12 May 2009
Brasil estudiará biodiversidad de su segundo mayor ecosistema
13:23 12-05-2009 / spanish.china.org.cn
El gobierno brasileño decidió crear un organismo para estudiar y localizar la biodiversidad de su "Cerrado" (Sabana), el mayor ecosistema del país después de la Amazonía, uno de los más degradados y que ocupa casi toda la meseta central del país.
La institución de la Red de Cooperación en Ciencia y Tecnología para la Conservación y el Uso Sustentable del Cerrado (ComCerrado) está prevista en un decreto publicado hoy en el Diario Oficial de la Unión. Según el decreto, el objetivo del organismo será "evaluar y localizar la biodiversidad del Cerrado, estudiar los factores ambientales y socioeconómicos que determinan su actual estado de conservación, y desarrollar el aprovechamiento biotecnológico y el uso sustentable de su biodiversidad".
Para tal fin, la Red ConCerrado contará con un portal propio en internet en el que los investigadores de las diferentes instituciones y organizaciones que actúan en la Sabana podrán intercambiar informaciones, y divulgar los avances y los resultados de sus investigaciones.
El organismo fue creado luego de que un estudio de la estatal Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa) revelara que la Sabana brasileña ya perdió el 39 por ciento de su cobertura vegetal nativa. Según el "Mapa de áreas conservadas de la cobertura vegetal natural del Cerrado", de su cobertura vegetal original que se extendía por 204,7 millones de hectáreas, el Cerrado apenas conserva un 61 por ciento: un 48 por ciento de vegetación nativa y un 13 por ciento de pastizales nativos. El estudio, con un costo de cerca de 350.000 dólares y financiado por el Banco Mundial, fue realizado mediante imágenes de satélite.
Pese a la importancia ambiental del Cerrado, apenas el 6,6 por ciento de su área está incluida en reservas ambientales que garantizan su preservación. El Gobierno pretende elevar el área protegida a un 10 por ciento del ecosistema, pero para ello tiene que detener el avance de las áreas de cultivo en un ecosistema que se ha convertido en la principal frontera agrícola de Brasil.
De acuerdo con datos del Ministerio de Medio Ambiente, de las 472 especies de flora brasileña que están amenazadas de extinción, 131 son típicas del Cerrado. Un estudio de la Universidad de Brasilia identificó cerca de 12.000 diferentes especies de plantas en el Cerrado, que convierten al ecosistema en la sabana más rica en biodiversidad de todo el mundo.
Los especialistas de la universidad catalogaron unas 12.000 especies de flora en expediciones realizadas entre 1988 y 2007, pero calculan que otras 5.000 especies pueden ser identificadas en los próximos diez años.
23 April 2009
PUEBLOS INDÍGENAS CONTRA CAMBIO CLIMÁTICO
martes 21 de abril de 2009
María Elena Navas
Se calcula que en el mundo hay unos 350 millones de indígenas, el 6% de la humanidad.
A pesar de que en los últimos años se han debatido mucho las consecuencias del cambio climático, se ha hablado poco sobre el impacto de éste en unas de las comunidades más vulnerables del planeta: los pueblos indígenas.
Varias aldeas alrededor del mundo ya han tenido que ser reubicadas debido a inundaciones provocadas por el aumento en el nivel del mar.
Y los cambios en las temperaturas han tenido un grave impacto en la salud, la agricultura y biodiversidad de las cuales dependen muchas de estas comunidades.
Para encontrar formas de adaptarse y mitigar estos cambios, más de 400 pueblos indígenas de unos 80 países están reunidos en Anchorage, Alaska, en la primera Cumbre Global de Pueblos Indígenas sobre Cambio Climático.
"Tan sólo en Alaska hay 26 comunidades indígenas, principalmente inuit (esquimales) que necesitan ser reubicadas en los próximos dos años" dijo a BBC Ciencia Sam Johnston investigador de la Universidad de Naciones Unidas, una de las organizaciones patrocinadoras de la reunión.
"Otros 60 pueblos inuit deberán reubicarse en cinco o diez años" agregó.
"Pero hay otros casos en el mundo, como el de la isla Carteret en Papúa Nueva Guinea donde toda la comunidad de la isla tuvo que ser reubicada al territorio principal debido al aumento en el nivel del mar".
Hay otros ejemplos, explica el experto, como en México donde los agricultores maya en las montañas han tendio que encontrar fuentes alternativas de irrigación y de cultivo debido a las más cortas temporadas de lluvia y los cambios inusuales en las temperaturas.
Y en la región andina en Perú se ha visto un aumento en las enfermedades respiratorias en los pobladores y una reducción en la producción de alpaca debido a los cambios en los patrones del clima.
"En los trópicos otra amenaza para los pueblos indígenas es la malaria" dice Sam Johnston.
"La mayoría de los pueblos indígenas han establecido sus comunidades unos 20 metros sobre la línea de mosquitos, pero con el aumento en las temperaturas la línea de mosquitos se ha elevado y ahora muchos de estos poblados se han visto afectados con la enfermedad", agrega el investigador.
En el mundo de han identificado unos 5.000 grupos distintos de indígenas en más de 70 países y se calcula que su población global combinada es de entre 300 y 350 millones, lo que representa un 6% de la humanidad.
Tal como afirman los expertos, los pueblos indígenas son quienes menos han contribuido al problema del cambio climático, y sin embargo, son quienes más se están viendo afectados con el impacto de este fenómeno.
"Son a menudo los más pobres y los que viven en los ambientes más vulnerables" dice Sam Johnston.
Según un informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, las comunidades indígenas en mayor riesgo debido a eventos producidos por el cambio climático son las del ártico, el caribe, Amazonas, sur de Chile y Argentina y sur de África.
La mayoría se verán afectadas por sequías más frecuentes, aumento en el nivel del mar e inundación de costas, expansión de enfermedades como malaria y dengue y desaparición de glaciares.
Se espera que durante la conferencia los distintos pueblos compartan experiencias y observaciones sobre el impacto en sus comunidades y las prácticas y conocimientos tradicionales que podrían ayudar a la humanidad a adaptarse a estos cambios.
Sabiduría milenaria
Los indígenas han desarrollado estrategias para mitigar el impacto del cambio climático.
Por ejemplo, en Honduras, donde ha habido un aumento de huracanes y cambios cada vez más drásticos de clima, el pueblo Quezungal ha desarrollado un método agrícola que requiere plantar cosechas bajo los árboles para que las raíces "sujeten" el cultivo y reduzcan la pérdida durante desastres naturales.
De hecho, durante el devastador huracán Mitch que azotó a Centroamérica en 1998, se informó que la única región cuya agricultura sobrevivió casi intacta fue la de Lempira, en el sur de Honduras, y el secreto fue el método quezungal practicado por las 84 comunidades indígenas de la zona.
Otros ejemplos son el de Camerún oriental y Congo, donde los pigmeos Baka y la comunidad Mambendzele han desarrollado también nuevos métodos de pesca y caza para adaptarse a la reducción en la precipitación fluvial y al aumento en los incendios forestales.
En Guyana, los pueblos indígenas han optado por un estilo de vida nómada para vivir en zonas más forestadas durante la temporada de sequía y ahora cosechan yuca, su alimento básico, en las llanuras aluviales donde previamente era demasiado húmedo para plantar la cosecha.
"El propósito de esta cumbre es obtener un panorma holístico del impacto del cambio climático en los pueblos indígenas, la forma como han respondido a este impacto y cómo el conocimiento de sus ecosistemas y su ambiente puede conducir a nuevas formas de reducir los gases de efecto invernadero y de adaptación a estos cambios" afirma Sam Johnston.
Y agrega que "la sabiduría, conocimientos y estrategias de estos pueblos podrían hacer una gran diferencia a la forma como podríamos solucionar el cambio climático".
Se espera que cuando la cumbre concluya el viernes se firme una declaración que será presentada en la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático en Copenhague en diciembre próximo.
20 April 2009
Los árboles empiezan a "subir" montañas por el cambio climático, según NatGeo
Durante su participación en el foro "Cambio climático, la amenaza global", que organizó hoy en el balneario turístico de Cancún el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Dimick mostró fotografías comparativas de parajes en Alaska y algunas montañas europeas en las que se aprecia cómo los árboles y las plantas de climas fríos se extienden cada vez más hacia alturas mayores. "A medida que el mundo se calienta y el invierno disminuye en duración, las plantas y los árboles suben las montañas y crecen en lugares en los que antes no estaban, buscando mejores temperaturas para desarrollarse", precisó.
El ejecutivo dio varios ejemplos de los estragos que empieza a causar el cambio climático en varias regiones del mundo, y recordó que "el nivel actual de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera del planeta es el mayor de los últimos 500.000 años". Ante un millar de personas, en su mayoría estudiantes de colegios de la zona, insistió en la necesidad de "adoptar energías más eficientes y renovables con bajo contenido de carbono, reforestar los bosques e idear mecanismos para capturar y guardar las emisiones de gases de efecto invernadero que generan las industrias".
Dimick, encargado de los temas de medio ambiente, energía y clima para la publicación con sede en la ciudad de Washington (EE.UU.), señaló que si la humanidad continúa consumiendo energía al ritmo en que lo hace se tendrán que "construir 1.000 plantas de carbón al año durante 40 años para cumplir con la demanda de una población mundial que en 2050 será de 9.400 millones de personas". Al respecto, detalló que un país como China inaugura actualmente en promedio dos plantas de carbón a la semana, lo que ha tenido serias consecuencias en el medio ambiente y la calidad del aire en la potencia asiática.
En este sentido, afirmó que es necesario que la humanidad sustituya gradualmente su consumo de petróleo, carbón y gas natural por otras fuentes como la energía nuclear, hidráulica, eólica y renovable.
Sin embargo, criticó el empleo creciente de biocombustibles provenientes del maíz o de la caña de azúcar que hacen países como Estados Unidos y Brasil, porque, precisó, en su producción se depredan cientos de miles de hectáreas de bosques.
Fuente: Portal Forestal http://forestalweb.com
17 April 2009
Galápagos prepara taller internacional sobre efectos del cambio climático
16 de abril 2009 | 02:09 pm - EFE
El encuentro se realizará del 20 al 24 de este mes y se enmarca en el proyecto Análisis de Vulnerabilidad y un Plan de Adaptación al Cambio Climático en las Islas Galápagos, que desarrollan conjuntamente el Ministerio del Ambiente, el Parque Nacional Galápagos, Conservación Internacional de Ecuador, el Fondo Mundial por la Naturaleza (WWF) y la Fundación Charles Darwin (FCD).
De acuerdo con un comunicado del Ministerio del Ambiente, el taller analizará la vulnerabilidad de la biodiversidad y del bienestar humano en Galápagos ante el cambio climático.
El evento congregará a destacados oceanógrafos, biólogos, climatólogos, manejadores de áreas protegidas, sociólogos y economistas, entre otros, así como a varias instituciones y usuarios locales, detalla el boletín.
Uno de los objetivos de los científicos será definir las medidas de adaptación y las acciones prioritarias a tomar para enfrentar los efectos del fenómeno climatológico y la generación de recomendaciones para proteger la biodiversidad y preparar a la sociedad local.
"Galápagos tiene condiciones únicas en el mundo para medir los impactos del cambio climático en la biodiversidad y sistemas socio-económicos. Estos impactos afectarán, de manera directa, la forma de vida de las comunidades locales, que dependen del turismo, la pesca y la agricultura", explica el texto.
