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27 March 2009

Dimensiones de la Crisis. Otro mundo ¿es realmente posible?

La Jornada del Campo / ecoportal 23-03-09, Por Víctor M. Toledo

Utilizando el parámetro de la huella ecológica por un lado, y el índice de bienestar humano de la Organización de las Naciones Unidas, un grupo de investigadores confeccionaron un método para cuantificar el nivel de sustentabilidad de los paises. La aplicación de ese índice a 93 países, entre 1975 y 2003, reveló que no obstante los conocimientos acumulados y las medidas adoptadas durante ese periodo, la sociedad humana se ha vuelto menos, no más sustentable, con excepción de un país, Cuba.
Primero fue la crisis social la que generó conciencias, reacciones, iniciativas diversas, protestas. Después se agregó la crisis ecológica y en íntima relación la energética. Hoy ha hecho su aparición la crisis financiera, convertida ya en debacle económica de escala global, y los defensores de la situación se quedan sin baldes para sacar el agua del buque que se hunde. ¿Son estas crisis fenómenos aislados o por lo contrario no son sino las expresiones de una sola crisis?
Aquí de nuevo es la perspectiva histórica la que nos permite responder a la pregunta, pero no la de cualquier historia, sino la de aquella que logra articular la historia de la sociedad con la historia de la naturaleza. Estamos en un "fin de época", entrando a la fase terminal de la civilización industrial, tecnocrática y capitalista, en la que las contradicciones sociales y ecológicas se agudizan y la norma es cada vez más los escenarios sorpresivos, inesperados e impredecibles.
Dos fenómenos encabezaban esta crisis de civilización: el calentamiento global y el fin de la era del petróleo.
Ahora debemos agregar la crisis provocada, y largamente anunciada, por la voracidad insaciable del capital. Todas son la expresión de un intrincado conjunto de procesos cuyo devenir ha tomado varias décadas, es decir que conforman una inercia de largo aliento.

La gran aceleración: el siglo XX.
El ser humano ha estado presente en el planeta desde hace 200 mil años, un suspiro en la larga, casi eterna, historia de la Tierra. Durante la mayor parte de ese lapso, el hábitat planetario ha sufrido una creciente presión por parte de la especie humana. Sin embargo nada es comparable con lo ocurrido en los cien años recientes, un periodo que equivale solamente al 0.05 por ciento en la historia de la humanidad. Hoy pueden identificarse un conjunto de fenómenos sin precedente en la historia (Mc Neill, J. 2002. Something new under the Sun: an ecological history of twenty century. Penguin Books).
La población humana, por ejemplo, se incrementó más de cuatro veces entre 1900 y 2000, al pasar de 1.6 mil millones a más de 6 mil millones. Ello supone la llegada cada año al planeta de 77 millones de nuevos seres humanos. A esta velocidad el reloj demográfico es, y será cada vez más, una bomba de tiempo que ha dejado en el siglo XX a la quinta parte de todos los miembros, vivos o muertos, que han existido a lo largo de la historia.
Los datos demográficos, sin embargo, palidecen frente a los de la economía mundial. Medida en dólares de 1990, ésta se incrementó 14 veces entre 1900 y 2000, de tal suerte que la economía global de 1950 ha sido superada ya por la economía estadounidense de hoy, y la economía global de 1900 es equivalente a la economía japonesa actual (McNeill, 2000).
El uso de la energía, medido en toneladas métricas de barriles de petróleo, es el tercer gran aceleramiento del siglo pasado: creció 16 veces. La energía utilizada en el siglo XX ha sido mayor que la utilizada a lo largo de toda la historia de la especie, y diez veces mayor a la usada en los mil años previos (Mc- Neill, 2000).
En comparación con los datos anteriores, el uso del agua se elevó nueve veces; el incremento del bióxido de carbono (CO2), el principal contaminante atmosférico, fue de 13 veces, y las emisiones industriales de ¡40 veces! De la misma manera, la extracción y el consumo de metales (cobre, zinc, manganeso, cromo, níquel, magnesio, estaño, molibdeno y mercurio) han tenido un crecimiento espectacular en los cien años recientes. La extracción de estos metales conlleva a su vez el uso de sustancias tóxicas, el uso y contaminación del agua y el movimiento masivo de materiales. Otros crecimientos vertiginosos son el de los vehículos automotores y el de las reses o cabezas de ganado, así como el de las poblaciones de la fauna que acompaña al ser humano (moscas, ratas, cucarachas, etcétera) y, en las décadas recientes, el de la información manejada globalmente por medio de los sistemas de cómputo y las telecomunicaciones.
Los autos y las reses se pueden considerar dos de los principales iconos del siglo XX. Por cada dos seres humanos que nacen al año se construye un auto, de tal suerte que para 2010 el parque vehicular alcanzará los mil millones. El auto produce 15 por ciento de los gases que contaminan la atmósfera, su construcción produce entre 15 y 20 toneladas de residuos, y cada año los accidentes automovilísticos matan a un millón de seres humanos y dejan heridos entre 25 y 35 millones (Toledo, V. M., 2006. Ecología, espiritualidad, naturaleza. Jitanjáfora Ediciones).
Por otro lado, puestas en una balanza, todas las reses del mundo pesan más que todos los seres humanos juntos, y en varios países como Uruguay, Costa Rica o Australia, existen más vacas que humanos. Hacia 2001, las reses habían alcanzado los mil 530 millones, cada una de las cuales eructa metano y óxido nitroso, gases que inducen el calentamiento global. La expansión de la ganadería vacuna ha sido la causa principal de la destrucción de millones de hectáreas de selvas tropicales.
Con poblaciones cercanas a las de los seres humanos, los autos y las reses, los dos principales engendros de la invención humana del siglo pasado, compiten ya con sus creadores por los alimentos. En países como Brasil o Estados Unidos, cada parcela agrícola puede ser dedicada a alimentar a los autos (agrocombustibles), a las reses (pastizales) o a los humanos (cereales, hortalizas, legumbres, etcétera). El gran evento más reciente que ha acompañado a todo lo anterior ha sido el de la producción de desechos: la excreción de materiales, sustancias, agua utilizada, radiaciones, genomas alterados y basura. Los volúmenes de generación de desechos han roto toda predicción. Hoy podemos afirmar que el planeta es cada vez más un espacio irremediablemente contaminado de una gama casi infinita de basuras y desechos. Tan sólo en Europa, posiblemente la región con las leyes más estrictas, existen unos 30 mil productos químicos sin control, es decir, de los cuales no se sabe nada acerca de sus efectos sobre la salud humana y el ambiente (El País, 25/9/2005, página 21).
Es muy probable que el notable incremento de las alergias, el asma, el cáncer, las disfunciones hormonales y la infertilidad esté ligado con el uso incontrolado de esas sustancias. Dentro del panorama anterior, no debe dejar de citarse la producción de máquinas y aparatos inservibles. Por ejemplo, hoy existen 2 mil 100 millones de celulares en el mundo, casi uno por cada tres personas, y dado que el tiempo de uso promedio de cada aparato es de 14 meses, la cantidad de celulares que se desechan como "chatarra electrónica" es descomunal: sólo en Estados Unidos hay 500 millones de celulares desechados.

