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05 November 2007

EN ENTRE RIOS, QUEDAN 55 MAMIFEROS AUTOCTONOS

PARANÁ, 04 NOV (APF.Digital, Argentina)
Fecha Actual: 05/11/2007 13:59:43

El especialista Norberto Muzzachiodi acaba de publicar a través de la Fundación de Historia Natural Félix de Azara una Lista comentada de las especies de mamíferos de Entre Ríos, obra fundamental para el seguimiento de las especies que poblaron y habitan este territorio.

La información amplia y detallada tendrá utilidad para fines educativos, científicos y políticos, y en todo caso es una advertencia ineludible sobre el retroceso que padecen las poblaciones de mamíferos, entre otros animales, en forma simultánea al ataque que ha sufrido el monte nativo.
Muzzachiodi señala la extinción, en la provincia, del oso hormiguero, el tatú carreta o el yaguareté, que abundaban tiempo atrás. “La expansión de la frontera agropecuaria, la extracción selectiva de especies arbóreas y la caza indiscriminada, han hecho que en la provincia de Entre Ríos se hayan extinguido más de 10 especies de mamíferos”, apunta, y suma 55 especies de mamíferos autóctonos aún sobrevivientes en nuestros campos y bosques.
El nuevo registro brinda detalles sobre comadrejas, mulitas y peludos, murciélagos, gatos y pumas. Están también los zorros y lobos, lobitos de río, zorrinos, hurones, ositos lavadores, ratones y ratas. Y no faltan conejillos, coipos, vizcachas, carpinchos, tucos, ciervos y guazunchos. Entre los exóticos: la liebre, otros ratones, el jabalí, el axis, por ejemplo.
No están incluidos, claro, las vacas, los caballos, las ovejas, los cerdos, animales de corral que son también mamíferos exóticos pero tienen otro tipo de registros en la ganadería. Y como esta sección, sabemos, es seguida por estudiantes, no está mal advertir que entre los mamíferos que habitan esta superficie también se encuentra el hombre, aunque esta especie daría para un capítulo aparte.

• Una triste lista
Juan Carlos Chebez, Director Área Gestión y Conservación de la Biodiversidad de la Fundación de Historia Natural Félix de Azara y Técnico en Administración de Parques Nacionales, explica que en la obra del experto entrerriano desfilan “desde el perseguido carpincho, hasta hace poco infaltable en cada ribera entrerriana, hasta la vizcacha, que oscila de abundante a casi extinta, según la zona estudiada de la provincia; el fugitivo ‘viracho’, que aún retoza en los bordes de los montes, los escasos aguará-guazú y ciervos de los pantanos, una triste larga lista de especies perdidas para la provincia e interesantes micromamíferos, poco difundidos y conocidos por el gran público”.
“Esperamos así permitir dar un paso más en el conocimiento de la biodiversidad de la mastofauna argentina, antes que el desmonte, los cultivos, tajamares y forestaciones desfiguren para siempre a la ondulada y pintoresca provincia de Entre Ríos”, agrega Chebez, según difundió diario UNO.
Norberto Muzzachiodi resume así sus conclusiones en la Lista comentada de las especies de mamíferos de Entre Ríos: “El conocimiento sobre los mamíferos presentes en la provincia de Entre Ríos se caracteriza por ser precario e incompleto. Los estudios sistemáticos son escasos y los registros más conocidos corresponden a roedores y a algunas especies de murciélagos. En razón de ello, el objetivo de este trabajo es presentar una lista actualizada comentada de las especies de mamíferos de la Provincia. La información se relevó a partir de revisiones bibliográficas exhaustivas, revisión de listados de colecciones de referencia de museos nacionales y regionales, así como datos no publicados de investigadores”.