Las Islas Galápagos deben su nombre a las grandes tortugas que la habitan, y sus reservas terrestre y marina contienen una rica biodiversidad, considerada como un laboratorio natural, que permitió al científico británico Charles Darwin desarrollar su teoría sobre la evolución y selección natural de las especies.
El archipiélago está situado a unos 1.000 kilómetros al oeste de las costas continentales de Ecuador y abarca 14 islas importantes y más de 120 islotes, que suman en conjunto 8.000 kilómetros cuadrados.
14 April 2009
DESTRUIDO EN 29 AÑOS, 50% DEL SISTEMA ARRECIFAL MESOAMERICANO
A escala mundial se ha perdido 19% de esa superficie, asegura especialista de la UNAM
Bancos de corales en Quintana Roo y Veracruz, los que corren mayor riesgo: Iliana Ortega
Angélica Enciso L. / La Jornada
El 7 de junio de 2008 el barco Sea Star encalló en Cancún, Quintana Roo, provocando severos daños al Parque Marino Nacional.
Del sistema arrecifal mesoamericano, que abarca el Caribe de México, Guatemala, Belice y Honduras, se ha perdido 50 por ciento de su cobertura desde 1980, mientras a escala mundial ha desaparecido 19 por ciento de la superficie, señaló Iliana Ortega, representante de México ante la Iniciativa Internacional de Arrecifes.
Destacó que esos bancos son vitales ante los huracanes, ya que funcionan como barrera para las poblaciones. En sólo 12 kilómetros lineales de costa, cuando entró el huracán Wilma, en octubre de 2005, la protección que el arrecife brindó a la zona costera disipó una energía equivalente a 25 bombas atómicas, aseveró la experta citando estudios del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de Puerto Morelos, de la UNAM, encabezados por Roberto Iglesias.
“Arrecifes y manglares son una barrera protectora increíble. Si los destruimos, que después no sorprenda que Cancún pueda desaparecer. Son las barreras naturales de protección de la costa”, agregó en entrevista.
A finales de este mes se llevará a cabo la tercera asamblea de dicha iniciativa, que se formó en 1995 con 80 países. Actualmente hay en el mundo 372 científicos en la materia, informó la especialista.
Entre los factores que causan daños a los corales arrecifales están el cambio climático, que ocasiona su blanqueamiento, ya que la modificación de la temperatura provoca acidificación en el mar, lo cual afecta el ecosistema.
El 19 por ciento de la superficie que ha desaparecido se debe a actividades del hombre; por ejemplo, desarrollo portuario, turístico, contaminación, destrucción de manglares y sobrepesca. Además, nueve por ciento de las especies comerciales están relacionadas con arrecifes coralinos, explicó.
Puntualizó que en 1998 se detectó por vez primera el blanqueamiento masivo de los corales, a escala global, pero se ha encontrado que hay lugares donde el proceso es más lento, como en Veracruz, donde las aguas son ligeramente más frías que en el Caribe. “La velocidad de ese fenómeno no es igual a escala mundial. Puede ser que en algunas zonas del planeta no afecte tanto, porque ese pequeño incremento no es tan fuerte, pero lo impresionante es que se empezó a manifestar en diferentes puntos, como focos rojos, en todo el globo.”
En Cancún, detalló, donde se encuentran los más importantes del país, ese año se empezó a observar el brote de blanqueamiento. Aunque los índices no son tan alarmantes, ese proceso ya ocurre, añadió.
Explicó que el blanqueamiento de los arrecifes y la acidificación del mar son efectos del cambio climático, y ello va ligado con la deforestación. “Si se empieza a perder la cobertura terrestre, todos los elementos que llegan a éstos por erosión de los suelos hacen el agua más turbia y los arrecifes se empiezan a asfixiar”, subrayó.
En el país, Quintana Roo y Veracruz tienen las zonas de bancos con mayores riesgos. En Veracruz también. Están los de Cabo Pulmo, Baja California Sur; Huatulco, Oaxaca, y la península de Yucatán.
Consideró que los ciclones afectan, “pero en términos geológicos siempre han existido. Lo que se sabe hoy es que la capacidad de recuperación de los arrecifes es muy fuerte. Los procesos naturales no son tan acelerados, pero el incremento de la temperatura y de la acidez va mucho más rápido de la capacidad de recuperación natural de éstos”.
Indicó que el coral vive en simbiosis con un alga y parte de su alimento lo produce ésta, lo cual le permite tener comida y calcificarse. En el momento en que se incrementa la temperatura, esa alga muere y ello provoca el blanqueamiento. El coral no tiene el mismo alimento y, después de blanquearse, eventualmente muere. El aumento de la temperatura rompe la simbiosis con el agua. Dijo que entre las medidas que se adoptan resalta el desarrollo de arrecifes artificiales, para brindar sustrato a los corales. Actualmente, en Cozumel 70 por ciento de los arrecifes trasplantados están sobreviviendo.
07 April 2009
El agricultor Percy Schmeiser vence a Monsanto en los tribunales
This article can be found on the I-SIS website at http://www.i-sis.org.uk/whoOwnsLifeNotMonsanto.php
Percy Schmeiser is a real life hero who played David to Monsanto’s Goliath, and like David, he won Sam Burcher
A referenced and illustrated version of this article is posted on ISIS members’ website. Details here
An electronic version of the full report can be downloaded from the ISIS online store. Download Now
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Read the rest of this article, and/or comment here http://www.i-sis.org.uk/whoOwnsLifeNotMonsanto.php03 April 2009
Una Explosión de Biodiversidad Vegetal Provocó Otra en la Biodiversidad Animal
Esta explosión de especiación ("bifurcación" de una especie en otras), ocurrida en un período que duró unos cinco millones de años, fue una de las tres mayores radiaciones de las plantas con flores, conocidas como angiospermas. El nuevo estudio se centra en la diversificación dentro de un grupo con un ancestro común, que representa en la actualidad la tercera parte de las plantas con flores en todo el mundo. Los bosques resultantes aportaron el hábitat que sostuvo las diversificaciones evolutivas posteriores de anfibios, hormigas, mamíferos vivíparos y helechos.
“Poco tiempo después de que los bosques dominados por las angiospermas se diversificaran, vemos esta increíble diversificación en otros linajes, así que básicamente establecieron el hábitat para que surgieran nuevas formas de todo tipo”, explica Pamela Soltis, coautora del estudio y conservadora de sistemática molecular y genética evolutiva en el Museo de Historia Natural de Florida, dependiente de la Universidad de Florida. “Incluso la diversificación de los primates está asociada con alguna de esas radiaciones subsiguientes”.
El estudio es el primero en mostrar las relaciones evolutivas de estas plantas, y aporta evidencias sobre su rápida aparición y diversificación.
Como la diversificación ocurrió tan deprisa, al menos en términos evolutivos, en el estudio se necesitaron métodos moleculares para discernir las ramas del árbol filogenético (una especie de árbol genealógico basado en las relaciones genéticas) de este grupo con un ancestro común que ahora representa un tercio de las plantas con flores del mundo. Sólo después de secuenciar muchos miles de pares de bases de ADN, los genetistas son ahora capaces de separar estas ramas y comprender mejor cómo evolucionaron las especies vegetales.
Por regla general, cuando los científicos discuten la rápida radiación (conjunto de especiaciones) de las plantas con flores, hablan como si se hubiera producido una explosión masiva de diversificación temprana. Sin embargo, conviene matizar que una cosa que parece quedar bastante clara sobre estos árboles de relaciones filogenéticas cuando se observan de cerca, es que no hubo una sola gran explosión de especies entre las plantas con flores. En realidad, se trató de una serie de explosiones.
Información adicional en: Scitech News
Oaxaca será el centro de la contaminación ambiental, de las industrias mineras multinacionales
En Oaxaca se tienen considerado 29 proyectos mineros de empresas multinacionales, en su mayoría canadienses y otras estadounidenses, que han iniciado exploraciones con la supuesta argumentación de propiciar el desarrollo de los pueblos nativos. Oaxaca se convertirá en los próximos años en una zona catastrófica de contaminación ambiental, situación peligrosa para todos los habitantes que vivimos a lo largo y ancho del estado, uno de los focos de contaminación es el proyecto minero de San José del Progreso.