Los impactos de un "experimento sin control".
Si el uso pacífico o bélico de la energía nuclear ya había sacudido las conciencias de los miembros más lúcidos de la especie humana, hacia mediados del siglo pasado comenzaron a surgir las primeras llamadas de atención acerca de los impactos de la modernidad industrial sobre la trama de la vida y los balances ecológicos del planeta. Durante los recientes cien años, la especie humana ha modificado y/o afectado los ecosistemas del planeta Tierra de forma más extensa y rápida que en ningún otro periodo de la historia humana.
Dos fenómenos destacan: el mayor poder de transformación adquirido por los seres humanos a partir del uso de los combustibles fósiles (incluyendo la energía nuclear) y la lógica o racionalidad que ha dominado y que hoy alcanza su máxima expresión, la cual está basada en una voracidad insaciable: la de la acumulación, concentración y centralización de capital.
El "experimento incontrolable" que caracteriza al metabolismo industrial se explica entonces por los mecanismos insaciables de un mercado dominado por el capital que echa mano de un gigantesco poder de transformación, cada vez más acrecentado por la innovación científica y tecnológica. Y es esta espiral que crece y crece la que se debe detener, única manera de finalizar una etapa y de comenzar otra.

La huella ecológica y la inercia de la era industrial.
La cantidad de alimentos, energía, agua, materiales de construcción y desechos que cada individuo utiliza y expide a lo largo de un año puede ser calculada mediante un índice conocido como la "huella ecológica" creado por M. Wackernagel y J. Rees, en 1996. Este índice es de carácter trans-escalar, pues puede aplicarse a individuos, familias, barrios, comunidades, ciudades, países y a la humanidad entera, así como compararse al paso del tiempo, y se mide en el número de hectáreas necesitadas para satisfacer lo consumido.
Desde 1985 los seres humanos traspasaron, en conjunto, la capacidad del planeta para proveer esos satisfactores. Esta presión humana sobre el equilibrio de la Tierra debe sin embargo ser matizada, pues son los países y sectores opulentos los que mayores impactos producen, de tal suerte que medida por países, la huella ecológica resulta de la combinación del número de habitantes y de su nivel de consumo.
Si todos viviéramos como la población promedio en los países ricos, el planeta sólo podría soportar mil 800 millones de personas, y no los seis mil 700 millones que viven en la actualidad. Contrariamente a lo esperado, la huella ecológica sigue aumentando dado que el consumo tanto de los países ricos como la de los llamados emergentes (China, India, los de Europa del este, Brasil, Sudáfrica) se incrementa día a día. En 2006, el comercio y el consumo globales aumentaron a niveles récord en todo el mundo. Las producciones de acero (mil millones de toneladas), aluminio (31 millones de toneladas) y automóviles (45.6 millones de unidades), por ejemplo, superaron todas las marcas anteriores.
Utilizando el parámetro de la huella ecológica por un lado, y el índice de bienestar humano de la Organización de las Naciones Unidas, un grupo de investigadores confeccionaron un método para cuantificar el nivel de sustentabilidad de los países, definido como aquel que alcanza un mínimo grado de bienestar social y un nivel de consumo que no excede la capacidad de renovación de la biosfera (bio-capacidad) (Moran, et al, 2008, Ecological economics).
La aplicación de ese índice a 93 países, entre 1975 y 2003, reveló que no obstante los conocimientos acumulados y las medidas adoptadas durante ese periodo, la sociedad humana se ha vuelto menos, no más sustentable, con excepción de un país, Cuba (véase: http://www.footprintnetwork.org/hdief.html). Los resultados también ubicaron a Latinoamérica como la región "menos insustentable" del globo.
El análisis anterior cobra especial importancia porque viene a corroborar, a escala global, la existencia de un proceso largamente intuido o sospechado pero no demostrado con cifras o datos: la inercia aparentemente imparable del metabolismo industrial y su carácter esencialmente depredador de los recursos del planeta.
Este análisis encuentra su correlato en los más recientes reportes sobre el cambio climático. De acuerdo con los trabajos presentados por varios expertos, varios de ellos miembros del IPCC, durante la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), celebrada en Chicago en febrero del 2009, el cambio climático será más rápido y más intenso de lo previsto en el más reciente informe de los científicos de Naciones Unidas (el IPCC), presentado a principios de 2007, el cual fue demasiado prudente o conservador.

