblos que luchan contra las plantaciones, como un medio de romper el círculo de silencio y mentiras que rodea su situación. Al mismo tiempo, nuestro objetivo es divulgar, tanto como sea posible, la evidencia que surge de esas luchas relativas a los impactos sociales y ambientales generados por esas plantaciones. A través de este medio queremos debilitar el apoyo de los gobiernos a las plantaciones y exponer a aquéllos que dan credibilidad a las plantaciones o que no informan al público sobre el tema.

Por último, deseamos enfatizar que la lucha contra las plantaciones es algo que ha sido impuesto a las comunidades, las cuales están, de hecho, defendiendo sus medios de vida y el medio ambiente local contra la codicia empresarial. Es una lucha indispensable para proteger los bosques, las praderas, los pantanos, la diversidad biológica, los suelos, el agua y las personas, todos los cuales están siendo afectados por estos vastos monocultivos de árboles. Es, en suma, una lucha por la vida.

Amigos de la Tierra Internacional - Coalición Mundial por los Bosques - Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

17 September 2008

Vandana Shiva, Los monocultivos de la mente. Perspectivas sobre la biodiversidad y la biotecnología.

Rebelión, 17 de Septiembre de 2008
Reseña del libro Los monocultivos de la mente. Perspectivas sobre la biodiversidad y la biotecnología de Vandana Shiva,
El desafío de conservar la biodiversidad

El Viejo Topo

Vandana Shiva, Los monocultivos de la mente. Perspectivas sobre la biodiversidad y la biotecnología. Fineo editorial, Monterrey (México), 2008. Traducción de Ana Elena Guyer. 245 páginas

Acaso no sea inadecuado iniciar esta reseña dando cuenta de cuatro historias directamente relacionadas con las tesis defendidas en este ensayo de la física teórica, filósofa de la ciencia y fundadora de Navdaya, un movimiento de mujeres a favor de la diversidad y la integridad de los medios de vida, amén de directora de la Fundación de Investigaciones para políticas de Ciencia, Tecnología y Recursos Naturales de la India, Vandana Shiva

La primera habla de la soja y apunta críticamente a publicidades engañosas y a desinformaciones básicas. Los chinos de antaño consideraban a la soja como un tesoro nacional, no como un alimento. De hecho, la consideraban incomible: sabían que la ingestión de soja hacía enfermar de diferentes maneras, y que era casi imposible de digerir produciendo aventamiento intestinal. Sabemos hoy que la soja está repleta de antitripsinas, moléculas que no permiten la digestión más elemental de la proteína en la dieta, y de ácido fítico, un ácido que interfiere con la absorción de los minerales esenciales del alimento. Ambas substancias son consideradas por ello antinutrientes. ¿De dónde entonces el aprecio por la soja? Los chinos habían descubierto que sus raíces capturaban nutrientes del aire, fijaban el nitrógeno, que usaban como "estiércol verde" para enriquecer la tierra (el símbolo escrito chino para referirse a la soja es una raíz). Hasta que descubrieron que la fermentación prolongada podía neutralizar la mayoría de sus potentes toxinas, no lo comenzaron a usar como el condimento chiang. El natto aparece en 1.000 a.n.e. y el tempeh en los mil seiscientos años siguientes. Poco de ello se cuenta en las historias occidentales sobre el papel de la soja en la cultura china. La publicidad y el consumo no permiten límites epistémicos, no admite el matiz y la diversidad.

La segunda historia apunta a la justicia histórica. Boaventura de Sousa Santos –“Bifurcación en la Justicia”- señalaba recientemente que desde hace veinte años soplaba en el continente americano un viento favorable a la justicia histórica. Desde la primera Nicaragua sandinista, a mediados de los años ochenta del siglo pasado, hasta la discusión de la nueva Constitución de Ecuador, habían venido consolidándose las siguientes ideas: 1. La unidad del país se refuerza cuando se reconoce la diversidad de culturas de los pueblos y naciones que lo constituyen. 2. Los pueblos indígenas nunca fueron separatistas. En las guerras fronterizas del siglo XIX dieron pruebas de un patriotismo que la historia oficial nunca dio muestras de reconocer. De hecho, sabido es, quien amenaza la integridad nacional –Bolivia es el ejemplo que todos tenemos en mente en estos momentos trágicos- no son los pueblos indígenas: son las empresas transnacionales, con su sed insaciable de acceso incontrolado a los recursos naturales, y las oligarquías respectivas, (con ayudas y direcciones imperiales, cuando pierden el control del gobierno central. 3. Dado el peso de ese pasado -la formulación de De Sousa es magnífica- “no es posible, por lo menos por algún tiempo, reconocer la igualdad de las diferencias (interculturalidad) sin reconocer a un tiempo la diferencia de las igualdades (reconocimientos territoriales y acciones afirmativas)”. 4. No es por casualidad que el 75% de la biodiversidad del planeta, y esto enlaza nuevamente con las tesis de Shiva, se encuentre en territorios indígenas o de afrodescendientes. ¿Por qué?

La relación de estos pueblos con la naturaleza permitió crear formas de sostenibilidad que hoy se consideran decisivas para la supervivencia del planeta. La preservación de estas formas de manejo del territorio trasciende hoy el interés de esos pueblos. Interesa al país en su conjunto y a todo el mundo. Por la misma razón, el reconocimiento de los territorios tiene que hacerse de manera continuada, ya que de otro modo desaparecen las reservas y, con ellas, la identidad cultural de los indígenas y la propia biodiversidad.

La tercera historia versa sobre las relaciones entre la tecnología y el poder y está en el haber de Enrique Martínez, el que fuera presidente del Instituto Nacional de Tecnología de Argentina. Desconozco si sigue siéndolo. La siembra sin un laboreo previo o mínimo ha sido pensada y practicada por agricultores, con variada base científica, desde hace muchísimos años con objetivos conservacionistas: puede reducir hasta eliminar la erosión, puede preservar los procesos naturales de nitrificación y formación de humus del suelo, ahorra energía, permite llevar adelante cultivos de manera armoniosa con el hábitat, “adaptándose a aquello que la naturaleza viene haciendo hace centenares de miles de años en superficies a escala humana y sin aplicación de grandes máquinas ni arsenales químicos”. De hecho, en la primera mitad del siglo XX, la labranza mínima era una de las banderas contra el uso de fertilizantes artificiales en gran escala.