En San Jerónimo Taviche se encontraron residuos de una mina que operó hace mas de 25 años y que a consecuencia muchos de sus habitantes han fallecido por enfermedades crónicas, renales y en su mayoría con padecimientos de Cáncer a causa de los residuos tóxicos del agua de Jale que han contaminado los mantos freáticos. La compañía minera CUZCATLAN filial de la FORTUNA SILVER, está llevando a los habitantes a un estado de grave riesgo, por el debilitamiento del suelo ejidal ante el uso de agresivos explosivos para la construcción de túneles; como resultado las estructuras de las casas ya presentan fracturas de los dos municipios más cercanos a la mina, que son San José del Progreso y Magdalena Ocotlán. Estas son las razones inmediatas que ya padecen los habitantes, cuando manifiesta según la empresa Cuzcatlán; “que están en la etapa de exploración”. Sin contar la grave contaminación por el uso de cianuro, el arsénico, y otras substancias toxicas que están envenenando las aguas, destruyendo el medio ambiente y la vida comunitaria, para la extracción del oro y la plata ya en la etapa de explotación. Ante está situación las comunidades determinaron el sábado 14 de marzo, realizar una asamblea en el municipio de San José del Progreso, para solicitar a la autoridad retome con seriedad el problema y se negó rotundamente respaldando la posición de la empresa minera y mostrándose indiferente. A partir de ese momento los habitantes de San José del Progreso se reunieron conforme a sus usos y costumbres integrando un Consejo de Gobierno Popular Municipal, para que investigue a fondo sobre la explotación del subsuelo que esta haciendo la empresa minera para la extracción de Oro y Plata. Posteriormente, los Pueblos por acuerdo de mayoría se plantaron en las afueras del perímetro de la mina y el día 17 de marzo procedieron a clausurar el desarrollo de cualquier trabajo, quedando selladas las instalaciones documentadas por una notaria publica. El tema de fondo el retiro de la empresa minera, por el daño ambiental que trae consigo; a partir de ese momento la compañía Cuzcatlan filial de Fortuna Silver, se torna rabiosa desatando una campaña negra y amenazas através del presidente municipal de San José del Progreso Venancio Oscar Martínez Rivera hacia varios sectores de la sociedad ocotéca que se han atrevido a pronunciarse ante los graves efectos de contaminación y destrucción ambiental a causa de la mina. 1.- El sábado 21 de marzo en una asamblea que se realizó en la explanada municipal de San José del progreso el presidente municipal Venancio Oscar Martínez Rivera, amenazo de manera directa a la compañera María del Carmen López Almazán y al compañero Agustín Ríos Cruz, miembros del COMITÉ DE DEFENSA DE LOS DERECHOS DEL PUEBLO (CODEP), también integrantes de la COORDINADORA EN DEFENSA DE LOS RECURSOS NATURALES Y NUESTRA MADRE TIERRA DEL VALLE DE OCOTLÁN. 2.- El martes 24 de Marzo, a las 8:10 a.m. aproximadamente 10 elementos, supuestos agentes ministeriales, sin presentar orden de aprensión intentaron desaparecer al Sr. Agustín Ríos integrante del Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo (CODEP) y de la COORDINADORA EN DEFENSA DE LOS RECURSOS NATURALES Y NUESTRA MADRE TIERRA DEL VALLE DE OCOTLÁN, los secuestradores descendieron de dos vehículos, una camioneta blanca tipo Lobo y la otra unidad Tsuru de color blanco, con placas de circulación TJN -44 -78, irrumpieron en el campamento, cortando cartucho, amenazaron con disparar sus pistolas y armas largas, a mujeres, niños y hombres, que ahí se encontraban. En la batea de la camionera traían a una persona que señalo a Agustín Ríos. Cuando se les reclamo alguna orden de aprehensión o requerimiento judicial, cínicamente dijeron: “que llevaban ordenes directas del gobernador, por lo que no necesitaban ningún papel”, al instante amagaron con llevárselo. 3.- Los ambientalistas de Oaxaca que estamos instalados a las afueras de la mina intervenimos para rescatar a nuestro compañero que a punto estuvo de ser secuestrado. El gobierno de Oaxaca se ha convertido en instrumento del capital multinacional, que a través de los órganos ministeriales, o de sus grupos de choque como el presidente de San José del Progreso, que es el portavoz de la empresa minera Cuzcatlan, quien por prebendas ha sido comprado diseñando propaganda negra en contra de los ambientalistas. Con estos actos de provocación el gobierno del criminal Ulises Ruiz pretende justificar una brutal represión en contra del pueblo, como la cometida en el 2006. 4.- El mismo 24 de Marzo entre 10:00am y 11 de la mañana, logramos dar un paso importante en nuestra lucha, con el retiro de 30 toneladas de explosivos que pusieron en peligro la vida de los habitantes de San José del Progreso y Magdalena Ocotlán, esto con la participación de representantes de la empresa OVIEDO, de la SEDENA, de la empresa minera y representantes de los pueblos, que hicieron constar ante el notario público número 78 de Oaxaca. DEJAMOS CONSTANCIA: EN PRIMER ORDEN De las amenazas de la empresa Cuzcatlán a través de sus representantes legales, hacia los compañeros Agustín Ríos, Hilario Vásquez Gómez, Apolinar García Vásquez y María del Carmen López Almazán y hacia todos integrantes del movimiento ambientalista, tanto de la COORDINADORA EN DEFENSA DE LOS RECURSOS NATURALES Y NUESTRA MADRE TIERRA DEL VALLE DE OCOTLÁN y del COMITÉ DE DEFENSA DE LOS DERECHOS DEL PUEBLO (CODEP), responsabilizándolos de cualquier otra agresión. La responsabilidad directa hacia Ulises Ruiz Ortiz, a las autoridades municipales y ejidales de San José del Progreso, que en días pasados han estado hostigando con sus patrullas y elementos policíacos a los compañeros plantonistas. Y al gobierno federal, y a la Secretaria de Economía, Secretaria de Gobernación, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT); las hacemos responsables de cualquier agresión que afecte la integridad física y psicológica de los compañeros ambientalistas. Decimos que todas las acciones que las comunidades han realizado en el Valle Ocotlán, como es el cierre de la mina “LA TRINIDAD”, impuesta por empresas extranjeras, han sido altamente pacificas, organizadas y legales ya que se han hecho en presencia de las autoridades correspondientes (notarios, abogados, etc.) Ante esta situación exigimos: 1. El alto al hostigamiento y la represión en contra del Municipio de San José del Progreso y Magdalena Ocotlán, particularmente a los integrantes de la COORDINADORA EN DEFENSA DE LOS RECURSOS NATURALES Y NUESTRA MADRE TIERRA DEL VALLE DE OCOTLÁN y del COMITÉ DE DEFENSA DE LOS DERECHOS DEL PUEBLO (CODEP). 2. La presencia de funcionarios federales de la SEMARNAT y la Secretaria de Economía, que con calidad resolutoria vengan a plantear el cierre y retiro definitivo de la empresa CUZCATLAN de San José del Progreso y San Jerónimo Taviche. 3. Responsabilizamos al gobierno estatal y federal de cualquier hecho de violencia que sufran los habitantes del Municipio de San José del Progreso y Magdalena Ocotlán. 4. La salida inmediata de la policía ministerial Municipio de San José del Progreso y Magdalena Ocotlán. Hacemos un llamado a los pueblos, a los organismos ecologistas, de derechos humanos y organizaciones a que refuercen esta lucha, pronunciándose por el retiro de las empresas del Valle de Ocotlán y en contra de la represión que a diario están realizando, el ejército, los sicarios y grupos de choque organizados por las empresas mineras, las policías municipales, estatales y federales (judiciales) en contra de nuestra lucha pacifica y organizada. www.ecoportal.net ¡POR LA VIDA, DEFENDAMOS A LA MADRE TIERRA! OAXACA DE JUÁREZ, OAXACA, MÉXICO, 26 DE MARZO DE 2009.
¡POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS DEL PUEBLO!
¡CONSTRUYENDO EL PODER POPULAR!
COMITE DE DEFENSA DE LOS DERECHOS DEL PUEBLO (CODEP)
COORDINACION DE PUEBLOS EN DEFENSA DE LOS RECURSOS NATURALES Y EL MEDIO AMBIENTE DEL VALLE DE OCOTLAN.
http://codepappo.wordpress.com/
02 April 2009
La CONABIO ha desarrollado un nuevo portal
CONABIO, Jueves, 19 de Marzo
Con objeto de cumplir el objetivo de ser fuente pública de información y conocimiento accesible para toda la sociedad, la CONABIO ha desarrollado un nuevo portal. Este portal presenta una forma atractiva y accesible de conocer la biodiversidad de México y los conceptos sobre nuestro capital natural.
La página principal contiene la jerarquía biológica de los componentes de la biodiversidad: genes, especies y ecosistemas, y la jerarquía espacial en donde la biodiversidad funciona, se conoce y se usa: corredor, región, país y planeta. También se incluye una liga para la sección de uso.
30 March 2009
Cumplen 13 días de balaceras en los triquis; el gobierno no interviene
Ninguna corporación policiaca puede entrar a parar las balaceras, afirman los vecinos
PEDRO MATIAS/MONICO CASTRO REYES REPORTERO Y CORRESPONSAL
PUTLA DE GUERRERO.- La disputa por el control de la región triqui entre el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) y la Unidad de Bienestar Social de la Región Triqui (UBISORT) ha llevado a que hoy se cumplan 13 días de estar sitiada la comunidad de San Miguel Cópala sin tener ninguna intervención de corporaciones policiacas.
La policía estatal destacamentada en Putla de Guerrero informó que los indígenas triquis militantes de las dos organizaciones iniciaron los enfrentamientos desde el día 17 de marzo del presente año y que hasta este día se siguen escuchando las detonaciones de armas de alto poder.
Según las declaraciones de los elementos de la policía estatal, la comunidad está sitiada por miembros del MULT y UBISORT, quienes derribaron árboles en las entradas a 500 metros de la comunidad para que no entren los vehículos, así también que los grupos están parapetados en los cerros, en la secundaria y en sus domicilios. Señalaron que las personas se han quejado que ya no hay víveres para comer y que son las mujeres quienes salen caminando hasta la carretera para encontrar algún vehículo que las pueda trasladar a una tienda y comprar comestibles, pero que a los hombres no se les permiten la salida, ya que si lo hacen pueden ser acribillados.
Al iniciar los enfrentamientos, los servicios de transporte fueron suspendidos y las actividades escolares en las escuelas por el riesgo que se tiene a que algún niño sea ejecutado. Los enfrentamientos se escuchan desde las seis de la mañana hasta la media noche, diariamente y según la policía preventiva las armas que se utilizan para los enfrentamientos son AK-47 "cuerno de chivo", AR-15 y 9 mm. Asimismo apuntaron que esta situación ha dejado el saldo de dos personas lesionadas de nombre Rebeca Melgar, de 38 años de edad, quien recibe atención médica en el Hospital de Putla de Guerrero "Amigo del Niño y de la Madre", así como Armando Santos Cruz, de 10 años, quien está hospitalizado en una clínica de este lugar. Declararon que hasta el momento no han podido entrar y que únicamente se atienen en las afueras de la comunidad e incluso en días pasados hizo presencia la Policía Federal pero que no pudieron accesar a la zona de conflicto.
"Autonomía, única vía para la paz"
El presidente del municipio "autónomo" de San Juan Copala, José Ramírez, manifestó que el único camino para lograr paz en esa región es que el pueblo de San Miguel Copala logre su propia autonomía. Asimismo, externó su solidaridad con el pueblo de San Miguel Copala por la violencia registrada e hizo un llamado a las comunidades triquis para terminar con esta guerra fraticida.
Luego de pronunciarse a favor del respeto y derecho de las comunidades, exigió castigo a los asesinos materiales e intelectuales, sin embargo, manifestó su escepticismo en la aplicación de la justicia porque a casi un año del asesinato de Teresa Bautista Merino y Felicitas Martínez no existe ningún responsable del cobarde asesinato en la cárcel.
Reiteró que el municipio "autónomo" de San Juan Copala manifestó que el compromiso de su lucha es buscar la justicia y la autodeterminación de sus pueblos, así como oponer resistencia a los malos gobiernos que buscan minar su derecho.
Manifestó que el gobierno se vale de todo tipo de artimañas para desmantelar la organización social, comunitaria y política de las comunidades, con la finalidad de controlar electoral o políticamente a las comunidades de la región triqui y de la mixteca.
Es por ello que hizo un llamado al pueblo indígena para que no se deje amedrentar o engañar por quienes dicen estar a favor de las comunidades y solo buscan su beneficio personal o de grupo.
Resaltó que los acontecimientos de violencia en la comunidad de San Miguel Copala son hechos que evidencian al Estado en su política represora, parapolicial y paramilitar, que sólo buscan fortalecer su visión o confrontar al pueblo para sus intereses.
Insistió en que "sólo la unidad es la única vía para luchar contra los verdaderos enemigos que son los grandes empresarios, las corporaciones trasnacionales, las mineras y todos los proyectos que el gobierno federal, así como el gobierno de Ulises Ruiz promueven para despojar a los pueblos indígenas de sus territorios.
27 March 2009
Dimensiones de la Crisis. Otro mundo ¿es realmente posible?
Utilizando el parámetro de la huella ecológica por un lado, y el índice de bienestar humano de la Organización de las Naciones Unidas, un grupo de investigadores confeccionaron un método para cuantificar el nivel de sustentabilidad de los paises. La aplicación de ese índice a 93 países, entre 1975 y 2003, reveló que no obstante los conocimientos acumulados y las medidas adoptadas durante ese periodo, la sociedad humana se ha vuelto menos, no más sustentable, con excepción de un país, Cuba.
Primero fue la crisis social la que generó conciencias, reacciones, iniciativas diversas, protestas. Después se agregó la crisis ecológica y en íntima relación la energética. Hoy ha hecho su aparición la crisis financiera, convertida ya en debacle económica de escala global, y los defensores de la situación se quedan sin baldes para sacar el agua del buque que se hunde. ¿Son estas crisis fenómenos aislados o por lo contrario no son sino las expresiones de una sola crisis?