¿Otro mundo es realmente posible?
El metabolismo industrial se ha convertido ya en un irrefrenable movimiento expansivo, en un permanente creador de entropía o desorden, ha generado innumerables nuevas articulaciones entre los fenómenos sociales y naturales, ha impulsado nuevos efectos de carácter multi-escalar (de lo local a lo global y viceversa), y ha terminado por convertir al mundo moderno en un complicado e incomprensible calidoscopio de crisis cada vez más concatenadas y amplificadas.
Con la consolidación del capitalismo industrial, cuyo pináculo estamos viviendo, el hábitat planetario ha entrado en una fase crítica de aceleración y descontrol. Los fenómenos globales inducidos por la civilización industrial, han traído un sinfín de ventajas y nuevas e inimaginables posibilidades, pero también han hecho del hábitat planetario un espacio cada vez más inseguro, incierto y peligroso.
La destrucción de la variedad de la vida (biodiversidad), el agua cada vez más cara y escasa, el aire y los mares contaminados, los alimentos insanos, las substancias y las tecnologías peligrosas, así como los cambios climáticos inesperados y catastróficos, se combinan ya con los quiebres de empresas y corporaciones, las recesiones económicas y la devaluación de las monedas.
La crisis múltiple que sufre el mundo contemporáneo obliga a replantear innumerables aspectos del entramado social y de sus relaciones con el mundo natural, y ello vuelve anacrónicas a buena parte de las propuestas teóricas y prácticas de los sectores anti-sistémicos. Toda solución parcial o unidimensional es ya una interpretación reduccionista, limitada e inútil. La crisis de civilización que hoy vive la especie humana es antes que todo una "crisis metabólica", en tanto que atañe al entramado de innumerables dimensiones. No hay pues solución económica, tecnológica, energética, social, política, institucional, epistemológica o ambiental.
Si hay fuerzas que enarbolan el lema de que "otro mundo es posible", es decir que las crisis son superables, entonces ese mundo visualizado debe construirse sobre la justicia social, el respeto a la naturaleza, la re-configuración de los sistemas financieros, el cambio de fuentes energéticas, la autogestión local y regional, la creación de nuevas tecnologías y sistemas de conocimientos, etcétera.
Hoy se requieren cambios en todas esas dimensiones de la realidad, orquestados por un nuevo paradigma político, que deje atrás los atavismos que aún dominan los movimientos anti-sistémicos y el pensamiento crítico. Este nuevo paradigma político debe basarse en una concepción que contemple tanto la explotación entre los seres humanos como entre aquellos y la naturaleza. Frente a las múltiples crisis, un proyecto alternativo o, si se prefiere, una modernidad alternativa, está obligado a dos cosas: en primer término a organizar la resistencia ciudadana, y en segundo lugar a construir el poder social. Ambos se encuentran indisolublemente ligados. El poder social se construye poniendo en juego tres elementos: la solidaridad, la organización y el conocimiento científico y tecnológico, en proyectos concretos.
Cada uno de ellos es necesario pero no suficiente. Ello implica gestar modos alternativos de vida basados en la autogestión, la autosuficiencia, la diversidad, la democracia participativa y la equidad, por medio de los cuales los individuos, las familias, las comunidades recuperan el control sobre los procesos que les afectan, es decir, disminuyen el riesgo al que los ha condenado a vivir la sociedad dominada por el capital.
La "micropolítica doméstica". La construcción del poder social comienza en la familia, en la edificación de un hogar autosuficiente, seguro y sano, que comparte con muchos otros hogares una misma "micropolítica doméstica". Ello se logra mediante acciones en la alimentación, la salud, la vivienda, el agua, la energía y el ahorro y el crédito, todo lo cual surge, a su vez, de la toma de conciencia, ecológica y social, de los miembros de la familia, de un cambio de actitudes, y en fin de la adopción de una nueva filosofía por y para la vida. En el caso de la alimentación se trata de que el hogar alcance, donde le sea posible, el auto-abasto de alimentos sanos, nutritivos y producidos bajo esquemas ecológicamente adecuados (agricultura orgánica o sustentable) y/o la obtención de aquellos de redes y mercados solidarios, justos y orgánicos.
El hogar debe buscar también la autosuficiencia en agua y energía, lo cual implica la adopción de tecnologías adecuadas, limpias, baratas y seguras. La vivienda debe estar construida con materiales locales, no tóxicos y producidos bajo fórmulas ecológicamente correctas.
Finalmente, la salud se alcanza mediante la acción conjunta del consumo de alimentos sanos, materiales no tóxicos, agua limpia, adecuados dispositivos sanitarios, y el empleo no de una sino de varias tradiciones médicas (desde la acupuntura, digitopuntura, homeopatía y herbolaria hasta las diferentes medicinas industriales).
Los hogares autosuficientes, sanos y seguros conforman las células últimas del poder social, y sólo alcanzan a realizarse cuando forman parte de redes, asociaciones, cooperativas o comunidades de territorios bien definidos.
Estos últimos representan un segundo nivel de organización social y surgen de la agregación solidaria de los primeros.
Un tercer nivel puede alcanzarse cuando se logra la articulación a escala de barrios urbanos, ciudades pequeñas, municipios y micro-regiones, y así sucesivamente. Todas estas formas de organización se alcanzan más fácilmente cuando existe la participación de "agentes técnicos": investigadores, promotores y animadores.
Sin la construcción del poder social, el poder político (que corre en paralelo) se ve limitado en sus acciones reivindicadoras, incluso se torna inocuo o disfuncional al ser dominado o controlado por las fuerzas antisociales (como los mercados dominados por el capital).
En suma, la crisis de civilización que hoy vive el mundo contemporáneo y cuya dinámica opera en ritmos mucho más lentos al de los procesos políticos y sociales habituales, sólo será superable bajo esquemas teóricos renovados y mediante acciones políticas de nuevo cuño. Ya no bastan las fórmulas convencionales que aún dominan los movimientos anti-sistémicos, incluyendo las de los sectores considerados como los más avanzados (como el neo-zapatismo).
Si "otro mundo es posible" éste será el de una "democracia solar" participativa e incluyente, una tecnología que imite los pulsos de la naturaleza, un conocimiento holístico donde pensar y sentir sean las dos caras de la misma esfera, un sentido de equidad que incluya al resto de los seres vivos y, en fin, una sociedad sustentable dominada por formas de vida orgánicas. Estamos ante una tarea descomunal y urgente.
Ese es el tamaño del reto.