Esta, la mirada tradicional, conservacionista si se quiere, ya era una mirada tecnológica, no era en absoluto una perspectiva antirracional o desinformada. Llegó otra. Una gran corporación americana advirtió que podía tomar a su favor el valor cultural –vale la pena remarcarlo: valor cultural- de la conservación del suelo, pero rediseñó por completo la otra idea, la noción de labranza cero. Para la tecnología "Monsanto" el suelo es sólo soporte para los cultivos, todo lo demás es externo: se aplica un herbicida total de contacto (que, inicialmente, cuando se lo diseñó eliminaba toda vegetación a la que alcanzara); se utiliza una semilla resistente a ese herbicida obtenida por transgénesis (1); se aplican fertilizantes nitrogenados o fosfatados como para cubrir la totalidad de la demanda del cultivo. Falta solo el sol y la lluvia. Esta última se reemplaza por sistema de riego en gran escala.

El resultado tiene sólo algunos puntos en común con la tecnología tradicional: el herbicida total afecta la microfauna, las abejas y los pájaros, además de las personas, en los cada día más frecuentes casos de uso desaprensivo; el exceso de fertilizantes no procesados migra hacia los cauces de agua y los contamina con vegetación no deseada; aparecen plagas resistentes al cóctel químico que hace que las dosis se vayan incrementando.

Los rendimientos por hectárea aumentan, pero lo hacen casi como sucedería en un cultivo hidropónico, donde sin tierra se agregan todos los nutrientes necesarios. ¿Es éste el modelo que el mundo realmente necesita?

Existe otra derivada de la nueva tecnología, generalmente considerada la única tecnología que vale la pena considerar. Al reducirse la potencia necesaria por hectárea –no se mueve la tierra– se produce la paradoja que el tamaño de los equipos aumentó con el objetivo de trabajar superficies mucho mayores superficies que las tradicionales en igual tiempo. Con ese paquete" tecnológico -maquinaria, herbicidas, semillas modificadas para resistir al herbicida- se posibilitó que muy poca gente trabaje grandes extensiones; el empleo productivo disminuye, su costo también.

En cambio, el costo y la dependencia con respecto a este paquete tecnológico, patentado y controlado de modo concentrado por grandes corporaciones, aumentó. El efecto inmediato fue el gran aumento del capital necesario para ser contratista de labranza y la posibilidad de que grandes capitales financieros accedieran a cultivar la tierra, ocupando a esos contratistas y arrendando predios. Cultivar es un decir: accedieron a hacer negocios con la tierra, de forma tal que los inversores normalmente no saben ni en qué provincias están los campos que se siembran. Como sucede en cualquier "fondo de inversión", los dueños del capital (en muchos casos pequeños ahorristas, jubilados), quedan completamente desvinculados e ignorantes de la aplicación productiva de sus dineros; sólo deben preocuparse por la seguridad de su inversión y la maximización de su renta.

El efecto en cascada es conocido: la compra de insumos y la comercialización centralizadas de los productos finales quebró el tejido comercial e industrial de cada pueblo, amplificando el efecto negativo de la menor ocupación directa sobre la tierra. Aquí la diversidad de métodos y propiedades es arrancada de raíz en base a una concepción de la tecnología conducida únicamente hacia la productividad inmediata.

Un último ejemplo. Lo recordaba Gustavo Duch Guillot, presidente de Veterinarios sin fronteras. En las riberas de los ríos se emplazaron los primeros asentamientos humanos. Junto a las aguas frías y nítidas de ríos de montaña o junto a las aguas calmadas y de color marrón de ríos de selva han crecido numerosas comunidades sabiéndose cercanas al agua potable y a variados alimentos. En las selvas amazónicas los ríos proporcionan agua para una agricultura diversificada –de nuevo la biodiversidad- que garantizaba todo lo que necesitaban las familias: árboles frutales y maderables, cacao, maíz, frijoles, yuca, La pesca sumaba las proteínas a su dieta con decenas de variedades de peces con nombres que recuerdan el origen de las cosas: pirarucú, tucunaré, jaraquí, tambaquí. En los márgenes de los ríos se pueden recolectar plantas medicinales para prevenir infecciones de útero o para aliviar la tos.

Los cursos fluviales han sido territorios de biodiversidad garantes de la soberanía alimentaria. Están amenazados.

Cuando se hiere a un río se matan a muchos seres humanos. Las industrias extractivas y mineras y las fumigaciones de los monocultivos contaminan los ríos, que son las aguas que beberán las familias. La expansión de los cultivos de exportación, como la soja y los nuevos agrocombustibles, lleva consigo la tala de la masa forestal hasta los mismos márgenes de los ríos, eliminando la protección natural que ofrecían frente a las crecidas de las aguas. Pueblos enteros se los llevan las aguas sin esa protección. Todas estas consecuencias afectan a miles de familias indígenas, a poblaciones rurales marginadas, hijas y hermanas del río, y se verán multiplicadas con la próxima construcción de una hidrovía de 4.200 km sobre el río Madera, afluente del Amazonas, con cuatro represas hidroeléctricas con exclusas para la navegación, dos situadas en Brasil, la tercera en aguas binacionales y una cuarta en Bolivia. Las represas provocarán la inundación de las tierras de cultivo provocando la expulsión de las comunidades campesinas e indígenas ribereñas, la pérdida de fauna acuática, así como el aumento de enfermedades infecciosas.

Estos resultados, nunca contemplados, deberían sumarse a la casilla del debe en las cuentas finales del Banco de Santander. Este gran banco financia -es parte de la Iniciativa para la Integración de infraestructura de América del Sur- las obras de la primera represa, la de San Antonio en Brasil, previstas para agosto de 2008.

Pues bien, en esta misma senda, este ensayo de Vandana Shiva “sobre las causas de la desaparición [de la biodiversidad] y el desafío de conservarla” es recomendable por multitud de razones. Apuntaré algunas de ellas.