Aquí de nuevo es la perspectiva histórica la que nos permite responder a la pregunta, pero no la de cualquier historia, sino la de aquella que logra articular la historia de la sociedad con la historia de la naturaleza. Estamos en un "fin de época", entrando a la fase terminal de la civilización industrial, tecnocrática y capitalista, en la que las contradicciones sociales y ecológicas se agudizan y la norma es cada vez más los escenarios sorpresivos, inesperados e impredecibles.
Dos fenómenos encabezaban esta crisis de civilización: el calentamiento global y el fin de la era del petróleo.
Ahora debemos agregar la crisis provocada, y largamente anunciada, por la voracidad insaciable del capital. Todas son la expresión de un intrincado conjunto de procesos cuyo devenir ha tomado varias décadas, es decir que conforman una inercia de largo aliento.
La gran aceleración: el siglo XX.
El ser humano ha estado presente en el planeta desde hace 200 mil años, un suspiro en la larga, casi eterna, historia de la Tierra. Durante la mayor parte de ese lapso, el hábitat planetario ha sufrido una creciente presión por parte de la especie humana. Sin embargo nada es comparable con lo ocurrido en los cien años recientes, un periodo que equivale solamente al 0.05 por ciento en la historia de la humanidad. Hoy pueden identificarse un conjunto de fenómenos sin precedente en la historia (Mc Neill, J. 2002. Something new under the Sun: an ecological history of twenty century. Penguin Books).
La población humana, por ejemplo, se incrementó más de cuatro veces entre 1900 y 2000, al pasar de 1.6 mil millones a más de 6 mil millones. Ello supone la llegada cada año al planeta de 77 millones de nuevos seres humanos. A esta velocidad el reloj demográfico es, y será cada vez más, una bomba de tiempo que ha dejado en el siglo XX a la quinta parte de todos los miembros, vivos o muertos, que han existido a lo largo de la historia.
Los datos demográficos, sin embargo, palidecen frente a los de la economía mundial. Medida en dólares de 1990, ésta se incrementó 14 veces entre 1900 y 2000, de tal suerte que la economía global de 1950 ha sido superada ya por la economía estadounidense de hoy, y la economía global de 1900 es equivalente a la economía japonesa actual (McNeill, 2000).
El uso de la energía, medido en toneladas métricas de barriles de petróleo, es el tercer gran aceleramiento del siglo pasado: creció 16 veces. La energía utilizada en el siglo XX ha sido mayor que la utilizada a lo largo de toda la historia de la especie, y diez veces mayor a la usada en los mil años previos (Mc- Neill, 2000).
En comparación con los datos anteriores, el uso del agua se elevó nueve veces; el incremento del bióxido de carbono (CO2), el principal contaminante atmosférico, fue de 13 veces, y las emisiones industriales de ¡40 veces! De la misma manera, la extracción y el consumo de metales (cobre, zinc, manganeso, cromo, níquel, magnesio, estaño, molibdeno y mercurio) han tenido un crecimiento espectacular en los cien años recientes. La extracción de estos metales conlleva a su vez el uso de sustancias tóxicas, el uso y contaminación del agua y el movimiento masivo de materiales. Otros crecimientos vertiginosos son el de los vehículos automotores y el de las reses o cabezas de ganado, así como el de las poblaciones de la fauna que acompaña al ser humano (moscas, ratas, cucarachas, etcétera) y, en las décadas recientes, el de la información manejada globalmente por medio de los sistemas de cómputo y las telecomunicaciones.
Los autos y las reses se pueden considerar dos de los principales iconos del siglo XX. Por cada dos seres humanos que nacen al año se construye un auto, de tal suerte que para 2010 el parque vehicular alcanzará los mil millones. El auto produce 15 por ciento de los gases que contaminan la atmósfera, su construcción produce entre 15 y 20 toneladas de residuos, y cada año los accidentes automovilísticos matan a un millón de seres humanos y dejan heridos entre 25 y 35 millones (Toledo, V. M., 2006. Ecología, espiritualidad, naturaleza. Jitanjáfora Ediciones).
Por otro lado, puestas en una balanza, todas las reses del mundo pesan más que todos los seres humanos juntos, y en varios países como Uruguay, Costa Rica o Australia, existen más vacas que humanos. Hacia 2001, las reses habían alcanzado los mil 530 millones, cada una de las cuales eructa metano y óxido nitroso, gases que inducen el calentamiento global. La expansión de la ganadería vacuna ha sido la causa principal de la destrucción de millones de hectáreas de selvas tropicales.
Con poblaciones cercanas a las de los seres humanos, los autos y las reses, los dos principales engendros de la invención humana del siglo pasado, compiten ya con sus creadores por los alimentos. En países como Brasil o Estados Unidos, cada parcela agrícola puede ser dedicada a alimentar a los autos (agrocombustibles), a las reses (pastizales) o a los humanos (cereales, hortalizas, legumbres, etcétera). El gran evento más reciente que ha acompañado a todo lo anterior ha sido el de la producción de desechos: la excreción de materiales, sustancias, agua utilizada, radiaciones, genomas alterados y basura. Los volúmenes de generación de desechos han roto toda predicción. Hoy podemos afirmar que el planeta es cada vez más un espacio irremediablemente contaminado de una gama casi infinita de basuras y desechos. Tan sólo en Europa, posiblemente la región con las leyes más estrictas, existen unos 30 mil productos químicos sin control, es decir, de los cuales no se sabe nada acerca de sus efectos sobre la salud humana y el ambiente (El País, 25/9/2005, página 21).
Es muy probable que el notable incremento de las alergias, el asma, el cáncer, las disfunciones hormonales y la infertilidad esté ligado con el uso incontrolado de esas sustancias. Dentro del panorama anterior, no debe dejar de citarse la producción de máquinas y aparatos inservibles. Por ejemplo, hoy existen 2 mil 100 millones de celulares en el mundo, casi uno por cada tres personas, y dado que el tiempo de uso promedio de cada aparato es de 14 meses, la cantidad de celulares que se desechan como "chatarra electrónica" es descomunal: sólo en Estados Unidos hay 500 millones de celulares desechados.
Los impactos de un "experimento sin control".
Si el uso pacífico o bélico de la energía nuclear ya había sacudido las conciencias de los miembros más lúcidos de la especie humana, hacia mediados del siglo pasado comenzaron a surgir las primeras llamadas de atención acerca de los impactos de la modernidad industrial sobre la trama de la vida y los balances ecológicos del planeta. Durante los recientes cien años, la especie humana ha modificado y/o afectado los ecosistemas del planeta Tierra de forma más extensa y rápida que en ningún otro periodo de la historia humana.
Dos fenómenos destacan: el mayor poder de transformación adquirido por los seres humanos a partir del uso de los combustibles fósiles (incluyendo la energía nuclear) y la lógica o racionalidad que ha dominado y que hoy alcanza su máxima expresión, la cual está basada en una voracidad insaciable: la de la acumulación, concentración y centralización de capital.
El "experimento incontrolable" que caracteriza al metabolismo industrial se explica entonces por los mecanismos insaciables de un mercado dominado por el capital que echa mano de un gigantesco poder de transformación, cada vez más acrecentado por la innovación científica y tecnológica. Y es esta espiral que crece y crece la que se debe detener, única manera de finalizar una etapa y de comenzar otra.
La huella ecológica y la inercia de la era industrial.
La cantidad de alimentos, energía, agua, materiales de construcción y desechos que cada individuo utiliza y expide a lo largo de un año puede ser calculada mediante un índice conocido como la "huella ecológica" creado por M. Wackernagel y J. Rees, en 1996. Este índice es de carácter trans-escalar, pues puede aplicarse a individuos, familias, barrios, comunidades, ciudades, países y a la humanidad entera, así como compararse al paso del tiempo, y se mide en el número de hectáreas necesitadas para satisfacer lo consumido.
Desde 1985 los seres humanos traspasaron, en conjunto, la capacidad del planeta para proveer esos satisfactores. Esta presión humana sobre el equilibrio de la Tierra debe sin embargo ser matizada, pues son los países y sectores opulentos los que mayores impactos producen, de tal suerte que medida por países, la huella ecológica resulta de la combinación del número de habitantes y de su nivel de consumo.
Si todos viviéramos como la población promedio en los países ricos, el planeta sólo podría soportar mil 800 millones de personas, y no los seis mil 700 millones que viven en la actualidad. Contrariamente a lo esperado, la huella ecológica sigue aumentando dado que el consumo tanto de los países ricos como la de los llamados emergentes (China, India, los de Europa del este, Brasil, Sudáfrica) se incrementa día a día. En 2006, el comercio y el consumo globales aumentaron a niveles récord en todo el mundo. Las producciones de acero (mil millones de toneladas), aluminio (31 millones de toneladas) y automóviles (45.6 millones de unidades), por ejemplo, superaron todas las marcas anteriores.
Utilizando el parámetro de la huella ecológica por un lado, y el índice de bienestar humano de la Organización de las Naciones Unidas, un grupo de investigadores confeccionaron un método para cuantificar el nivel de sustentabilidad de los países, definido como aquel que alcanza un mínimo grado de bienestar social y un nivel de consumo que no excede la capacidad de renovación de la biosfera (bio-capacidad) (Moran, et al, 2008, Ecological economics).
La aplicación de ese índice a 93 países, entre 1975 y 2003, reveló que no obstante los conocimientos acumulados y las medidas adoptadas durante ese periodo, la sociedad humana se ha vuelto menos, no más sustentable, con excepción de un país, Cuba (véase: http://www.footprintnetwork.org/hdief.html). Los resultados también ubicaron a Latinoamérica como la región "menos insustentable" del globo.
El análisis anterior cobra especial importancia porque viene a corroborar, a escala global, la existencia de un proceso largamente intuido o sospechado pero no demostrado con cifras o datos: la inercia aparentemente imparable del metabolismo industrial y su carácter esencialmente depredador de los recursos del planeta.
Este análisis encuentra su correlato en los más recientes reportes sobre el cambio climático. De acuerdo con los trabajos presentados por varios expertos, varios de ellos miembros del IPCC, durante la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), celebrada en Chicago en febrero del 2009, el cambio climático será más rápido y más intenso de lo previsto en el más reciente informe de los científicos de Naciones Unidas (el IPCC), presentado a principios de 2007, el cual fue demasiado prudente o conservador.
¿Otro mundo es realmente posible?
El metabolismo industrial se ha convertido ya en un irrefrenable movimiento expansivo, en un permanente creador de entropía o desorden, ha generado innumerables nuevas articulaciones entre los fenómenos sociales y naturales, ha impulsado nuevos efectos de carácter multi-escalar (de lo local a lo global y viceversa), y ha terminado por convertir al mundo moderno en un complicado e incomprensible calidoscopio de crisis cada vez más concatenadas y amplificadas.
Con la consolidación del capitalismo industrial, cuyo pináculo estamos viviendo, el hábitat planetario ha entrado en una fase crítica de aceleración y descontrol. Los fenómenos globales inducidos por la civilización industrial, han traído un sinfín de ventajas y nuevas e inimaginables posibilidades, pero también han hecho del hábitat planetario un espacio cada vez más inseguro, incierto y peligroso.
La destrucción de la variedad de la vida (biodiversidad), el agua cada vez más cara y escasa, el aire y los mares contaminados, los alimentos insanos, las substancias y las tecnologías peligrosas, así como los cambios climáticos inesperados y catastróficos, se combinan ya con los quiebres de empresas y corporaciones, las recesiones económicas y la devaluación de las monedas.