• Los que ya perdimos
La mayoría de los mamíferos nativos son roedores entre los que se cuentan numerosas especies de ratones grandes, medianos, chicos, con cola larga, con cocico, etc. ; sumados a los cuises, vizcachas, nutrias (coipo), carpinchos y tucos. Dice Muzzachiodi que sólo quedan 55 especies autóctonas de mamíferos y luego da precisiones: “Se establece un registro de 64 especies, 55 autóctonas y 9 exóticas correspondientes a 57 géneros agrupados en 6 Órdenes y 21 familias. El Orden más numeroso es Rodentia (36.36%), con 14 especies, agrupadas en 6 familias; seguido por Chiroptera –murciélagos y vampiros– (23,64%), con 13 especies en 4 familias. Y Carnívora (20%) con 4 familias con 11 especies”.
“Pudo determinarse que se extinguieron de la provincia 8 especies: Myrmecophaga tridactyla (oso hormiguero), Alouatta caraya (mono aullador negro), Nasua nasua (coatí), Priodontes maximus (tatú carreta), Ozotoceros bezoarticus (ciervo de las Pampas), Pecari tajacu (pecarí de collar), Leo onca (yaguareté), Pteronura brasiliensis (lobo de corbata, nutria gigante, lobo gargantilla)”, afirma el experto.
Apunta que son 19 las especies que pueden considerarse como Citas Dudosas: Monodelphis dimidiata (colicorto pampeano), Cabassous tatouay (Tatú-aí o Tatú de Rabo Molle), Noctilio albiventris (Murciélago Pescador Chico), Glossophaga soricina (Murciélago Picaflor Castaño), Eptesicus brasiliensis (Murciélago Tostado Grande), E. furinalis (Murciélago Tostado Mediano), Histiotus montanus (Murciélago Orejudo Chico), Molossops temminckii (Moloso pigmeo), Leopardus pardalis (ocelote); Oligoryzomys longicaudatus (colilargo común), O. nigripes (colilargo de bandas anaranjadas), Oryzomys ra.iceps (colilargo paraguayo), Graomys griseoflavus (pericote común), Akodon arenícola (ratón de las arenas), Ctenomys dorbignyi (tuco de d´Orbigny, anguyá-tutú de d´Orbigny), C. perrensi (Tuco - tuco correntino, anguyátutú de Perrens), C. talarum (Tuco - tuco de los talas), C. minutus y Sylvilagus brasiliensis (tapití).

• Faltan muestreos
Norberto Muzzachiodi se desempeña en la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad Autónoma de Entre Ríos y actualmente trabaja en la ruta nacional 14 desde Gualeguaychú hasta Paso de los Libres, en el área ambiental de la duplicación. Confiesa que Entre Ríos “se considera como una de las áreas menos muestreadas, considerándose su conocimiento como fragmentario y puntual (Galliari y Goin, 1993) y en su mayor parte basadas en prospecciones del siglo XIX, a la vez que han sido sus ecorregiones de las más transformadas por actividades y asentamientos humanos del territorio nacional”.
Por eso presenta la actualización de las citas de los mamíferos, “para responder a la necesidad de contar con datos para las líneas bases de evaluaciones de impacto ambiental, categorizaciones de especies y fundamentalmente disponer de información para la enseñanza en sus distintos niveles”.

• Un tercio de las especies animales están amenazadas
Dice Norberto Muzzachiodi que el 32,72% de los mamíferos nativos se encuentra dentro de alguna de las categorías de “amenaza”.
Indica que en la categoría En Peligro (EP) están el lobito de río (Lontra longicaudis) y el ciervo de los pantanos o Guazú pucú (Blastocerus dichotomus). Como Vulnerables (VU): la comadreja colorada (Lutreolina crassicaudata), el gato pajero (Lynchailurus pajeros), el aguará popé o mao pelá (Procyon cancrivorus) y el ratón ocico rosado (Bibimys torresi).
Potencialmente Vulnerable: la comadrejita ágil (Gracilinanus agilis), la mulita pampeana (Dasypus hybridus), el murciélago listado (Platyrrhinus lineatus), el gato moro o yaguarundí (Herpailurus yaguarondi), el gato montés (Oncifelis geoffroyi), el puma (Puma concolor), el zorro de monte (Cerdocyon thous), el zorrino (Conepatus chinga), el hurón (Galictis cuja), el carpincho (Hydrochaeris hydrochaeris), y el tuco entrerriano o tuco tuco de Río Negro (Ctenomys rionegrensis).
“Se espera que esta contribución sirva para conocer qué especies habitan el territorio provincial; cuales están protegidas y cuál es su categorización. Asimismo para que a la hora de delinear acciones y estrategias de gestión sustentable de los recursos naturales, se disponga de una información actualizada como línea de base para futuros estudios de impactos ambientales, recategorizaciones y fundamentar el retiro de ciertas especies que hoy son consideradas plagas por los organismos provinciales mientras especialistas los reconocen con cierto grado de vulnerabilidad (Ctenomys), así como para priorizar la investigación sobre otras que prácticamente se desconocen”, concluye Muzzachiodi.