Shiva nunca olvida en sus análisis la importancia de las resistencias ciudadanas ante los atropellos de gobiernos y corporaciones. La entrega, por inútil e incluso por inmoral, no está en su agenda. Un ejemplo. En las zonas semiáridas del estado de Karnataka un programa de silvicultura social del Banco Mundial promovía la destrucción de la diversidad agrícola del lugar y con ella la erosión del suelo y pérdida del agua, medios de vida y abastecimiento de biomasa para el uso local. En 1983, “el movimiento de agricultores Raitha Sangha empezó a arrancar árboles de eucaliptos de los viveros y a sustituirlos por diversas especies como mango, tamarindo y yaca” (p. 10).

Los ensayos agrupados en el segundo y tercer capítulos, en torno a diversidad biológica y biotecnología, argumentan por qué no debe llevarse por separado las negociaciones sobre diversidad biológica y biotecnológica. “Quienes consideran la diversidad biológica como simple materia prima hablan desde un punto de vista antinatural y racista, ya que conciben carentes de valor a la propia naturaleza y al trabajo de los pueblos del Tercer Mundo” (p. 12). La biodiversidad tiene una riqueza intrínseca, además de un gran valor de uso para las comunidades locales. Por lo demás, Shiva arguye sosegadamente sobre la biotecnología que podría “desatar problemas ecológicos peores de los que dice resolver”, sin olvidar una importante derivada política: cuando la diversidad biológica y sus productos provienen de países tercermundistas se ven como una herencia gratuita y común de la humanidad; cuando son ligeramente modificados en laboratorios del Norte, entonces “son considerados propiedad privada patentada”.

El cuarto ensayo incorporado es un alegato contra la noción distorsionada de la “obsolescencia de la diversidad biológica viviente, inherente al paradigma de los monocultivos, que va unida al monopolio del control de la diversidad biológica y nos pone en peligro de desastre imprevisibles” (p. 13). La diversidad como modo de pensar y de vivir, sostiene Shiva, es aquello que necesitamos para superar los empobrecidos monocultivos de la mente.

El quinto y último capítulo es una crítica al Convenio sobre Diversidad Biológica, el texto se reproduce al final del volumen (páginas 193 y siguientes), cuya aprobación definitiva se dio en Nairobi. Shiva señala en él varios importantes errores que pueden “hacer que el Convenio tenga efectos negativos sobre el Tercer Mundo” (p. 13).

Hay, además, complementos de interés (por ejemplo, la declaración de 1975 de un grupo de científicos, James D. Watson entre ellos, sobre los peligros biológicos potenciales de la recombinación de moléculas de ADN”) y Shiva, como buena científica, no sólo escribe y argumenta con precisión sino que da datos, construye cuadros y presenta esquemas que sintetizan sus posiciones. El cuadro de la página 143 presenta los vínculos entre la diversidad biológica y la biotecnológica que, señala reiteradamente la autora, deben ser visto desde otra perspectiva.

He dejado para el final el comentario del primer capítulo del ensayo, el que da título al volumen: “Los monocultivos de la mente”. Shiva pretende demostrar en él que los monocultivos aparecen primero en la mente para posteriormente filtrarse al suelo: “debido a que la mente forja modelos de producción que legitiman la decadencia de la diversidad, pero situándolos bajo el nombre del progreso, crecimiento o mejoramiento” (p. 11). En su opinión, los monocultivos se han desarrollado no porque incrementen la producción sino porque controlan más. Su expansión guarda mayor relación con la política y el poder que con el enriquecimiento y la mejora de los sistemas de producción biológica. La tesis de Shiva se extiende desde la revolución verde y la genética hasta las nuevas biotecnologías.

La argumentaciones presentadas recuerdan antiguas, y acaso inextinguibles, discusiones en torno a ideología, posición de clase y conocimiento científico pero es bueno recordar, sin que pretenda ser un argumento conclusivo ni una cita de autoridad indiscutida, que Shiva no ignora el terreno que pisa: es una física teórica, una destacada bióloga y, además, una reconocida y competente filósofa de la ciencia.

Daré algunos ejemplos de sus posiciones y razonamientos. Este por ejemplo de la página 15:

La desaparición del conocimiento local, en la interacción con el conocimiento occidental dominante, ocurre a varios niveles y en varias etapas. Primero, se hace desaparecer el conocimiento local simplemente no viéndolo, negando su existencia. Esto es muy fácil de hacer, con la mirada distante del sistema dominante globalizador, luego de que consideren universales los sistemas de conocimiento occidental. No obstante, el sistema dominante también es un conocimiento local, ya que tiene su base social en una cultura, una clase y un género determinado. No es universal en sentido epistemológico. Es simplemente la versión globalizada de una tradición muy local y pueblerina [la cursiva es mía]

No queda claro qué conocimiento consideraría Shiva epistémicamente universal. Sea como sea, para la autora no cabe aplicar la dicotomoía entre lo universal y lo local al caso de las tradiciones de conocimiento occidental y autóctono ya que “el occidental es una tradición que se difundió por el mundo a través de la colonización intelectual” (p. 16). Conocimiento y poder, pues; esa es nuevamente la cuestión.

No sólo eso. Según Shiva, la colonización no sólo es un adjetivo, semánticamente adecuado, de los sistemas económicos o políticos

Resultado de una cultura dominante y colonizadora, los sistemas de conocimiento moderno son ellos mismos colonizadores (p. 15)

La relación entre conocimiento y poder es inherente a sistema dominante (página 16):

Como marco conceptual , está asociado a un conjunto de valores basados en el poder que surgió con el auge del capitalismo. Genera desigualdades y dominación por la manera en que dicho conocimiento se genera y estructura; por la manera en que recibe la legitimidad extraída a los otros sistemas y por la manera en que dicho conocimiento transforma la naturaleza y la sociedad.

No sólo por la manera en que transforma naturaleza y sociedad o por la forma en que recibe su legitimidad, sino también, y en primer lugar, por la forma en que ese conocimiento “se genera y estructura”. No se habla, pues, de aspectos externos o de sus aplicaciones tecnológicas y productivas, sino de las propias teorías, del conocimiento en sí, de su génesis, de sus finalidades, de sus nociones y leyes.