La crisis múltiple que sufre el mundo contemporáneo obliga a replantear innumerables aspectos del entramado social y de sus relaciones con el mundo natural, y ello vuelve anacrónicas a buena parte de las propuestas teóricas y prácticas de los sectores anti-sistémicos. Toda solución parcial o unidimensional es ya una interpretación reduccionista, limitada e inútil. La crisis de civilización que hoy vive la especie humana es antes que todo una "crisis metabólica", en tanto que atañe al entramado de innumerables dimensiones. No hay pues solución económica, tecnológica, energética, social, política, institucional, epistemológica o ambiental.
Si hay fuerzas que enarbolan el lema de que "otro mundo es posible", es decir que las crisis son superables, entonces ese mundo visualizado debe construirse sobre la justicia social, el respeto a la naturaleza, la re-configuración de los sistemas financieros, el cambio de fuentes energéticas, la autogestión local y regional, la creación de nuevas tecnologías y sistemas de conocimientos, etcétera.
Hoy se requieren cambios en todas esas dimensiones de la realidad, orquestados por un nuevo paradigma político, que deje atrás los atavismos que aún dominan los movimientos anti-sistémicos y el pensamiento crítico. Este nuevo paradigma político debe basarse en una concepción que contemple tanto la explotación entre los seres humanos como entre aquellos y la naturaleza. Frente a las múltiples crisis, un proyecto alternativo o, si se prefiere, una modernidad alternativa, está obligado a dos cosas: en primer término a organizar la resistencia ciudadana, y en segundo lugar a construir el poder social. Ambos se encuentran indisolublemente ligados. El poder social se construye poniendo en juego tres elementos: la solidaridad, la organización y el conocimiento científico y tecnológico, en proyectos concretos.
Cada uno de ellos es necesario pero no suficiente. Ello implica gestar modos alternativos de vida basados en la autogestión, la autosuficiencia, la diversidad, la democracia participativa y la equidad, por medio de los cuales los individuos, las familias, las comunidades recuperan el control sobre los procesos que les afectan, es decir, disminuyen el riesgo al que los ha condenado a vivir la sociedad dominada por el capital.
La "micropolítica doméstica". La construcción del poder social comienza en la familia, en la edificación de un hogar autosuficiente, seguro y sano, que comparte con muchos otros hogares una misma "micropolítica doméstica". Ello se logra mediante acciones en la alimentación, la salud, la vivienda, el agua, la energía y el ahorro y el crédito, todo lo cual surge, a su vez, de la toma de conciencia, ecológica y social, de los miembros de la familia, de un cambio de actitudes, y en fin de la adopción de una nueva filosofía por y para la vida. En el caso de la alimentación se trata de que el hogar alcance, donde le sea posible, el auto-abasto de alimentos sanos, nutritivos y producidos bajo esquemas ecológicamente adecuados (agricultura orgánica o sustentable) y/o la obtención de aquellos de redes y mercados solidarios, justos y orgánicos.
El hogar debe buscar también la autosuficiencia en agua y energía, lo cual implica la adopción de tecnologías adecuadas, limpias, baratas y seguras. La vivienda debe estar construida con materiales locales, no tóxicos y producidos bajo fórmulas ecológicamente correctas.
Finalmente, la salud se alcanza mediante la acción conjunta del consumo de alimentos sanos, materiales no tóxicos, agua limpia, adecuados dispositivos sanitarios, y el empleo no de una sino de varias tradiciones médicas (desde la acupuntura, digitopuntura, homeopatía y herbolaria hasta las diferentes medicinas industriales).
Los hogares autosuficientes, sanos y seguros conforman las células últimas del poder social, y sólo alcanzan a realizarse cuando forman parte de redes, asociaciones, cooperativas o comunidades de territorios bien definidos.
Estos últimos representan un segundo nivel de organización social y surgen de la agregación solidaria de los primeros.
Un tercer nivel puede alcanzarse cuando se logra la articulación a escala de barrios urbanos, ciudades pequeñas, municipios y micro-regiones, y así sucesivamente. Todas estas formas de organización se alcanzan más fácilmente cuando existe la participación de "agentes técnicos": investigadores, promotores y animadores.
Sin la construcción del poder social, el poder político (que corre en paralelo) se ve limitado en sus acciones reivindicadoras, incluso se torna inocuo o disfuncional al ser dominado o controlado por las fuerzas antisociales (como los mercados dominados por el capital).
En suma, la crisis de civilización que hoy vive el mundo contemporáneo y cuya dinámica opera en ritmos mucho más lentos al de los procesos políticos y sociales habituales, sólo será superable bajo esquemas teóricos renovados y mediante acciones políticas de nuevo cuño. Ya no bastan las fórmulas convencionales que aún dominan los movimientos anti-sistémicos, incluyendo las de los sectores considerados como los más avanzados (como el neo-zapatismo).
Si "otro mundo es posible" éste será el de una "democracia solar" participativa e incluyente, una tecnología que imite los pulsos de la naturaleza, un conocimiento holístico donde pensar y sentir sean las dos caras de la misma esfera, un sentido de equidad que incluya al resto de los seres vivos y, en fin, una sociedad sustentable dominada por formas de vida orgánicas. Estamos ante una tarea descomunal y urgente.
Ese es el tamaño del reto.
www.ecoportal.net
Tema del mes de La Jornada del Campo. http://www.jornada.unam.mx
20 March 2009
La deforestación y el cambio climático están llevando a la Amazonía a un colapso socioambiental inminente
Unos 150 expertos de ocho naciones dieron, recientemente, el diagnóstico científico de la cuenca más grande del continente americano. Actualmente, se deforestan más de 10 campos de fútbol por minuto. Eso, de cada hora, de cada día y de cada año. Las naciones amazónicas deberían establecer medidas de ordenamiento territorial, a fin de evitar su destrucción total. Imagínese al gran pulmón del planeta al punto de la devastación, y no estará lejos de la realidad. La cuenca amazónica, la más grande del continente americano, compartida por ocho naciones sudamericanas, se encuentra al límite del colapso. Lo advierte el informe GEO Amazonía, recientemente desarrollado por aproximadamente 150 investigadores convocados por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y por la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), y los datos que arroja este documento, aunque aparentan ser escandalosos encabezados de algún tabloide popular y efectista, son todo lo contrario. Son el resultado de dos años de investigaciones serias y científicas, más que preocupantes. Es que, de acuerdo con el informe GEO Amazonía, es un hecho que el cambio climático amenaza la región; que la ganadería, las nuevas poblaciones y el avance de la frontera agrícola aceleran la transformación de los suelos; que los bosques se han reducido un 17%; que la tala arrasa más de 857 mil kilómetros cuadrados de árboles y la pérdida del agua pone en peligro también la vida humana. La cuenca está enferma La cuenca amazónica, la más grande del continente americano, está a punto de colapsar. Según el informe GEO Amazonía, elaborado recientemente por 150 investigadores convocados por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y por la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), hay varios aspectos que amenazan la región. Entre otras cosas, se incluyen como amenazas los asentamientos mineros insostenibles, ubicados donde nace el agua de la cuenca, los inmensos “mares” de cultivos para la elaboración de agrocombustibles, la contaminación producto de la elaboración de pasta básica de cocaína, los campos petroleros y muchos desastres ambientales más. El Informe GEO Amazonía ha cubierto las áreas amazónicas de Colombia, Bolivia, Brasil, Perú, Ecuador, Guyana, Venezuela y Suriname, y “demuestra que la Amazonía está cambiando a ritmo acelerado”. Sin embargo, de acuerdo con el PNUMA y la OTCA, hay indicios alentadores de que los gobiernos intentan desplegar esfuerzos por comprender y atacar los problemas reportados con medidas de mitigación de impactos. GEO Amazonía propone varias estrategias para enfrentar los retos y llama imperiosamente a la integración de las naciones amazónicas a compartir una visión integrada; a dar prioridad a medidas ambientales, temas regionales -como la conservación de las cuencas-; diseñar estrategias de gestión de los recursos compartidos y el uso sostenible y eficiente de los ecosistemas que propician la vida; y llama, además, a robustecer la institucionalidad ambiental, la educación a todo nivel. El informe GEO Amazonía es un último llamado de atención a los gobernantes y pobladores de la región; uno de los muchos gritos de alarma que se vienen dando en los últimos tiempos, alrededor del “bioma amazónico”, ante la indiferente sordera globalizada. Pero al ritmo de la deforestación que allí se registra, cerca de 10 campos de fútbol de bosques tropicales por minuto, las acciones ya no pueden esperar al mañana. La respuesta llama a actuar, demandando a las autoridades modelos de desarrollo sostenible, porque ya no están solo en riesgo la fauna o flora ni los ríos, sino la salud humana de todo un continente que necesita de esa megafábrica de aire y agua pura, que es el gran Amazonas. www.ecoportal.net La Prensa www.prensa.com
El futuro de las Ballenas sumergido en un complejo proceso de negociación
Sin avances concretos finalizó en Roma la Reunión Intersesional de la Comisión Ballenera Internacional (CBI). A fin de analizar la propuesta elaborada por el “Pequeño Grupo de Trabajo” (PGT) sobre el Futuro de la CBI, los representantes de las naciones miembros se reunieron del 10 al 11 de marzo en la sede de la FAO en la ciudad de Roma. El PGT (integrado por 28 de los 84 países miembros de la CBI), conformado en la última Reunión Plenaria realizada en Santiago de Chile en junio del 2008, presentó un paquete de propuestas a fin de poder llegar a un acuerdo con el consenso de todas las partes que permita a la Comisión salir de la gran crisis que se encuentra. Según la visión del presidente de la CBI, Dr. Bill Hogarth los debates mantenidos durante la intersesional han sido útiles aunque los esfuerzos para llegar a un paquete de propuestas deben continuar. Según mi visión ha sido una forma elegante de decir aquí no ha pasado nada. ¿Como sigue este proceso? Con una nueva reunión del “Pequeño Grupo de Trabajo” para llegar a la 61ra Reunión Plenaria de la CBI a realizarse en junio en Madeira, Portugal con un paquete que pueda ser aprobado con el consenso de todas las partes. Ahora bien, ustedes se preguntarán: ¿Cuál es el paquete de propuestas sobre el cual este Grupo de trabajo seguirá avanzando? Básicamente que Japón reduzca voluntariamente sus operaciones de caza “científica” en aguas del Santuario del océano austral, a cambio de recibir cuotas bajo una nueva categoría llamada "Cacería Costera de Pequeña Escala”. Esto equivaldría al fin de la moratoria a la caza comercial de ballenas, el mayor logro obtenido por esta Comisión a favor de la conservación. Desde su establecimiento, esta medida ha sido literalmente burlada por Japón, que ha cazado más de 20.000 ballenas con la excusa de “hacer ciencia”. ¡Esto es absurdo! La realidad oculta detrás de esto es llevar la carne de ballenas al mercado de Japón para ser vendida en algún lujoso restaurante. ¿Se podrá llegar a un acuerdo por consenso? Para lograrlo debe haber buena fe, pero la política de Japón no es creíble. Un informe presentado por la Whale and Dolphin Conservation Society revela que Japón utiliza información inexacta en sus intentos por levantar la moratoria a la cacería comercial de ballenas. Japón reclama que la prohibición a la cacería comercial de ballenas provoca dificultades económicas y culturales en cuatro ciudades costeras, cuando en realidad se vieron beneficiadas por la moratoria y perjudicadas cuando su industria de cacería de pequeños cetáceos entró en competencia con lo obtenido con los masivos programas de "cacería científica" de ballenas. Toda decisión errónea que se tome durante este proceso tendrá consecuencias serias en el futuro de las ballenas. Si se abre una puerta para la caza costera de Japón, otras naciones querrán reanudar la captura de ballenas, tal cual como lo expresó el comisionado de Corea. En este sentido, es fundamental la participación activa de los países latinoamericanos para defender los intereses regionales y proteger la vida de las ballenas. Probablemente el paquete de propuestas incluya el establecimiento del tan esperado Santuario del Atlántico Sur por un período de cinco años. Sin embargo, este no seria un verdadero logro si no se logra concluir con los programas de cacería científica en aguas del Santuario Austral. Desde el ICB hacemos un llamamiento a todos los países de la región a que participen activamente por lograr un Hemisferio Sur libre de caza de ballenas en cualquiera de sus formas. América Latina estuvo representada en la reunión de Roma por los comisionados de Argentina, Chile, Brasil, México, Panamá y Perú y representantes de las embajadas de Costa Rica, Ecuador y Uruguay. Treinta organizaciones de la sociedad civil estuvieron presentes como observadores. De Latinoamérica asistieron el Instituto de Conservación de Ballenas de Argentina y el Centro de Conservación Cetacea de Chile. Quisiera destacar aquí la importancia de la participación de la sociedad civil, sobre todo porque las reuniones del PGT se han realizado con la exclusión de las organizaciones. Es fundamental que esta Comisión se habrá a la participación activa de las ONGs para que todas las decisiones que se tomen tengan en consideración no sólo aspectos políticos sino también los intereses de los ciudadanos. Agradezco al “Pew Charitable Trust” el apoyo brindado para asistir a esta Reunión, y a la delegación argentina por su importante desempeño a favor de la conservación de las ballenas. En el Instituto de Conservación de Ballenas seguiremos trabajando activamente para que la cacería de ballenas sea sólo historia pasada. Sin embargo, la crisis global ha provocado que muchas empresas y fundaciones dejen de efectuar sus contribuciones anuales. Pero las ballenas no conocen de crisis económicas... y no están a salvo! Por ello, los invito a colaborar con el ICB adoptando una ballena o realizando una donación. Hoy más que nunca, los pequeños esfuerzos y aportes de cada uno de ustedes serán los que nos permitirán seguir adelante para monitorear el estado de las poblaciones y la salud de las ballenas francas, y continuar avanzando en la concientización y en la educación para su protección definitiva. www.ecoportal.net Roxana Schteinbarg Fuentes: CCC , WDCS Instituto de Conservación de Ballenas www.icb.org.ar
La biodiversidad animal en España depende principalmente del clima
Consumer Eroski, España, 19 de marzo de 2009
Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han concluido que el clima es el principal factor para determinar la variación en la diversidad de vertebrados terrestres en España. El estudio determina además que en el norte (Pirineos) y el sur (Estrecho de Gibraltar) se incrementa esta riqueza, mientras que es relativamente menor en el centro de la península.