www.ecoportal.net
Tema del mes de La Jornada del Campo. http://www.jornada.unam.mx

20 February 2009

Brasil y Colombia reticentes a creación de un GIEC de la biodiversidad

Ecodiario-El Economista, España 17:48 - 19/02/2009

Los científicos sueñan con la creación de un mecanismo internacional de expertos en biodiversidad que les permitiría hacerse escuchar por quienes deciden, como el GIEC para el clima, pero algunos países, como Brasil y Colombia, se muestran reticentes.

Un centenar de ministros y un millar de delegados de 140 países participan en una reunión del consejo de administración del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que durará hasta el viernes.

La idea de la creación de un GIEC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre la Evolución del Clima) de la biodiversidad fue lanzada por Francia en enero de 2005, con motivo de una conferencia internacional en París.

El principio fue aprobado en mayo de 2008, durante una reunión de las Naciones Unidas, pero rápidamente surgieron trabas cuando fue necesario entrar en detalles durante una primera reunión intergubernamental en noviembre en Putrajaya (Malaisia).

Algunos países como Brasil y Colombia, que poseen una fauna y una flora de excepcional riqueza, manifestaron sus reticencias.

La ONU ha decidido no obstante seguir adelante con el proyecto: el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUE) anunció el jueves en Nairobi su deseo de organizar una reunión intergubernamental consagrada a ese tema "lo más rápidamente posible en 2009".

Países como Brasil o Colombia "no desean que vayamos a inmiscuirnos en sus asuntos", estimó Maxime Thibon, experto de la Fundación francesa para la biodiversidad, presente en Nairobi.

El ministro brasileño del Medio Ambiente, Carlos Minc, declaró en Nairobi que Brasil no deseaba frenar ese proyecto.

"No estamos en contra", dijo, aclarando que su país deseaba no obstante que ese futuro mecanismo sea colocado bajo la tutela de la Convención sobre la Diversidad Biológica (CBD).

Otros países como China se interrogan sobre la necesidad de crear una nueva herramienta cuando existen ya numerosas convenciones internacionales, como la CITES, para las especies amenazadas, o la CBD.

ea/jo/erl

17 February 2009

Chile autoriza una obra que arriesga la biodiversidad en la Patagonia

Crítica de la Argentina, Argentina, 12-2-09

El proyecto hidroeléctrico tiene 2.643 observaciones en contra pero la Corte Suprema le dio luz verde para ser iniciado. Es en el cauce de los ríos Pascua y Baker. No consideran el tratado de medio ambiente con la Argentina

La Corte Suprema de Chile confirmó el rechazo del recurso de protección de una organización ecologista en contra de una institución regional que aprobó el estudio de impacto ambiental (EIA) —cuya entrega fue largamente dilatada— del proyecto HidroAysén, informó hoy la prensa local.