Shiva, por lo demás, critica a R. Horton y a su distinción (sin duda, extendida hasta el punto de ser un lugar común gnoseológico) entre la abertura del conocimiento científico moderno y la cerrazón del conocimiento tradicional. Todo lo contrario en su opinión. Según la autora:

[…] la experiencia histórica de la cultura no occidental indica que son los sistemas occidentales de conocimiento los que se niegan a las alternativas (p. 18).

Vandana Shiva observa, no sin razones muy atendibles, que la etiqueta científico confiere a veces un carácter sagrado o una inmunidad social al sistema occidental, acaso sin distinguir, en mi opinión, ente el uso político de esa etiqueta y las pretensiones reales de las comunidades científicas (o destacadas partes de ellas) no extraviadas. Los sistemas más abiertos, paradójicamente, son los más cerrados al examen y la evaluación. ¿Cómo?

Elevándose a sí mismo por encima de la sociedad y otros sistemas de conocimiento, excluyendo simultáneamente otros sistemas del ámbito del conocimiento fiable y sistemático, el sistema dominante crea su monopolio (p. 18).

De este modo, la ciencia occidental no debe evaluarse sino que debe simplemente aceptarse subraya críticamente Shiva acaso sin matizar adecuadamente, con algún cuantificador no universal, la atalaya que pretende criticar

Un esquema sobre el conocimiento que Shiva llama dominante y la desaparición de alternativas puede verse en la página 20. Un ejemplo de lo criticado por la autora sería el siguiente:

1. En el sistema científico, que Shiva significativamente entrecomilla, que separa la silvicultura de la agricultura y reduce aquella al abastecimiento de madera, la alimentación ya no es una categoría relacionada con la silvicultura.

2. El espacio cognoscitivo que relaciona la silvicultura con la producción de alimentos ya sea directamente o mediante los vínculos de la fertilidad, queda eliminado con la anterior división.

3. De esta forma, los sistemas de conocimiento, que surgieron de la capacidad que tienen los bosques de proporcionar alimentos, quedaron ocultos y liego fueron destruidos tanto por a negligencia como por la agresión.

Ergo: el ocultamiento de otros conocimientos es una consecuencia de la dominancia de un conocimiento que se presenta como el único saber racionalmente admisible.

Es posible, eso sí, que en algunas consideraciones la información de Vandana Shiva no sea de primera mano ni esté totalmente actualizada. Así, en su lectura de las tesis de Kuhn (p. 17), en su reflexión sobre conceptos teóricos y conceptos observacionales (p. 17) y, especialmente, en una curiosa afirmación sobre el método científico:

Según un método científico abstracto, se cree que los científicos hacen afirmaciones que corresponden a realidades de un mundo directamente observable.

No parece que sea el caso ni creo que haya sido nunca el caso. Sea como sea, las aristas críticas de Shiva a la ciencia y las filosofías de la ciencia anexa merecen atención, estudio y reflexión y no permiten un pasar página con una mera y prepotente nota al margen: “escrito por una diletante desinformada”.

Nace en Aranjuez la “Alianza de Paisajes Culturales Patrimonio Mundial”

Aranjuez, La Alhambra, Ibiza, Elche y Sintra rubrican el acta fundacional de una asociación internacional creada para la conservación y el desarrollo de espacios singulares

Aranjuez, 15 de septiembre de 2008, Este de Madrid
El Paisaje Cultural de Aranjuez, La Alhambra y el Generalife de Granada, la Biodiversidad de Ibiza, el palmeral de Elche y la ciudad portuguesa de Sintra se han constituido hoy en Aranjuez en “Alianza de Paisajes Culturales Patrimonio Mundial”.

Esta nueva asociación tiene como fin promover la cooperación entre los diferentes paisajes culturales de todo el mundo; constituir un foro de reflexión sobre la conservación y desarrollo de los mismos; llevar a cabo iniciativas y estrategias apoyadas por la UNESCO y el Consejo de Europa para mantener la autenticidad de estos sitios; y fomentar la investigación, la educación y la formación académica y profesional sobre los paisajes culturales.

La entidad también busca “fomentar la participación ciudadana en la preservación, difusión y adecuado aprovechamiento de los paisajes culturales y favorecer acciones que beneficien el desarrollo” de estos espacios singulares.

La nueva Alianza se abrirá al resto de paisajes culturales del mundo en el encuentro internacional que tendrá lugar en Sintra del próximo 30 de septiembre al 2 de octubre.

Allí, el yacimiento romano de Las Médulas (León), presente hoy en Aranjuez, se incorporará al grupo promotor, una vez resueltos los problemas administrativos que han impedido su firma entre el grupo promotor.

Durante el acto fundacional, que ha tenido lugar en el Teatro de Cámara del Palacio Real de Aranjuez esta tarde, con la presencia del director de Patrimonio Nacional, Yago Pico de Coaña, el regidor de Aranjuez, Jesús Dionisio Ballesteros, ha resaltado que esta alianza, “más allá de ser un instrumento de gestión, es un movimiento que nace del compromiso de preservar la huella de la historia y la cultura, liderando su conocimiento entre la ciudadanía por la paz y la convivencia”.

Los miembros fundadores han expresado su satisfacción por este “hecho histórico” y la culminación de un trabajo que aúna a los paisajes culturales en su riqueza patrimonial y sus problemas de gestión. Y es que, en palabras de la directora del Patronato de La Alhambra, María del Mar Villafranca, “la categoría del paisaje aún tiene dificultades en su reconocimiento social y económico”.

La presidencia de la Alianza recae en el profesor Fernando Roboredo, en representación de la Cámara Municipal de Sintra; y la vicepresidencia, en Jesús Dionisio Ballesteros, alcalde de Aranjuez.


FIRMANTES DEL ACTA FUNDACIONAL:

- Jesús Dionisio Ballesteros, Alcalde de Aranjuez.
- Fernando Roboredo, Presidente del Municipio de Sintra.
- Lurdes Costa, Alcaldesa de Ibiza/Eivissa.
- Alejandro Soler, Alcalde de Elche.
- María del Mar Villafranca, directora del Patronato de La Alhambra.