• Propone un inventario antes de la desaparición definitiva
Algunos párrafos de la obra de Muzzachiodi alertan sobre la importancia de la investigación científica.
“La mastofauna entrerriana pertenece en su mayoría a la Provincia Chaqueña (Cabrera y Willink, 1980). Es destacable la presencia del guazuncho (Mazama gouazoupira) y el carpincho (Hydrochaeris hydrochaeris), así como especies de estirpe subtropical como la rata colorada (Holochilus brasiliensis) y el lobito de río (Lontra longicaudis)”.
“Dentro de los componentes faunísticos pampásicos se encuentran la comadreja overa (Didelphis albiventris), el zorrino común (Conepatus chinga), el zorro gris pampeano (Lycalopex gymnocercus), el hurón menor (Galictis cuja) y el gato montés (Oncifelis geoffroyi)”.
“La biodiversidad es quizá el principal parámetro para medir el efecto directo o indirecto de las actividades humanas en los ecosistemas. La más llamativa transformación provocada por el hombre es la simplificación de la estructura biótica, y la mejor manera de medirla es a través del análisis de la biodiversidad (Haller y Ezcurra, 1992). En general, los mamíferos son más propensos a extinguirse cuanto mayor es su tamaño (Robinson y Redford, 1989) efecto que se hace mas evidente en ecosistemas modificados o fragmentados, ya sea por disminución en la disponibilidad de alimentos, de espacio para mantener poblaciones viables, o porque son objeto de cacería”.
“La extinción biológica es un evento irreversible, alcanzando la extinción biológica de origen antrópico en el siglo XX una escala sin precedentes en la historia (Galliari y Goin, 1993)”.
“Uno de los problemas que convergen en la política concreta de conservación de la biodiversidad se relaciona con la disponibilidad (o ausencia) de información de lo que se desea conservar (Galliari y Goin, 1993)... El mundo moderno al que pretendemos pertenecer, está reconsiderando la necesidad imperiosa de inventariar la biodiversidad antes de que desaparezca (Barquez, 2001)”. (APF.Digital)

01 October 2007

Biodiversidad amenazada Crece lista de especies amenazadas

Radio Nederland en español
Willemien Groot 30-09-200

La Unión Mundial para la Naturaleza (IUCN) ha incluido otras 187 plantas y animales en la llamada Lista Roja de especies amenazadas. Según la organización, un 40 por ciento de dichas especies está a punto de extinguirse.

Anualmente, 10 mil científicos de todo el mundo elaboran la Lista Roja de la Unión Mundial para la Naturaleza, UICN (World Conservation Union). En el presente año, los investigadores han concluido que unas 41.415 especies, de fauna y flora, están amenazadas con extinción. De dicho grupo, la amenaza reviste directa gravedad para 16.306 plantas y animales.

Uno de cada cuatro mamíferos, uno de cada ocho aves, un tercio de los reptiles y un 70 % de todas las plantas requieren protección extraordinaria. En los últimos años, casi 800 especies han desaparecido y, por tanto, se consideran extinguidas.