El consorcio HidroAysén, integrado por Endesa Chile y Colbún, impulsa la construcción de cinco represas en el cauce de los ríos Pascua y Baker, en la Patagonia chilena, con una inversión de 3.200 millones de dólares para generar en total una media anual de 18.430 gigavatios por hora.

El estudio ambiental de este proyecto, presentado en agosto del pasado año, recibió 2.643 observaciones de parte de 32 organismos públicos, por lo que el consorcio anunció en noviembre la suspensión de su tramitación durante nueve meses, hasta el 26 de agosto de 2009.

En tanto, el abogado del Consejo de Defensa de la Patagonia, Marcelo Castillo, presentó un recurso en contra de la Comisión Regional de Medio Ambiente (Corema) que fue rechazado por un tribunal regional, una medida que la Corte Suprema ratificó ahora.

El recurso se basa en que para construir esas centrales hidroeléctricas se debía considerar el tratado de medio ambiente firmado entre Chile y Argentina en 1991, que exige la existencia de planes generales de utilización de aguas ante proyectos que puedan afectar las cuencas fronterizas.

La Corte Suprema desestimó esos argumentos y puso así fin a las intenciones de los ecologistas de dar marcha atrás al rechazo por unanimidad que emitió la Corte de Apelaciones de Coyhaique, a unos 1.720 kilómetros al sur de Santiago. Ese tribunal determinó el pasado 11 de noviembre que la Corema tomó "la decisión más apropiada, justa y conveniente que el caso ameritaba" y refutó así el recurso de los ecologistas que pedía declarar "inadmisible para su evaluación" el EIA de HidroAysén.

El proyecto de Endesa y Colbún recibió críticas de numerosos grupos ecologistas del país que temen que la inundación de grandes extensiones de terreno pueda sepultar la riqueza ecológica de la Patagonia, en la zona más austral de Surdamérica.

16 February 2009

"La nueva cultura del agua asume que la escasez está socialmente construida y que la toma de decisiones tiene que ser realmente democrática"

http://www.rebelion.org/, 16-02-2009
Entrevista con Federico Aguilera Klink sobre la nueva economía del agua

Papeles de relaciones ecosociales y cambio global

Federico Aguilera Klink, profesor de economía de los recursos naturales y del medio ambiente y de economía ecológica, es catedrático de economía aplicada en la Universidad de La Laguna. Fue Premio Nacional de Economía y Medio ambiente “Lucas Mallada” en 2004. Sus ámbitos de investigación son la economía del agua, la economía ecológica y la calidad de las decisiones y problemas ambientales. Entre sus publicaciones más recientes cabe citar Los mercados del agua en Tenerife, Bakeaz, Bilbao, 2002 (en colaboración con Miguel Sánchez Padrón); Los costes sociales de la empresa privada (antología de K. W. Kapp), Los Libros de a Catarata (colección Pensamiento crítico), 2006, y Calidad de la democracia y protección ambiental en Canarias, Fundación César Manrique, 2006.

En tu último libro La nueva economía del agua -Los libros de la catarata, Madrid, 2008- hablas del agua como un activo económico, ecológico y social. ¿Podrías explicar las características centrales de esta aproximación trinitaria?

Lo que intento es salir de una perspectiva en la que sólo cuenta una dimensión del agua como algo que es necesario para que funcionen las actividades económicas y los ríos se consideran tubos que canalizan esa agua evitando que se pierda en el mar gracias a los embalses.

Por eso insisto en una mirada más sistémica y multidimensional en la que el agua cumple diferentes funciones que, además de ser necesarias, tienen que ser compatibles.

¿Y qué funciones son esas que tienen ser compatibles entre sí?

Los ríos tienen que seguir siendo ríos y cumplir sus funciones ambientales o de soporte de la vida hasta llegar al mar y cerrar el ciclo del agua. A su vez, el ver y sentir los ríos como ríos es fundamental para un psiquismo sano y para no perder, como señalaba Goethe hace dos siglos, la conciencia de nuestra dependencia de la naturaleza. Ser conscientes de esta dependencia de la naturaleza y, de manera más amplia, ser realmente conscientes de nuestras acciones es algo, como señala Jung, necesario para la supervivencia de la humanidad.

Por otro lado, mientras el agua tenga una calidad determinada puede seguir siendo un recurso y cumplir esas funciones entre las que hay que incluir la de factor de producción entendido no sólo como una cantidad física sino como el derecho a llevar a cabo una lista limitada de actividades y el deber de devolverla o retornarla en las condiciones necesarias para evitar el deterioro del río, del acuífero o del mar, es decir, para mantener el buen estado ecológico como señala la Directiva Marco Europea del Agua.

¿En qué consistiría la nueva cultura del agua? ¿En que consistía la vieja cultura del agua?