La Agricultura Ecológica protege la Biodiversidad, mitiga el Cambio climático y promueve el Desarrollo Rural. SEAE VIII Congreso Bullas 2008

Agroinformación, España, 16/09/2008

SEAE- Mañana comienza el VIII Congreso de SEAE donde se abordaran estas temáticas y presentarán diversos trabajos que confirmación los diversos beneficios de que tiene la agricultura ecológica para la sociedad y el medio ambiente

Este VIII Congreso de SEAE y IV Congreso Iberoamericano de Agroecologia, ha escogido el lema "Biodiversidad, cambio climático y desarrollo rural sostenible", por ser estos son los grandes retos que tiene la sociedad actualmente y ser en los que la agricultura ecológica contribuye mas que la convencional de forma clara y significativa.

Para su celebración se ha escogido la Región de Murcia, donde se ha desarrollado cierto interés por la Agricultura Ecológica, el rescate de la biodiversidad agrícola y el impulso del desarrollo sostenible en el campo. Además se ha elegido un escenario rural como sede del Congreso, por vez primera, con el objeto de aproximar los debates del evento a la realidad del campo, y acerca el mundo rural a la ciudad. Bullas, posee una infraestructura de turismo rural en desarrollo, con el objeto de dar coherencia a los principios que impulsa la Agroecologia,

Los objetivos específicos perseguidos por este congreso son: a) Intercambiar el conocimiento existente de los beneficios de la AE; b) Analizar los aspectos que condicionan el desarrollo del sector y la necesidad de investigar otros campos; c) Proponer acciones para el desarrollo de la AAE

El VIII Congreso de SEAE y IV Congreso Iberoamericano de Agroecologia de Bullas reunirá a unos 400 investigadores y expertos en Agricultura Ecológica, Agroecología, Cambio climático, biodiversidad y desarrollo rural sostenible, procedentes de casi todas las Comunidades Autonónomas de nuestro país. Además están anunciadas la llegada de representantes de 13 países de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Colombia, Cuba, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Venezuela y Uruguay), y 4 países de Europa (Bélgica, Grecia, Italia, Reino Unido y Suiza)

La Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE) organiza desde 1994 congresos científicos bianuales de Agricultura Ecológica en España, en distinto lugares (Toledo, Pamplona, Valencia, Córdoba, Gijón, Almería, Zaragoza) con el propósito de reunir a los todavía escasos grupos de investigadores para que expongan los resultados obtenidos en sus trabajos de investigación, intercambien sus conclusiones y puedan dar a conocer a productores, técnicos y asesores, los principales avances y aplicaciones de sus hallazgos. Estos Congresos sirven a la vez para introducir debates sobre nuevos enfoques de investigación y nuevas maneras de entender la ciencia y la relación de la agricultura con el medio ambiente, que eviten la pérdida de recursos naturales y aprovechen éstos de forma adecuada y sostenible. por esa razón, se invitan a estos congresos a los representantes de los principales sectores agroalimentarios (productores, elaboradores, comercializadores, distribuidores, certificadores, asesores, consumidores, ecologistas, etc.) y no solo a los científicos, para que opinen sobre los aspectos de experimentación e investigación de utilidad a la sociedad.

Desde el año 2002 este foro se ha ampliado a América Latina, al organizar de forma conjunta los Congresos Iberoamericano de Agroecologia. La Agroecologia es una ciencia emergente que va mas allá de la Agronomía, tratando de armonizar la producción agraria, el respeto al medio ambiente, la vida y las relaciones humanas

Para este VIII Congreso de SEAE y IV Congreso Iberoamericano de Agroecologia, se ha escogido el lema "Biodiversidad, cambio climático y desarrollo rural sostenible", ya que estos son los grandes retos de la sociedad a los que la agricultura ecológica puede contribuir de forma significativa.

Para su celebración se ha escogido la Región de Murcia, donde se ha desarrollado cierto interés por la Agricultura Ecológica, el rescate de la biodiversidad agrícola y el impulso del desarrollo sostenible en el campo. Además se ha elegido un escenario rural como sede del Congreso, por vez primera, con el objeto de aproximar los debates del evento a la realidad del campo, y acerca el mundo rural a la ciudad. Bullas, posee una infraestructura de turismo rural en desarrollo, con el objeto de dar coherencia a los principios que impulsa la Agroecologia,

Los objetivos específicos perseguidos por este congreso son: a) Intercambiar el conocimiento existente de los beneficios de la AE; b) Analizar los aspectos que condicionan el desarrollo del sector y la necesidad de investigar otros campos; c) Proponer acciones para el desarrollo de la AAE

El VIII Congreso de SEAE y IV Congreso Iberoamericano de Agroecologia de Bullas reunirá a unos 400 investigadores y expertos en Agricultura Ecológica, Agroecología, Cambio climático, biodiversidad y desarrollo rural sostenible, procedentes de casi todas las Comunidades Autonónomas de nuestro país. Además están anunciadas la llegada de representantes de 13 países de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Colombia, Cuba, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Venezuela y Uruguay), y 4 países de Europa (Bélgica, Grecia, Italia, Reino Unido y Suiza). Al congreso se han presentado más de 240 trabajos

05 September 2008

La Sostenibilidad de los Agrocombustibles ¿Una broma de mal gusto?

Rebelión 05-09-2008

Guadalupe Rodríguez

La Unión Europea estableció durante el año 2007 unos objetivos concretos para impulsar el uso de agrocombustibles en el transporte, a causa de la creciente escasez de los combustibles fósiles o “crisis del petróleo”. Con estos objetivos de 5,75% para el año 2010 y de 10% para el año 2020, trataba de ir sustituyendo paulatinamente el uso de los combustibles fósiles tradicionales por el uso de los agrocombustibles. El fomento de este tipo de energía de origen agrícola se justificaba en un principio en la UE entre otros, con el argumento de que los combustibles a base de biomasa serían más amigables con el medio ambiente. Pero las voces discordantes, algunas al interior de los propios organismos oficiales que promocionan la agroenergía, confirmaron las dudas que ya denunciaban masivamente las organizaciones de la sociedad civil. *

Pero en un desesperado intento de agarrarse a toda costa a la idea de la agroenergía, los responsables en elaborar las normativas de la Unión Europea, coinciden en afirmar que la producción masiva de los combustibles a base de plantas será admisible si se establecen criterios adecuados de sustentabilidad ambiental y social. Por mucho que diversas iniciativas como las llamadas “mesas redondas para la sustentabilidad”(1) se esfuerzan en intentar demostrar dicha sustentabilidad, la realidad de los países productores habla por sí sola: “Los monocultivos no pueden nunca ser sostenibles”, denuncian los campesinos afectados desde todos los rincones del continente.