"El clima, la densidad de población humana, la heterogeneidad del hábitat animal y la estructura espacial son algunos de los factores que contribuyen a la distribución y riqueza de anfibios, reptiles, mamíferos y aves españoles en función de su categoría taxonómica", señalaron al Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC) los autores de este trabajo, en el que se ha analizado por qué varía la riqueza de especies de vertebrados en nuestro país, donde hay 98 especies de media por cada 100 kilómetros cuadrados.
Si bien los científicos pensaban que la heterogeneidad del hábitat era el principal factor determinante de la biodiversidad, su estudio, publicado en el último número de "Ecological Research", demuestra que otros factores influyen en la riqueza de especies animales. Así, la riqueza de vertebrados terrestres está determinada principalmente por el clima.
Más precipitaciones, más especies
"La precipitación favorece la riqueza de aves y mamíferos, y la temperatura, la de anfibios y reptiles", explicó Gregorio Moreno-Rueda, autor principal del trabajo e investigador del Departamento de Biología Animal de la UGR. Por consiguiente, donde más precipitaciones hay, más especies se encuentran.
"La precipitación anual fue probablemente el factor más importante para determinar la riqueza de aves y mamíferos en España", señaló el científico. La disparidad de hábitats en una misma zona, donde coexisten distintas especies, cada una propia de un hábitat diferente, aumenta la biodiversidad, según demuestra también este trabajo. A pesar de todos los estudios que atribuyen la biodiversidad animal a la disponibilidad de hábitats, en la Península Ibérica "la importancia relativa de la diversidad de hábitats es menor que la del clima", precisó el investigador.
Conflicto con el ser humano
"Los seres humanos suelen establecerse en zonas de alta producción primaria, donde la diversidad de especies animales es también mayor", apuntó el biólogo. Por ello, existe un conflicto entre la población humana y el medio ambiente, pues las aves y los mamíferos prefieren establecerse en las mismas zonas que los humanos. Algunas zonas de cultivos, más pobladas y más productivas, aunque con un paisaje deteriorado, "albergan todavía un gran valor medioambiental, que sin embargo es raramente considerado por las administraciones públicas", denunció Moreno-Rueda.
El científico aseguró que en el sur y en el norte de la Península aumenta la riqueza animal. Este fenómeno "puede ser fruto del flujo de especies provenientes del resto de Europa y del norte de África, que incrementarían, respectivamente, la riqueza de especies cerca del istmo de los Pirineos (aves paseriformes) y del Estrecho de Gibraltar (anfibios y reptiles)".
13 March 2009
Peligran especies por acidez del mar
BBC Ciencia
Miércoles, 11 de marzo de 2009 - 15:15 GMT
El incremento en los niveles de acidez de los océanos podría provocar una extinción masiva de vida marina.
Esa es la advertencia presentada durante la conferencia internacional sobre Cambio Climático, que se celebra en Copenhague, Dinamarca.
El nuevo estudio afirma que el nivel de acidez oceánica mundial es el mayor que se ha registrado en los pasados 500.000 años.
Y ha aumentado en casi una tercera parte desde la Revolución Industrial en Europa a fines del siglo XVIII.
El responsable, afirma la investigación publicada en la revista Nature Geoscience, es el dióxido de carbono (CO2) de las emisiones que despide nuestra sociedad moderna.
Y muchas criaturas marítimas ya están sufriendo el impacto, agrega.
La investigación fue llevada a cabo en el Océano Antártico por científicos de la Universidad de Tasmania, en Australia.
Los científicos descubrieron que las conchas de pequeñas criaturas llamadas foraminíforos -que parecen pequeñas amebas- se han adelgazado desde la Revolución Industrial.
Según los investigadores, esto demuestra que el aumento en el CO2 que absorbe el océano tiene un efecto directo sobre la capacidad de los microorganismos de producir conchas.
Impacto catastrófico
Este estudio, afirman los expertos, apoya los resultados de otras investigaciones científicas sobre la acidez oceánica.
Ésta ya ha aumentado cerca de 32% desde épocas preindustriales y se cree que para el 2100 se incrementará en 130%, lo cual podría tener un impacto potencialmente catastrófico en la vida marina, dicen los científicos.
Para la nueva investigación, los científicos recogieron conchas que habían caído en el suelo marino.
Compararon la masa de estas conchas, del tamaño de un grano de arena, con la masa de conchas más antiguas.
Descubrieron que los ejemplares modernas eran de 30 a 35% más ligeros que los que se habían formado antes del período industrial.
Esto, dicen los investigadores, puede atribuirse al cambio en la acidez del Océano Antártico provocada por la absorción de CO2 que emiten fábricas, autos y centrales eléctricas.
Otros científicos se muestran más cautelosos y no atribuyen al ser humano toda la responsabilidad de la acidez oceánica, porque, dicen, hay un gran afloramiento de agua más ácida proveniente de la profundidad.
Las aguas del océano profundo son más frías que las aguas de la superficie y contienen más carbono que se mezcla con el agua marina y forma ácido carbónico.
Esto, sin embargo, no quiere decir que el problema de acidez oceánica sea menos grave.
Acidez oceánica
Se calcula que la mitad del CO2 liberado por la quema de combustibles fósiles durante los pasados 200 años ha sido absorbido por los océanos del mundo.
El agua marina es moderadamente alcalina con un pH "natural" de cerca de 8,2.
Y los niveles de pH oceánico han permanecido casi constantes con un 8,2 durante el pasado medio millón de años.
Sin embargo, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, en su informe presentado en 2007 pronostica que el pH oceánico disminuirá en entre 0,14 y 0,35 unidades durante el presente siglo.
Un estudio llevado a cabo en el Laboratorio Marino de Plymouth (PML, por sus siglas en inglés) en Inglaterra, publicado en Proceedings of the Royal Society (Actas de la Sociedad Real), demostró que una estrella de mar moriría con un pH de 7,7.
Y ésta, dicen los investigadores, es la medida que se espera alcanzar en 2100 si continúan aumentando las actuales emisiones de CO2.
"Descubrimos que un cambio relativamente pequeño en el pH durante un largo período puede causar que las criaturas marinas utilicen más energía tratando de responder a este cambio" señala el doctor Steve Widdicombe, del PML.
"Entre más analizamos los efectos a largo plazo de la acidez, más nos preocupamos", agrega.
"La acidez es como el estrés continuo, -explica el científico- todos podemos responder al estrés temporal, pero si sufrimos un estrés continuo eventualmente nos enfermamos".
25 February 2009
Confirman contaminación de maíz salvaje en México con transgénicos
México.- Ya es oficial: los genes de maíz genéticamente modificado se han propagado en las variedades silvestres de algunas zonas rurales de México. Un nuevo estudio resuelve una larga controversia sobre la propagación de los genes modificados genéticamente, y sugiere que la detección de tales fugas debe ser más estricta de lo que lo que se pensaba, según da a conocer la revista New Scientist.
En 2001, cuando los biólogos David Quist e Ignacio Chapela informaron de la búsqueda de los transgenes de maíz modificado genéticamente en variedades tradicionales en Oaxaca, México, se enfrentaron a un aluvión de críticas sobre sus técnicas. La revista Nature, que publico la investigación, finalmente desautorizo lo escrito por los científicos, mientras que un segundo estudio realizado por diferentes investigadores no pudo encontrar hallazgos concluyentes.
Pero ahora, Elena Álvarez Buylla de la Universidad Nacional Autónoma de Mexico y su equipo han apoyado la reclamación de Quist y Chapela. Encontraron transgenes en alrededor de 1% de las cerca de 2 mil muestras que tomaron de la región publicando sus descubrimientos en la revista especializada Molecular Ecology.
"Ellos están ahí fuera, pero fueron golpeados y se perdieron", dice Paul Gepts de la Universidad de California y coautor del nuevo estudio. Los transgenes diseminados son comunes en algunos campos y en otros no, afirma el científico, por lo que el monitoreo de los genes debe ser lo más amplio posible.
Lo que es más, no todos los métodos de detección o de laboratorio identifican cada muestra con transgenes. Los investigadores deben utilizar muchos métodos para evitar resultados negativos, dice Gepts.