Hay tres aspectos que permiten establecer una distinción adecuada entre ambas sin extenderse demasiado. La vieja cultura del agua parte de que la escasez es, siempre, física por lo que siempre es necesario construir más embalses y trasvases (o plantas desalinizadoras de agua de mar), siendo la toma de decisiones habitualmente autoritaria, aunque los decisores hayan sido elegidos en elecciones digamos democráticas. Por el contrario, la nueva cultura del agua asume que la escasez está socialmente construida, lo que significa que no hay gestión del agua sin gestión del territorio y que la toma de decisiones tiene que ser realmente democrática, basada en el debate público y en contar con la gente que, habitualmente, tiene mucho que decir. De nuevo, para la vieja cultura un río es un tubo y para la nueva un río es un organismo vivo integrado en su cuenca y que tiene que llegar al mar.

Pero esa consideración de que siempre es necesario construir más embalses y trasvases o más plantas desalinizadoras, en ocasiones no infrecuentes es defendida por los propios agricultores, por esa gente a la que te referías y que tiene mucho que decir.

Sí y no. Siempre hay que contar con la gente pero eso significa que debatir y argumentar es clave para evitar manipulaciones. En la actualidad se sigue utilizando al pobre agricultor como excusa para beneficiar a los grandes inversores agrarios y a los cazaprimas de subvenciones pero ya no hay pobres agricultores. Y si los hubiera, habría que diseñar políticas agrarias para ellos siempre que se reconviertan a la agricultura ecológica que, por cierto, es la que menos ayudas recibe y la que genera un impacto ambiental más bajo y unos beneficios sociales cada vez más elevados, al evitar el uso de pesticidas y no contaminar aguas y suelos.

En el primer capítulo del libro sostienes que la escasez de agua no es de carácter físico sino que está socialmente condicionada. ¿Qué condicionamientos son esos? ¿Acaso afirmas que no hay escasez física de agua en alguna zonas del país?

Inicialmente la escasez puede ser física, es decir, que llueve poco, como ocurre en Lanzarote o Almería. El problema es que esa escasez puede llegar a convertirse en una escasez socialmente construida o condicionada si decidimos que no hay límite a la agricultura o a la construcción de urbanizaciones y hoteles. Así pues, da igual que construyamos embalses, trasvases o plantas desalinizadoras. Nunca será suficiente. Acabaremos con los ríos y transformaremos la escasez física de agua en escasez socialmente construida y en escasez de energía. No olvidemos que las desalinizadoras funcionan con petróleo. Lo mismo puede ocurrir en zonas lluviosas si se trata de implantar un uso del territorio que genere una necesidad insaciable del agua.

Y esos condicionamientos sociales a los que haces referencia, ¿ocultan intereses de clase o son más bien ensoñaciones sociales de carácter general?

Pueden ocultar intereses de clase y también de lógica capitalista y económica de sistema cerrado a la que no le importa en absoluto ni la naturaleza ni las personas por lo que no se hacen responsables de los costes que generan. La mayoría de los agricultores cree, o se le ha hecho creer, que tiene derecho a recibir agua, viva donde viva. Creo que hay una gran parte de inconsciencia en esa actitud ante el agua que no es ajena a manipulaciones políticas como el famoso eslogan de ?Agua para todos?.

¿Qué papel debería jugar la ciencia en la toma de decisiones en este ámbito? Tú sostienes que no cuestionas su necesidad sino el papel que juega. ¿Cuál debería ser entonces su papel?

La buena ciencia nos tendría que ayudar a entender cuál es el problema, lo que se supone que nos permitiría vislumbrar soluciones adecuadas, pero la toma de decisiones en este tipo de problemas no es ajena a la política, por eso insisto en el debate público y en procedimientos democráticos que permitan a la gente participar realmente y de manera vinculante. Si no es así, lo que ocurre es que las decisiones políticas se transforman en decisiones arbitrarias, sin argumentos adecuados y que benefician a determinados intereses sin resolver razonablemente el problema, pues no es lo que les interesa. De hecho es lo que lleva tiempo ocurriendo con el agua pues se ha convertido, desde hace décadas, en una excusa para construir costosas e innecesarias obras públicas que sólo benefician a las eléctricas, a las grandes constructoras y a destacados grupos empresariales agrarios.

Usas en varios apartados del ensayo el concepto de democracia deliberativa. ¿Qué tipo de democracia es ésa? ¿Es opuesta o complementaria a la democracia electoral?

Entiendo que la democracia se está reduciendo, cada vez más, a celebrar elecciones de vez en cuando. Es lo que yo llamo ¡vota y calla! Frente a esta situación es necesario regenerar la democracia e insistir en que la legitimidad democrática no se obtiene sólo por las urnas sino por la manera de tomar las decisiones. Los políticos que toman decisiones arbitrarias, es decir, sin contar con la gente, sin argumentar y razonar adecuadamente, sin someterse a debates públicos en los que expliquen qué problemas quieren resolver y cómo y sin aceptar que puede haber otras formas de plantear y diagnosticar problemas y ofrecer soluciones, carecen de la legitimidad democrática de comportamiento.

Desde mi punto de vista, la democracia electoral es sólo un componente, pero no el más destacado, de la democracia. Sobre todo si se tiene en cuenta que no sabemos cómo se financian los partidos, que las leyes electorales distan mucho de darle el mismo peso a cada voto y que los programas electorales son papel mojado.