No sólo en contra del medio ambiente

Los supuestos beneficios ambientales de los agrocombustibles son diariamente desmentidos por las comunidades que están siendo afectadas cada vez en mayor número e intensidad por la imparable expansión de los cultivos energéticos (2). También existe un número creciente de investigaciones científicas. Mientras, y a pesar de las denuncias y las evidencias en contra, los bosques y otros ecosistemas nativos son reemplazados por monocultivos de palma de aceite, soja, caña de azúcar, maíz y también jatropha. Con la desaparición de los bosques y ecosistemas nativos, desaparece también su biodiversidad, que no puede sobrevivir si no es en un hábitat propio. Las poblaciones que subsisten gracias a esta biodiversidad animal y vegetal se ven obligadas a dispersarse, perdiendo al mismo tiempo la posibilidad de existencia como pueblo, su cultura y con ello, su identidad. Los casos particulares que se llegan a dar a duras penas a conocer, son sólo casos particulares de una globalización que está constituyendo un genocidio de la gente del campo, que tendrán consecuencias mucho más graves de las que nos atrevemos a pensar en estos momentos.

Las superficies cultivables y el agua son recursos limitados. Por eso, se genera una fuerte presión sobre el uso de la tierra en los países del Sur, especialmente en los países tropicales, aunque no sólo en estos. Superficies agrícolas destinadas a la producción de alimentos son reemplazados por cultivos para la producción de energía. La tierra que debería ser utilizada para producir alimentos se destina a la producción de cultivos para fabricar combustibles. Esto no deja de ser paradójico, en un mundo donde más de mil millones de personas pasan hambre y sed. La contaminación por el uso y abuso de pesticidas y fertilizantes ha dejando a muchas poblaciones sin acceso al agua potable, y con graves enfermedades. Además, muchas de las variedades agrícolas utilizadas para la producción de agrodiésel (soja) y agroetanol (maíz) son transgénicas, lo cual abre otro mundo de crítica que pasaré por alto. Una política que da prioridad a la producción de alimento para los mil millones de vehículos que circulan por el mundo antes que a planificar el modo de alimentar a los seres humanos hambrientos, solo puede ser calificada de perversa. Algunos gobiernos e instituciones han manifestado preocupación por la seguridad alimentaria.

Tanto en Latinoamérica como en Africa, cultivos como la jatropha y el ricino se están uniendo a esta locura de producción de combustibles a partir de sustancias vegetales. Se está avanzando rápidamente en la investigación de combustibles de “segunda generación”, que pueden ser ya producidos experimentalmente a partir de árboles. Los monocultivos extensivos de árboles de eucalipto para la producción de papel ya constituyen un problema gravísimo en países como Brasil, Uruguay, Colombia, España o Sudáfrica. Es fácilmente previsible que la presión de cultivos masivos de árboles sobre la población y el medioambiente aumentará exponencialmente una vez que las investigaciones para la producción de agrocombustibles concluyan.

Cada vez son menos los que creen que la producción de agrocombustibles ayuda en modo alguno a luchar contra el cambio climático. Recientemente, algunos estudios y artículos científicos demuestran que los combustibles de procedencia agrícola no son eficaces para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Según los cálculos hechos sobre diferentes escenarios del mundo por dos equipos de economistas (3), la reconversión de ecosistemas nativos en plantaciones agrícolas, produce emisiones de carbono que no se compensan en absoluto con el uso de los agrocombustibles que se puedan producir en estas superficies: la limpieza de la vegetación nativa, la liberación del carbono contenido en la vegetación y en los suelos, el combustible fósil utilizado en estos trabajos, etc. La deforestación de la selva indonesia para la producción de palma aceitera o de la selva Amazónica para la producción de soja generan una deuda de carbono inmensa, que no justifica en absoluto la afirmación de que los agrocombustibles son beneficiosos para el cambio clímático.

Los supuestos beneficios sociales tampoco saltan a la vista.

Los intentos de establecer crieterios sociales de sostenibilidad plantea igualmente una serie de problemas y contradicciones extremadamente graves.

Ni el origen de las materias primas ni las condiciones en las que estas se obtienen no está garantizado. Según denuncias de comunidades locales y organizaciones sociales y de derechos humanos, compañías multinacionales productoras de aceite de palma o de soja, usan muy a menudo prácticas violentas para tomar el control y posesión de las tierras de las comunidades indígenas, campesinas o afrolatinoamericanas, con la complicidad de la policía, de autoridades y hasta organizando fuerzas paramilitares. Familias indígenas y campesinas antes autosuficientes a partir de los recursos del bosque y del campo que los rodeaba denuncian ser víctimas de engaños para dejar sus tierras bajo falsas promesas de trabajo y desarrollo. En Latinoamérica, ya hay denuncias graves desde Paraguay, Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador. En un comunicado reciente (4), la Comision Intereclesial de Justicia y Paz de Colombia, que hace años se confronta con las violaciones de derechos humanos y la destrucción ambiental a causa de la expansión del cultivo de la palma en ese país, denuncia: “Hoy persiste la deforestación de bosque primario, la ampliación de la siembra de palma, a pesar del reconocimiento formal de que se trata de propiedad colectiva de comunidades negras. Estas actuaciones ilegales se realizan en medio de la presencia militar de la Brigada 15.” Los pobladores, organizados para resistir a una expulsión aún mayor y para recuperar parte del territorio ancestral ya arrebatado, son amenazados continuamente por los ocupantes ilegales de sus tierras, con la complicidad de las autoridades.