Tropical Deforestation
by Rebecca Lindsey • design by Robert Simmon • March 30, 2007
The original version of this fact sheet, by Gerald Urquhart, Walter Chomentowski, David Skole, and Chris Barber, and published in 1999, is archived as a PDF.
(Photograph courtesy U. S. Forest Service.)
Stretching out from the equator on all Earth’s land surfaces is a wide belt of forests of amazing diversity and productivity. Tropical forests include dense rainforests, where rainfall is abundant year-round; seasonally moist forests, where rainfall is abundant, but seasonal; and drier, more open woodlands. Tropical forests of all varieties are disappearing rapidly as humans clear the natural landscape to make room for farms and pastures, to harvest timber for construction and fuel, and to build roads and urban areas. Although deforestation meets some human needs, it also has profound, sometimes devastating, consequences, including social conflict, extinction of plants and animals, and climate change—challenges that aren’t just local, but global. NASA supports and conducts research on tropical forests from space-based and ground-based perspectives, helping provide the information that national and international leaders need to develop strategies for sustaining human populations and preserving tropical forest biodiversity.
Tropical forests span both sides of the Equator, thriving in the warm, usually wet, climate, under the Sun’s most direct rays. Evergreen forests between the Tropic of Cancer (North) and Tropic of Capricorn (South) are dark green on this map, while other biomes are lighter. (Image by Robert Simmon, based on Moderate Resolution Imaging Spectroradiometer Land Cover Classification data.)
Impacts of Deforestation: Biodiversity Impacts
Although tropical forests cover only about 7 percent of the Earth’s dry land, they probably harbor about half of all species on Earth. Many species are so specialized to microhabitats within the forest that they can only be found in small areas. Their specialization makes them vulnerable to extinction. In addition to the species lost when an area is totally deforested, the plants and animals in the fragments of forest that remain also become increasingly vulnerable, sometimes even committed, to extinction.
The edges of the fragments dry out and are buffeted by hot winds; mature rainforest trees often die standing at the margins. Cascading changes in the types of trees, plants, and insects that can survive in the fragments rapidly reduces biodiversity in the forest that remains. People may disagree about whether the extinction of other species through human action is an ethical issue, but there is little doubt about the practical problems that extinction poses.
Tropical forests contain more species than any other ecosystem, as well as a higher proportion of endemic (unique) species. As people clear large areas of tropical forests, entire species are vanishing, many of them unknown. (Graph adapted by Robert Simmon from the Millennium Ecosystem Assessment Biodiversity Synthesis.)
First, global markets consume rainforest products that depend on sustainable harvesting: latex, cork, fruit, nuts, timber, fibers, spices, natural oils and resins, and medicines. In addition, the genetic diversity of tropical forests is basically the deepest end of the planetary gene pool. Hidden in the genes of plants, animals, fungi, and bacteria that have not even been discovered yet may be cures for cancer and other diseases or the key to improving the yield and nutritional quality of foods—which the U.N. Food and Agriculture Organization says will be crucial for feeding the nearly ten billion people the Earth will likely need to support in coming decades. Finally, genetic diversity in the planetary gene pool is crucial for the resilience of all life on Earth to rare but catastrophic environmental events, such as meteor impacts or massive, sustained volcanism.
Soil Impacts
With all the lushness and productivity that exist in tropical forests, it can be surprising to learn that tropical soils are actually very thin and poor in nutrients. The underlying “parent” rock weathers rapidly in the tropics’ high temperatures and heavy rains, and over time, most of the minerals have washed from the soil. Nearly all the nutrient content of a tropical forest is in the living plants and the decomposing litter on the forest floor.
The organic material and nutrients in a tropical rainforest are found in the vegetation itself, not in the soil. This eroded hillside along a river in Amazonia shows the infertile soil typical of tropical environments (pinkish-tan) topped by a very thin layer of fertile soil and forest detritus (brown). (Photograph ©2007 Guenter Fischer and World of Stock.)
When an area is completely deforested for farming, the farmer typically burns the trees and vegetation to create a fertilizing layer of ash. After this slash-and-burn deforestation, the nutrient reservoir is lost, flooding and erosion rates are high, and soils often become unable to support crops in just a few years. If the area is then turned into cattle pasture, the ground may become compacted as well, slowing down or preventing forest recovery. Social Impacts Tropical forests are home to millions of native (indigenous) people who make their livings through subsistence agriculture, hunting and gathering, or through low-impact harvesting of forest products like rubber or nuts. Deforestation in indigenous territories by loggers, colonizers, and refugees has sometimes triggered violent conflict. Forest preservation can be socially divisive, as well. National and international governments and aid agencies struggle with questions about what level of human presence, if any, is compatible with conservation goals in tropical forests, how to balance the needs of indigenous peoples with expanding rural populations and national economic development, and whether establishing large, pristine, uninhabited protected areas—even if that means removing current residents—should be the highest priority of conservation efforts in tropical forests.
Logging, mining, and farming in tropical forests sometimes displace indigenous communities. Left without land or other resources, native cultures often disintegrate. This displaced group of Guarani Indians lives in a makeshift camp along the road in Mato Grosso do Sul, Brazil. (Photograph ©2001 nagillum.)
Climate Impacts: Rainfall and Temperature
Up to thirty percent of the rain that falls in tropical forests is water that the rainforest has recycled into the atmosphere. Water evaporates from the soil and vegetation, condenses into clouds, and falls again as rain in a perpetual self-watering cycle. In addition to maintaining tropical rainfall, the evaporation cools the Earth’s surface. In many computer models of future climate, replacing tropical forests with a landscape of pasture and crops creates a drier, hotter climate in the tropics. Some models also predict that tropical deforestation will disrupt rainfall pattern far outside the tropics, including China, northern Mexico, and the south-central United States.
Most of these climate predictions of decreased rainfall are based on a uniform and virtually complete replacement of tropical forests with pasture and cropland.
However, deforestation often proceeds in a patchwork fashion—clearings that branch off roads in a fishbone pattern, for example, or deforested islands within a sea of forest. On these local scales, deforestation may actually increase rainfall by creating “heat islands” that enhance the rising and overturning of air (convection) that leads to clouds and rain. Clouds and rainfall becomes concentrated over clearings. Whether the localized enhancement of rainfall will persist as larger and larger areas of forest are cleared is not currently known. Answers may come from more sophisticated climate models that accurately represent the patchwork progression of partially deforested landscapes.
Deforestation changes local weather. Cloudiness and rainfall can be greater over cleared land (image right) than over intact forest (left). This image of Alta Floresta, Brazil, was captured by the Moderate Resolution Imaging Spectroradiometer (MODIS) aboard NASA’s Aqua satellite on August 29, 2006. (NASA image by Robert Simmon and Jesse Allen, based on data from the MODIS science team.)
The Carbon Cycle and Global Warming
In the Amazon alone, scientists estimate that the trees contain more carbon than 10 years worth of human-produced greenhouse gases. When people clear the forests, usually with fire, carbon stored in the wood returns to the atmosphere, enhancing the greenhouse effect and global warming. Once the forest is cleared for crop or grazing land, the soils can become a large source of carbon emissions, depending on how farmers and ranchers manage the land. In places such as Indonesia, the soils of swampy lowland forests are rich in partially decayed organic matter, known as peat. During extended droughts, such as during El Niño events, the forests and the peat become flammable, especially if they have been degraded by logging or accidental fire. When they burn, they release huge volumes of carbon dioxide and other greenhouse gases.
Wildfires and slash and burn agriculture release carbon dioxide that would otherwise be stored in the forest biomass into the atmosphere. Forest regrowth and crops recapture some carbon, but overall, deforestation is a source of atmospheric carbon dioxide and therefore a contributor to global warming. (Photograph ©2007 mke1963.)
It is not certain whether intact tropical forests are a net source or sink of carbon. Certainly, the trunks of trees are a large, stable pool of carbon that grows as forests mature or regenerate on previously cleared land. But trees, plants, and microorganisms in the soil also respire, releasing carbon dioxide as they break down carbohydrates for energy. In the Amazon, huge volumes of carbon dioxide escape from decaying leaves and other organic matter in rivers and streams that flood large areas of forest during the rainy season. Undisturbed tropical forests may be nearly neutral with respect to carbon, but deforestation and degradation are currently a source of carbon to the atmosphere and have the potential to turn the tropics into an even greater source in coming decades.
Causes of Deforestation: Direct Causes
People have been deforesting the Earth for thousands of years, primarily to clear land for crops or livestock. Although tropical forests are largely confined to developing countries, they aren’t just meeting local or national needs; economic globalization means that the needs and wants of the global population are bearing down on them as well. Direct causes of deforestation are agricultural expansion, wood extraction (e.g., logging or wood harvest for domestic fuel or charcoal), and infrastructure expansion such as road building and urbanization. Rarely is there a single direct cause for deforestation. Most often, multiple processes work simultaneously or sequentially to cause deforestation.
The single biggest direct cause of tropical deforestation is conversion to cropland and pasture, mostly for subsistence, which is growing crops or raising livestock to meet daily needs. The conversion to agricultural land usually results from multiple direct factors. For example, countries build roads into remote areas to improve overland transportation of goods. The road development itself causes a limited amount of deforestation. But roads also provide entry to previously inaccessible—and often unclaimed—land. Logging, both legal and illegal, often follows road expansion (and in some cases is the reason for the road expansion). When loggers have harvested an area’s valuable timber, they move on. The roads and the logged areas become a magnet for settlers—farmers and ranchers who slash and burn the remaining forest for cropland or cattle pasture, completing the deforestation chain that began with road building. In other cases, forests that have been degraded by logging become fire-prone and are eventually deforested by repeated accidental fires from adjacent farms or pastures.
In densely populated central Africa, small subsistence plots cover the once-forested hillsides. (Photograph ©2006 Stefan Gara.)
Although subsistence activities have dominated agriculture-driven deforestation in the tropics to date, large-scale commercial activities are playing an increasingly significant role. In the Amazon, industrial-scale cattle ranching and soybean production for world markets are increasingly important causes of deforestation, and in Indonesia, the conversion of tropical forest to commercial palm tree plantations to produce bio-fuels for export is a major cause of deforestation on Borneo and Sumatra.
On the southern margin of the Amazon, in the state of Mato Grosso, Brazil, huge expanses of rainforest are being cleared by industrial soybean, sugar cane, and maize producers. (Photograph ©2006 Guido van der Werf, Vrije Universiteit, Amsterdam.)
Underlying Causes
Although poverty is often cited as the underlying cause of tropical deforestation, analyses of multiple scientific studies indicate that that explanation is an oversimplification. Poverty does drive people to migrate to forest frontiers, where they engage in slash and burn forest clearing for subsistence. But rarely does one factor alone bear the sole responsibility for tropical deforestation. State policies to encourage economic development, such as road and railway expansion projects, have caused significant, unintentional deforestation in the Amazon and Central America. Agricultural subsidies and tax breaks, as well as timber concessions, have encouraged forest clearing as well. Global economic factors such as a country’s foreign debt, expanding global markets for rainforest timber and pulpwood, or low domestic costs of land, labor, and fuel can encourage deforestation over more sustainable land use.
In addition to local factors, international trends drive deforestation. The expansion of palm oil plantations in Indonesia and Malaysia is a response to high petroleum prices and, ironically, to an increasing global demand for bio-fuels perceived to be “green.” (Photograph ©2006 Badly Drawn Dad.)