En el tercer capítulo del libro hablas de gestiones autoritarias y gestiones democráticas del agua. ¿Cuándo una gestión es autoritaria? ¿Cómo debería ser una gestión democrática del agua? ¿Conoces alguna experiencia que pudiera ser calificada así?

Una decisión autoritaria es aquella que da la solución antes de definir de manera argumentada cuál es el problema que se quiere resolver, a ver si cuela. Esto suele pasar con los megaproyectos pero no sólo con ellos. Ahí tenemos los diferentes proyectos de trasvases del Ebro, entre otros. Luego se trata de legitimar esa solución como fruto de un trabajo experto que, habitualmente, no es nada más que un encargo a la carta. Si, finalmente, la gente rechaza esa solución porque el problema no existe tal y como es definido, se suele recurrir a la declaración de interés público para acabar cuanto antes a la vez que se intimida y descalifica a los que se oponen a esos proyectos. Esta es la pauta habitual de una decisión autoritaria.

Y en cuanto a la experiencia que te pedía

Lo lamento pero no conozco casos de gestión o decisión democrática. Estamos en un momento en el que domina un uso confuso y vacío del lenguaje en el que todo disparate se adorna de términos como sostenible, ecológico o participativo. Ahora, disparates como la Expo de Zaragoza se autocalifican en esa línea cuando realmente no tienen nada que ver con ello. Y cualquier Ayuntamiento o Gobierno Autonómico tiene su gabinete u oficina de participación ciudadana sin que la gente pueda realmente participar. No es nada más que una tomadura de pelo.

La gestión democrática tendría que empezar por financiar y facilitar la participación pública, durante el tiempo adecuado, para compartir el diagnóstico sobre el problema a resolver. Después vendría el estudio de las alternativas, también con la gente. En la actualidad, los políticos sólo aceptan un cierto debate si la gente es capaz de movilizarse.

¿La Expo aragonesa un disparate? ¿Puedes precisar un poco tu comentario?

La Expo no tiene nada que ver con la gestión sostenible del agua. ¡Con todo lo que hay que hacer en España para tomarse en serio la gestión del agua y del territorio y sólo se les ocurre una Feria del Agua! Son capaces de gastarse cientos de millones de euros en farándula del agua con tal de no abordar los problemas que hay que resolver. Mientras tanto, no se incentiva el cambio de prácticas agrarias, se lamenta la crisis del ladrillo y el gobierno lanza un plan de 20.000 millones de euros para limpiar los ríos que, así, se podrán seguir ensuciando anualmente para cumplir con la Directiva Marco. Todo esto no es nada más que otro megaproyecto sin sentido ambiental y financiado con fondos públicos, pero seguro que montarán más Expos sostenibles en los próximos años.

¿Qué papel crees que debería jugar la Administración pública en la gestión del agua en España? ¿Abonas por un modelo unitario, federal, confederal?

El papel que apenas ha jugado hasta ahora. José Luis Moreu, Catedrático de Derecho de la Universidad de Zaragoza, lleva tiempo diciendo que a la administración pública del agua en España nunca se le ha permitido ejercer esa administración pues ha estado legalmente maniatada en beneficio de los grandes intereses agrarios. Esa administración hidráulica es por Cuencas y pienso que debería seguir siendo así, pero, de nuevo, con argumentos y participación no ceremonial. Hace unos meses, Jerónimo Blasco, actual teniente de alcalde del Ayuntamiento de Zaragoza, reconoció en una Tribuna del agua, organizada con motivo de la Expo de Zaragoza, que la cantidad de agua que el Estatuto de Autonomía de Aragón se blindaba se había calculado sin criterios, simplemente ?a ojo?. No hubo ningún argumento ni ninguna estimación razonada previamente, se puso una cantidad como se podía haber puesto diez veces menos o mucho más. Esto es lo que hay.

En cuanto al modelo, sinceramente me da igual el que sea si, al final, no se exigen argumentos razonados pues vale todo. Incluso la unidad de cuenca carece de sentido si no se hace una gestión razonada en cada una. En este sentido, me preocupa mucho ver que cada vez hay más agricultores que están deseando vender el agua pública que tienen en concesión porque les resulta más rentable que cultivar, cuando lo que tendrían que hacer es devolver la concesión a la Confederación Hidrográfica correspondiente. Aunque quizás lo que ocurre es que hace ya muchos años que no cultivan y el gobierno no quiere actualizar las concesiones (¿dónde está el Programa Alberca que las iba a actualizar?) para no tener conflictos. Así no hay nada que hacer. Seguimos en el España va bien.

Se ha discutido estos meses en torno al trasvase del Ebro (minitrasvase, se ha dicho; movimiento de aguas y eufemismos similares) para paliar la actual sequía en Catalunya. ¿Qué opinión te merece la opción y las formas en que ha sido tomada?