Otro criterio sobre el que se espera establecer la sostenibilidad social de la producción de combustibles a base de productos agrícolas, es el supuesto crecimiento económico que traerán a los países productores. Se nombra el trabajo y prosperidad que supondrán para los agricultores. Sin embargo, son los inversores y latifundistas los que se hacen con grandes cantidades de tierra, muchas veces arrebatándola por medios en ocasiones ilícitos a la población local, campesina o indígena. Mientras, por parte de las comunidades ha habido denuncias desde Colombia (trabajadores de la palma), Uruguay y Brasil (agricultores de la caña de azúcar) de haber sido obligados a adquirir deudas impagables, trabajo muy mal remunerado y hasta esclavizante. Cientos de casos de trabajadores prisioneros en condiciones de semiesclavitud han salido a la luz en los últimos meses.

Muy a menudo se argumenta que la producción a nivel local de agrocombustibles, para su utilización in situ, es sostenible y contribuiría a la solución del problema energético local. Sin embargo, los proyectos actualmente existentes en los países de Latinoamérica y Africa están enfocados a la exportación del producto agrícola para la producción de la agroenergía.

La supuesta existencia de vastísimas extensiones de “tierras marginales” donde puede producirse agroenergía sin competir con alimentos es ampliamente promocionada por gobiernos y empresas. Pero el de “marginales” es un calificativo absolutamente relativo, que se aplica según el interés existente en dichas tierras. Comprobadamente, en muchas de las tierras calificadas como “marginales”, como en amplias áreas del cerrado brasilero o del noroeste argentino, existen poblaciones que dependen de ese ecosistema como un todo para su supervencia, y que lo habitan.

Y como colofón a este despropósito, los sistemas propuestos en la actualidad, que están discutiendo los modos posibles de certificación de productos agrícolas, están proponiendo sistemas basados en estándares voluntarios, lo que significa que las propias compañías privadas, con intereses económicos en la producción agrícola destinada para agrocombustibles controlan el establecimiento de los requisitos de sostenibilidad. El que las empresas tengan intereses económicos y se auto-impongan métodos de control es incompatible.

Voces institucionales en contra de la agroenergía

El impacto que está teniendo el desvío de las cosechas en el abastecimiento de alimentos básicos como el trigo o el arroz han multiplicado los llamamientos para que Bruselas cambie de postura en relación a sus objetivos para los agrocombustibles. Josette Sheeran, directora del Programa de Alimentos de la ONU advirtió el 6 de marzo de este año (5) que los precios de los alimentos seguirán subiendo hasta 2010, siendo una de las razones para ello el uso de los cereales para producir biocombustibles. Incluso la dirigente de las Naciones Unidas ha instado a las autoridades europeas a realizar una reflexión sobre su política de biocarburantes y sus objetivos en este sector. Se suma así, al relator especial de las Naciones Unidas para la Alimentación, Jean Ziegler, quien ya el año pasado llamaba la atención de la comunidad internacional en la misma línea.

Llamados a moratoria y en contra de la certificación de monocultivos

Una red de organizaciones ambientales y sociales investigando y denunciando el efecto de los agrocombustibles sobre las poblaciones locales de los países del Sur, y trabajando por incidir en las políticas europeas al respecto, han llamado a una moratoria para 5 años para los agrocombustibles en Europa, con apoyo de más de 230 organizaciones alrededor del mundo (6).

También los miembros del African Biodiversity Network (ABN), Red para la Biodiversidad de África, que agrupa a diferentes organizaciones de investigación, han pedido una moratoria en nuevos proyectos para la producción de agrocombustible, a la exportación y a los objetivos de agrocombustibles de los gobiernos de Europa y el resto del mundo. Consideran que son más una amenaza que un beneficio. "Necesitamos proteger nuestra seguridad alimentaria, selvas, agua, derechos territoriales, campesinos y pueblos indígenas del agresivo avance de los proyectos de agrocombustibles, que están devorando nuestra tierra y recursos a una escala y velocidad increíbles.", aseguran desde la ABN. Las organizaciones africanas caracterizan la embestida de los agrocombustibles en África como la nueva “fiebre del oro verde”, lo que además conlleva todas las características de explotación neocoloniales. Denuncian la rápida privatización de las tierras para plantaciones por compañías transnacionales. Hay que tener en cuenta que el 70% de las tierras africanas todavía son de propiedad comunal. Los gobiernos están adjudicando millones de hectáreas. (7)

Numerosas voces se están levantando desde las comunidades afectadas en contra de estos sistemas de certificación. Un amplio número de organizaciones sociales y ONGs denuncian en una declaración hecha pública durante el mes de marzo, “vemos consternados como muchos gobiernos europeos, frente al aumento de críticas y denuncias de la situación de nuestros países, están ciegamente confiando en las Mesas Redondas de Negocios Sustentables de la WWF [...]. Los gobiernos europeos están ciegamente cayendo en la trampa del maquillaje verde de las transnacionales” (8). Al mismo tiempo, el Movimiento Mundial por los Bosques (WRM) anunciaba el “certificado de defunción” del FSC, un sistema de certificación forestal, que ha sido nombrado continuamente como un referente por los defensores de la certificación industrial agrícola, pero fuertemente cuestionado desde las comunidades y localidades productoras del sur porque con la certificación de plantaciones de árboles a gran escala “han demostrado su irresponsabilidad para con el ambiente y porque no aportan ningún beneficio social, razones por las que no cumplen con su objetivo” (9).

Las críticas directas hacia la supuesta sostenibilidad social y ambiental de los agrocombustibles, nos llevan a cuestionar si la certificación puede ser modo aceptable de garantizar la producción sostenible, o un invento para seguir justificando el consumo energético desmedido de los países del norte, a costa de los derechos humanos, la alimentación, los suelos, el agua, en una palabra, la integridad de las poblaciones de las zonas productoras. ¿Es la certificación un intento de proteger a las comunidades del Sur? ¿O un modo para la industria y gobiernos para justificar actividades y políticas? ¿Es posible continuar con los mismos estándares de vida, alejados de cualquier modelo de sostenibilidad, pero apaciguados en estos sistemas de certificación o “lavado verde”?