Barómetro
En la lista figuran, entre otros, el delfín de aleta blanca, o del río Yangtze, el gorila occidental (Gorilla gorilla) y diversos reptiles norteamericanos. Además, por primera vez se incluyen tres variedades de coral en las Islas Galápagos. Según el director de la sección holandesa de IUCN, Willem Ferwerda, la lista es un barómetro para la situación a escala mundial de los diversos ecosistemas.
Los ecosistemas poseen esencial importancia para el funcionamiento tanto de nuestra economía como de la ecología. Por tanto, la lista es sin duda una valiosa advertencia para las autoridades, las empresas y la ciudadanía. Muchas de las especies amenazadas tienen exclusivamente un hábitat y no se dan en otros lugares, factor que las hace aún más vulnerables.
Los comerciantes de madera siguen talando a gran escala en las selvas de las islas indonesias de Sumatra y Borneo, y destruyen el hábitat de los orangutanes. Posiblemente, el delfín de aleta blanca (denominación latina Lipotes vexillifer), un pez de agua dulce que sólo vivía en las aguas del río Yangtze, en China, y, en la antigüedad, era venerado como una deidad, ya se ha extinguido. El año pasado se realizó una búsqueda intensiva, infructuosamente, pues no se halló un solo ejemplar. Sin embargo, apenas 50 años atrás, miles de estos delfines poblaban las aguas en la región, y es de temer que la sobre pesca, el aumento de la navegación y la increíble contaminación de las aguas del río resultaron fatales para esta variedad.

Reptiles
Un aspecto especialmente inquietante ha sido el drástico aumento de la cantidad de reptiles y anfibios en la Lista roja. La desaparición de regiones selváticas amenaza la existencia de tortugas, culebras y ranas, sobre todo en América Latina. Según IUCN, en Puerto Rico corre peligro de extinción un 70 % de los anfibios, en Guatemala un 55 % y en México un 54%. En Cuba, 47 de las 58 especies conocidas, es decir un 81 %, están amenazadas, no sólo por la desaparición de su hábitat natural sino también por la enfermedad infecciosa quitridiomicosis. La situación en Asia no es mejor, aunque allí el principal enemigo es el comercio y la caza de animales con fines médicos.

Cambio de conducta
Lamentablemente, pese a los proyectos mundiales de protección de fauna y flora y a especiales programas de cría para especies amenazadas, la lista ha vuelto a crecer este año. Según la IUCN, este hecho demuestra la urgente necesidad de emprender acción para proteger la biodiversidad mundial. El cambio climático, la contaminación, la sobrecaza y la desaparición de hábitats naturales constituyen las principales amenazas. Según el director de IUCN, Ferwerda, se precisa un cambio de actitud, y se debe hacer más énfasis en la conservación de los ecosistemas y el uso sostenible de animales y plantas, para evitar su extinción.

06 September 2007

Mexico 's Peyote Endangered by 'Drug Tourists'

NPR Sep3 2007

by Lourdes Garcia-Navarro
http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=14064806

Morning Edition, September 3, 2007 · Though peyote — a hallucinogenic cactus — has been used for hundreds of years by Mexican Indians, it only became popular outside of indigenous communities after Carlos Castaneda, then a student at the University of California, Los Angeles, wrote The Teachings of Don Juan in the 1970s. All of a sudden, Americans, Europeans and other foreigners began making pilgrimages to Mexico to hunt for peyote and consume it recreationally.

Now, the Mexican government and the Indian community that uses peyote in sacred ceremonies are warning that peyote is under threat.

Peyote is the attraction for many of the foreigners who flock to Real de Catorce, a former silver-mining town high in the mountains in the state of San Luis Potosi in northern Mexico . In the central square, rings, necklaces, broaches and bracelets for sale at a jewelry market seem to feature one central design: the peyote cactus.

At Armando Garza's stand, woven bands made of hemp surround ceramic peyotes. Garza says he came to Real de Catorce several years ago to take peyote and decided to stay.

"People like to come here to take peyote because it has a very long history, it's a natural plant with properties … and it allows you to understand the Indian culture and that way of life — a different perspective on things," Garza says.

Even though peyote can be found from the southern United States to central Mexico , the desert area near Real de Catorce is the most important for the sacred rites of the Huichol, also called the Wixarika Indians, who are animists.