Access to technology may either enhance or diminish deforestation. The availability of technologies that allow “industrial-scale” agriculture can spur rapid forest clearing, while inefficient technology in the logging industry increases collateral damage in surrounding forests, making subsequent deforestation more likely. Underlying factors are rarely isolated; instead, multiple global and local factors exert synergistic influences on tropical deforestation in different geographic locations.
Rates of Tropical Deforestation
Several international groups produce routine estimates of tropical deforestation, most notably the Food and Agriculture Organization (FAO) of the United Nations, which has been producing a global forest resources assessment every five to ten years since the late 1940s. The FAO report is based on statistics provided by countries themselves, and because the ability of countries to accurately assess their forest resources varies depending on their financial, technological, and institutional resources, the estimates for some countries are likely more accurate then others. Many countries use satellite imagery as the basis for their assessments, and a few research teams have used satellite data as the basis for worldwide estimates of tropical deforestation in the 1980s and 1990s.
Some scientists and conservationists argue that the FAO provides too conservative an estimate of rates of deforestation because they consider any area larger than one hectare (0.01 square miles) with a minimum tree cover of 10 percent to be forested. This generous definition of “forest” means that a significant amount of degradation can occur before the FAO categorizes an area as deforested. On the other hand, some satellite-based studies indicate deforestation rates are lower than even the FAO reports suggest. In the FAO’s most recent forest assessment report, published in 2005, the organization itself revised downward the deforestation rates for the 1990s that it reported in 2001. Despite revisions and discrepancies, the FAO assessment is the most comprehensive, longest-term, and widely used metric of global forest resources.
All tropical forest sub-regions (coded by color) are represented in a list of the top 20 countries that cleared the most forest between 1990 and 2005. Brazil, the leader, cleared over 42 million hectares, an area the size of California. (Graphic by Robert Simmon, based on data provided by individual countries to the U.N. Foreign Agricultural Organization for the Global Forest Resources Assessment Report 2005.)
The FAO report does not compile statistics for tropical forest regions as a whole, but the country-by-country and regional-scale statistics provide a grim picture. The scope and impact of deforestation can be viewed in different ways. One is in absolute numbers: total area of forest cleared over a certain period. By that metric, all three major tropical forest areas, including South America, Africa, and Southeast Asia, are represented near the top of the list. Brazil led the world in terms of total deforested area between 1990 and 2005. The country lost 42,330,000 hectares (163,436 square miles) of forest, roughly the size of California. Rounding out the top five tropical countries with the greatest total area of deforestation were Indonesia, Sudan, Myanmar, and the Democratic Republic of Congo.
Although all major tropical forest sub-regions (coded by color) are represented in a list of the top 20 countries that cleared the largest percentage of their forests between 1990 and 2005, African countries (blue bars) dominate, beginning with Comoros, a small island nation north of Madagascar. (Graphic by Robert Simmon, based on data provided by individual countries to the U.N. Foreign Agricultural Organization for the Global Forest Resources Assessment Report 2005.)
Another way to look at deforestation is in terms of the percent of a country’s forest that was cleared over time. By this metric, the island nation of Comoros (north of Madagascar) fared the worst, clearing nearly 60 percent of its forests between 1990 and 2005. Landlocked Burundi in central Africa was second, clearing 47 percent of its forests. The other top five countries that cleared large percentages of their forests were Togo, in West Africa (44 percent); Honduras (37 percent); and Mauritania (36 percent). Thirteen other tropical countries or island territories cleared 20 percent or more of their forests between 1990-2005. NASA Tropical Deforestation Research
Climate Impacts
NASA Tropical Deforestation Research
NASA remote-sensing technology has become the backbone of worldwide efforts to quickly, routinely, and reliably assess trends in tropical deforestation. Since the 1970s, the Landsat series of satellites has provided high-resolution imagery (resolution means “level of detail”) of changes in tropical forests over time. The most comprehensive use of Landsat data to map tropical deforestation has been NASA’s Landsat Pathfinder Humid Tropical Deforestation Project, a collaborative effort among scientists from the University of Maryland, the University of New Hampshire, and NASA’s Goddard Space Flight Center. The project yielded deforestation maps for the Amazon Basin, Central Africa, and Southeast Asia for three periods in the 1970s, 1980s, and 1990s.
Scientists use data from the Landsat series of satellites, which date back to 1972, to make detailed maps of deforestation over time. With resolutions up to 15 meters per pixel, the data reveal cleared areas as small as an office building. This map shows the progress of deforestation in Tierras Bajas, Bolivia. Areas deforested before 1976 are pale yellow, while areas cleared from 1997–98 are dark red. (NASA map by Marc Steininger.)
Agencies and scientists across the globe continue to use Landsat data to monitor deforestation and to enforce environmental policies. For example, in 2003, the state of Mato Grosso, Brazil, piloted a successful timber licensing system in which property maps were combined with Landsat images to routinely document and issue fines for clearing that exceeded legally licensed limits. As part of a USAID (United States Agency for International Development) initiative called the Central African Regional Program for the Environment, scientists are drawing on experience from the Pathfinder project to improve methods for detecting deforestation and degradation in the Congo Basin. The initiative is producing new decadal forest change maps using Landsat data from the 1990s through 2005.
This map shows percent forest cover in eastern Democratic Republic of the Congo. Red areas, expanding outward from the town of Mambasa, show deforestation between 1990 and 2000. (Map by Robert Simmon, based on data from the Decadal Forest Change Mapping Project.)
High-resolution sensors such as Landsat, ASTER (Advanced Spaceborne Thermal Emission and Reflection Radiometer) and ALI (the Advanced Land Imager) provide a detailed picture of deforestation, but the detail comes at a price. The greater the surface detail a sensor can observe, the smaller the area it can view in a single image. This tradeoff between detail and coverage makes high-resolution sensors less suitable for routine deforestation mapping on a global scale. In addition to the problem of spatial coverage, high-resolution data generates large data files that require significant computer and internet resources to analyze, to combine into regional or global-scale maps, and to distribute to scientists and agencies that need them.
Some areas of Rondonia, Brazil, have been almost completely deforested in just 6 years. This pair of images uses a scale, or index, of vegetation to compare forest area in 2000 to 2006 at the full resolution (15 meters per pixel) of the Advanced Spaceborne Thermal Emission and Reflection Radiometer (ASTER) instrument. Cleared areas (tan) spread from roads cut through the forest (green), a pattern of deforestation typical in Rondonia. (Maps by Robert Simmon, based on ASTER data.)
Today, the MODIS sensors (short for Moderate Resolution Imaging Spectroradiometer) on NASA’s Terra and Aqua satellites provide a compromise between level of detail and spatial coverage. The two sensors observe almost the entire Earth each day, providing a daily portrait of tropical forests at a spatial resolution of 250 meters per image pixel. Scientists at the University of Maryland have used MODIS data to develop an annual set of images showing where human-caused changed in vegetation—including deforestation and burning—have occurred in the previous year. The team refers to the product as an “alarm” product, which can draw researchers’ or natural resource managers’ attention to areas undergoing rapid change. By combining the large-scale coverage of the MODIS change-detection “alarm” maps with the more detailed Landsat and ASTER images, scientists are developing automated forest-monitoring systems that can rapidly detect tropical deforestation.
The coastal lowlands of Borneo are another region where deforestation is widespread, often for palm tree plantations. Satellite sensors with a resolution of several hundred meters per pixel, such as MODIS, give a broad overview of deforestation. Frequent observations can sound an alarm to scientists about where rapid land cover change is happening. (Map by Robert Simmon, based on MODIS Vegetation Cover Conversion data.)
NASA also pioneers the development and testing of new technologies for observing tropical forests, including hyperspectral sensors that observe more than 200 wavelengths of light reflected from the Earth and active sensors such as lidars, which probe the different layers of dense forests with pulses of laser light. In addition to the development of remote sensors and the collection, processing, and distribution of the data they collect, NASA also funds national and international research into the causes and consequences of deforestation. NASA (and NASA-funded) scientists develop predictive models, analyze satellite data for deforestation trends, and lead ground-based research that complements space-based observations.
Among the agency’s most important efforts is its participation in the Large-Scale Biosphere-Atmosphere Experiment in Amazonia (LBA). Led by Brazil, the experiment is an international research initiative to understand the Amazon ecosystem, how deforestation and climate change will affect the ecosystem’s functioning, and how the Amazon interacts with the larger Earth system. Under the umbrella of LBA, NASA-funded scientists have refined estimates of the extent of deforestation; developed new ways to identify degraded-but-not-yet-deforested areas; demonstrated the impacts of logging, road-building, El Niño, and fire on tropical forests; and discovered that the seasonally flooded parts of the forests are a major source of atmospheric carbon dioxide.
Sustaining Tropical Forests
Strategies for preserving tropical forests can operate on local to international scales. On a local scale, governments and non-governmental organizations are working with forest communities to encourage low-impact agricultural activities, such as shade farming, as well as the sustainable harvesting of non-wood forest products such as rubber, cork, produce, or medicinal plants. Parks and protected areas that draw tourists—ecotourism—can provide employment and educational opportunities for local people as well as creating or stimulating related service-sector economies.
Although deforestation in the tropics is rapid and widespread, some people are making an increasing effort to mitigate potential disaster. Sustainable harvesting of native plants, shade farming, nature preserves, and management by indigenous peoples are techniques that help maintain a vital resource. (Photograph ©2006 Leo F. Freitas.)
On the national scale, tropical countries must integrate existing research on human impacts on tropical ecosystems into national land use and economic development plans. For tropical forests to survive, governments must develop realistic scenarios for future deforestation that take into account what scientists already know about the causes and consequences of deforestation, including the unintended deforestation that results from road-building, accidental fire, selective logging, and economic development incentives such as timber concessions and agricultural subsidies.
Shade-grown coffee and other types of farming that preserve mature trees are ways to maintain much of the biodiversity and ecosystem functions of the tropical forest while providing jobs and sustaining economic development. (Photograph ©2006 Michael Bollino.)
Several scientists are encouraging the conservation community to re-consider the belief that vast, pristine parks and protected areas are the holy grail of forest conservation. In 2005, for example, scientists using satellite and ground-based data in the Amazon demonstrated that far less “unfettered” deforestation occurred in recent decades within territories occupied and managed by indigenous people than occurred in parks and other protected areas. The year before, scientists studying Indonesia’s tropical forests documented a 56 percent decline in tropical lowland forests in protected areas of Borneo between 1985 and 2001. They concluded that the deforestation in the protected areas resulted from a combination of illegal logging and devastating fires that raged through logging-damaged forests during the 1997-1998 El Niño-triggered drought. While some might argue that these losses could be prevented in the future through better enforcement of environmental laws, it may also be true that inhabited forest reserves are a more realistic strategy for preserving the majority of biodiversity in larger areas than parks alone can accomplish.
Finally, on the national and international scale, an increasing value in the global marketplace for products that are certified as sustainably produced or harvested—timber, beef, coffee, soy—may provide incentives for landowners to adopt more forest-friendly practices, and for regional and national governments to create and enforce forest-preservation policies. Direct payments to tropical countries for the ecosystem services that intact tropical forest provide, particularly for carbon storage to offset greenhouse gas emissions, are likely to become an important international mechanism for sustaining tropical forests as more countries begin to seriously tackle the problem of global warming.
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