Para las comunidades cuyos derechos han sido violados, desplazadas, amenazadas, contaminadas, manipuladas, explotadas, no queda lugar en las llamadas “mesas” de discusión acerca de los criterios de sostenibilidad, y cuando es así, ha habido denuncias de que su nombres son utilizados en un intento de dar credibilidad al sistema, aunque se hayan manifestado abiertamente en contra durante las diferentes rondas de discusión. (10)

Es evidente que la crisis energética es un debate que debe permanecer sobre la mesa, pero es necesario que el problema energético del Norte, deje de solucionarse a expensas de los alimentos que deberían alimentar a los hambrientos del mundo. No es posible aceptar que debido al agotamiento inminente de los combustibles fósiles en el corto plazo, los gobiernos y las empresas que están rigiendo el mundo promocionen como amigable y sostenible, un tipo de energía de origen agrícola y basada en una locura industrial.

La argumentación de la sostenibilidad es inaceptable, y esta es una reflexión que todos como consumidores y como seres humanos (¿qué somos primero?!!!) estamos obligados a hacer antes de llenar el tanque.

Los monocultivos industriales no pueden nunca ser sostenibles.

1 . Existen diversas iniciativas de este tipo: Mesa Redonda para la sustentabilidad del Aceite de Palma (RSPO por sus siglas en inglés), Mesa Redonda para la Soja Sustentable (RTRS), Iniciativa para una mejor caña de azúcar (BSI), Mesa Redonda de Biocombustibles Sostenibles (RTSB)

2 . Solamente durante los meses de julio y agosto de 2008 ha habido serias denuncias de comunidades indígenas (Región Cauca, Pueblo Nasa por la expansión de la caña de azúcar) y afrocolombianas (Curvaradó en el Chocó por la expansión de la palma aceitera) en Colombia; en Guatemala (indígenas Maya Keqchi, en las inmediaciones de la zona conocida como Finca El Recuerdo fueron desplazados violentamente por un empresario canavicultor, y en Coatepeque miembros de la organización campesina CUC fueron atacados por personas vinculadas al negocio de la palma de Aceite); en Argentina, la soja continúa imparable acabando con cualquier habitante del campo (ataques de un empresario sojero en contra de indígenas guaraníes de la comunidad Jase Endy Guasú, en el área conocida como El Talar).

3 . Uno de estos estudios fue encargado por la organización the Nature Conservancy, el otro fue publicado en la revista Science. Ver p.ej. _http://www.elpais.com/articulo/sociedad/biocombustibles/contribuyen/reducir/efecto/invernadero/elpepisoc/20080208elpepisoc_7/Tes_

4 . 4-3-2008, Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, Colombia

5 . http://www.elpais.com/articulo/economia/ONU/alerta/subida/alimentos/prolongara/2010/elpepueco/20080306elpepueco_10/Tes

6 . http://www.econexus.info/biofuels.html

7 . http://www.grain.org/agrofuels/?moratoriumes

8 . “Declaración de organizaciones sociales, indígenas, campesinas y movimientos urbanos de la Argentina, Latinoamérica y otros continentes, en rechazo a la “Tercera reunión sobre soja responsable” a celebrarse los días 23 y 24 de abril en el Hotel Hilton de Buenos Aires, Argentina.”, firmado por más de 80 organizaciones.

9 . Desatada por la concesión del certificado FSC a la empresa Veracel en Brasil, la cual “tiene antecedentes innegables de violaciones de los derechos territoriales de las comunidades locales, contaminación ambiental, agotamiento del agua y destrucción del ecosistema” y viene además socavando sistemáticamente el proceso local de resistancia en contra de estas actividades.

10. Ver: La Via Campesina en Paraguay se manifiesta CONTRA las mentiras de la Mesa de Soja Sustentable en http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/39098 donde organizaciones campesinas expresan su absoluto REPUDIO por la manipulación de haber incluido el nombre de sus organizaciones en el marco de la “Campaña de la Soja Sustentable”

www.salvalaselva.org
www.stop-agrocombustibles.nireblog.com
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03 September 2008

Michoacán signa convenio sobre la biodiversidad con la Federación

Cambio de Michoacán, Martes 2 de Septiembre de 2008
Carlos Alonso Cruz

Esta mañana se firmó un convenio de colaboración entre el Gobierno del estado y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, con la finalidad de que el primero colabore en acciones de interés mutuo para fortalecer el manejo y la conservación en la biodiversidad existente en las áreas naturales protegidas de carácter federal.

El convenio que también incluye a los ecosistemas de importancia mundial tales como los humedales, fue suscrito en Casa de Gobierno por el Jefe del Ejecutivo estatal, Leonel Godoy Rangel, por el titular de Áreas Naturales Protegidas, Ernesto Enkerlin y la titular de la Secretaría de Urbanismo y Medio Ambiente (SUMA), Catalina Rosas Monge.

La funcionaria estatal explicó que se considera que entre 10 y 12 por ciento de las especies diversas existentes en el planeta se encuentran dentro del territorio nacional, permitiéndole ocupar el primer lugar en el mundo en riqueza de reptiles, el segundo lugar en mamíferos y el cuarto en anfibios y plantas.

En tanto dijo que algunos especialistas consideran que México ocupa el cuarto lugar como el país como mayor diversidad biológica en el mundo.

01 September 2008

CAF promueve la conservación de la biodiversidad.

Confirmado.net 09h30 | 2008-08-30

La Corporación Andina de Fomento CAF, publicó en Internet una nueva versión de su subportal BioCAF (Programa de Biodiversidad), con la finalidad de dar a conocer al público las diversas iniciativas de su programa.

La CAF impulsa la conservación de la biodiversidad y a través de BioCAF busca promover la conservación de los ecosistemas, y los recursos genéticos en sus países accionistas, así como distintas actividades e iniciativas que fomentan un aprovechamiento sostenible de este potencial.

A partir de hoy, los visitantes del sitio BioCAF tendrán la oportunidad de conocer más acerca del Programa, sus áreas de acción, los proyectos que se están llevando a cabo y los organismos (públicos/privados) que se encuentran apoyando directa e indirectamente la promoción de estas iniciativas en Latinoamérica.

Al portal se puede acceder directamente por www.caf.com/biocaf o a través del subportal de Medio Ambiente en www.caf.com.

Fuente: Confirmado.net/CAF