Several times a year, the Huichol make a pilgrimage on foot from their communities in neighboring states to the area. In specific places on the journey, their shamans consume peyote, which they believe allows them to communicate with their gods.

It has been harder and harder for them to find their peyote along the way, so this year, the Huichol asked the Mexican government to designate their route a protected area.

"If peyote disappears, then their whole culture disappears," says Pedro Medellin, who heads a government study on the peyote population in the Huichol sacred areas.

Medellin says the Huichol community of 40,000 is one of the most important indigenous groups in Mexico .

"I do believe there will be several problems with conserving peyote if we don't act," Medellin says.

For now though, tomato farmers, drug harvesters and drug tourists are encroaching on the area.

To get to the desert where the peyote is found, you need to find a guide with a truck who can take you down into the scrub land below Real de Catorce. A guide, Jorge, who asked that his last name not be used because it is illegal to harvest peyote, shows a patch of the cactus under a small bush.

He points out the small, round, puffy-looking disc that is divided into segments. The peyote is partially buried under the ground.

Even though Jorge lives off the peyote trade, he says he has noticed that it is becoming harder and harder to find.

"Peyote is running out," he says. "People come here and don't know how to harvest it. And there are people who traffic it, too. There used to be so much peyote ... but the plant is dying out here now."

Jorge says he tries to make sure that when people dig up peyote to consume, they leave the root so it can regrow. But it takes 10 years to 15 years for peyote to regenerate.

"If the peyote dies out here, so does our livelihood," he says.

At the local beer and gas station in the dusty, nearby town of Estacion 14, owner Serio Delgadillo pours fuel into a jug for a waiting client.

He doesn't like the "peyoteros," as the drug tourists are called.

"People come here for the peyote; that's the only reason. They come and they eat it. They come from all over the world. Russians, Chinese, Japanese, everything," Delgadillo says.

He, too, is worried about what is happening to the supply, as he uses it in small quantities for its medicinal qualities.

"Before, there was peyote everywhere. There was a lot. Now there is so little," Delgadillo says. "At the pace we are going, they are going to finish it off."

Peyote's hallucinogenic properties come from the compound mescalin. To start seeing visions, you have to eat at least three of the incredibly bitter cacti. Trips last for hours, depending on how much you consume. Typically, drug tourists come down to camp in the desert for days on end.

Unlike the peyote, they are not hard to find.

Sitting on the train tracks are three young Mexican high school students from the city of Monterrey . They have been taking peyote for the past three days, chewing it, making tea out of it, roasting it.

None want their last names used.

Fernando talks about how he has become obsessed with a painting on the wall of the room he is staying in.

"I was, like, lost in the painting," he says.

Though they say it was worth it, it took them days to find the cactus.

One of them, Manolo, has a badly sunburned face. He says he was almost bitten by a rattlesnake and that the blisters on his feet swelled after his days-long search.

"To find it is really hard. The peyote is supposed to talk to you. We went to one part of the desert and we walked for six hours, and we found nothing, nothing. It wasn't agreeable at all, all that walking," he says.

Laurent is from Geneva , and he went hunting for peyote with the Mexicans. He says this was always something he wanted to do.

"I like to use this plant to, like, open my mind to the nature. … The best way to use it is to go alone and to walk and to see the nature," Laurent says. "We eat it, and I went to the desert, and I walked hours and hours and hours, and I lost myself, and it was really incredible. You can feel the place in another way."

He says he will tell his friends that it is something worth doing.

Back in Real de Catorce, Andres Carrillo, a shaman or "maracame" artist, uses string and beads to depict the visions given to him by the peyote. He says it taught him everything he knows.

"The peyote has taught me how to heal people," Carillo says. "To get to know the properties of medicinal plants. And it has taught me how to be an artisan. That's where it came from. My father was not an artisan, and the peyote taught me that."

Carillo doesn't read or write. He only recently learned Spanish. It is the peyote, he says, that bestows the most important knowledge.

"How will our young people learn if the peyote ends?" he says. "This is how we learn and how we are taught."