La opción me parece errónea y muy costosa. Narcis Prat, Catedrático de Ecología de la Universidad de Barcelona, ha planteado alternativas más razonables como la adquisición temporal de agua a agricultores próximos a Barcelona. Pero no se le ha escuchado. Tampoco se ha escuchado a la Plataforma en Defensa del Ebro en Tortosa. Por eso entiendo que esta decisión es un buen ejemplo de decisión autoritaria. Y no sólo eso. Se ha hecho público que Cristina Narbona presentó un Informe en el que argumentaba en contra de este minitrasvase, informe que no se ha difundido. Así es que hay dudas más que razonables sobre la necesidad de esta opción y sus posibles beneficiarios.

¿Y por qué crees que no se ha difundido ese informe? ¿Crees que puede tener algo que ver esa posición de Narbona con su no presencia en el nuevo gobierno?

No lo sé. Narbona ha sido la única persona que ha llegado al Ministerio de Medio Ambiente sabiendo del tema. Otra cosa es lo que haya hecho o le hayan dejado hacer. Todos los demás han llegado sin saber nada y con el objetivo claro de que el Medio Ambiente no obstaculizase a la economía y al crecimiento del PIB, como pasa con las Consejerías autonómicas del ramo. De todas maneras creo que un Ministerio o una Consejería de Medio Ambiente carecen de competencias reales, es decir, son adornos, en un contexto en el que el resto de los Ministerios están obsesionados por el crecimiento económico y por el PIB que, como dice Mishan, es un indicador de velocidad pero no de dirección. Así pues, ¿Qué puede hacer un Ministerio de Medio Ambiente cuando lo que hay que hacer es cambiar la economía y empezar a moverse hacia una economía sostenible o compatible con el medio ambiente? Muy poco, sólo hacer creer a la gente que estas cuestiones les interesan.

¿Observas diferencias destacables entre la gestión hidráulica de los gobiernos del PP y la que ha llevado el PSOE en estos últimos años?

No demasiadas. Es cierto que hay una muy importante que es la derogación ?temporal? del trasvase del Ebro. Aparte de ella poco se ha hecho para poner orden en cada cuenca. Se mantiene el Anexo II de obras hidráulicas en el decreto de derogación y, además, se ha incluido algún embalse más como el de Caleao en Asturias que carece de argumentos. Ya sé que no es fácil cambiar la política hidráulica en poco tiempo pero muchos esperábamos que la declaración realizada por Zapatero en el discurso de investidura en 2004 sobre la aplicación de una nueva política del agua iba en serio, aunque suene a ingenuidad. Sin embargo se cesó a Helena Caballero que estaba tratando de poner cierto orden en la Cuenca del Duero. Por otro lado, creo que la orientación del nuevo Ministerio da a entender que va a haber poca gestión del agua y posiblemente se desande lo andado.

En el último capítulo de tu libro, estableces un paralelismo entre la transición política española y la necesidad de hacer esta transición, aún pendiente, en el tema del agua. ¿Crees que es posible? ¿Hay fuerzas políticas, ciudadanas que abonen esta perspectiva? ¿No es más bien tu propuesta una ensoñación, un hermoso deseo?

Creo que es posible pero muy difícil, obviamente. Aunque no lo veo como una ensoñación. Estoy convencido de que esa transición es necesaria. De hecho, la auténtica ensoñación es pensar que podemos seguir creciendo sin límite y seguir construyendo más embalses y pantanos. Si no asumimos esa transición, el cambio climático y el cénit del petróleo nos harán bajar de las nubes y poner los pies en el suelo, lo que podrá generar una transición conflictiva y dolorosa. Tiempo al tiempo.

Hablas en varios momentos de la dictadura de las constructoras. ¿Qué dictadura es esa? ¿Dónde ejerce su dominio? ¿No tienen contrapesos?

Esa es una expresión muy lúcida del periodista Carlos de Prada que titula así un artículo suyo y que hace un análisis muy claro de la relación entre constructoras y decisiones políticas. Las constructoras y SEOPAN, como acabamos de constatar hace poco, tienen un enorme poder para imponer decisiones y reglas de juego. No es casual que el PP presente su Plan Hidrológico Nacional en el año 2000 en la sede de SEOPAN en Murcia, aunque a mí me parece una enorme torpeza que agradezco. Tampoco es casual que Zapatero presente el Plan Especial de Infraestructuras y Transporte en La Moncloa invitando a la plana mayor de SEOPAN y a los sindicatos. Son gestos e indicadores muy simbólicos sobre quién tiene el poder y que evitan perder el tiempo buscando conexiones entre empresarios y políticos.

Entonces, si me permites que me salga del guión, ¿qué opinión te merece que el señor David Taguas, ex director de la oficina económica del gobierno del señor Zapatero, sea contratado, y él acepte la contratación claro está, de SEOPAN?

Refleja muy adecuadamente el papel que juega SEOPAN y la subordinación del gobierno. Algo parecido, pero al revés, pasó con Benigno Blanco, como cuenta Carlos de Prada, al pasar de ser Jefe de los Servicios Jurídicos de Iberdrola a ser Secretario de Estado de Aguas. Adam Smith ya decía que el gobierno está instituido por los ricos para defenderse de los pobres. Y Tomás Moro, en 1516, escribía lo siguiente:

La sociedad existente no es sino una conspiración de los ricos para conseguir sus propios intereses so pretexto de organizar la sociedad. Inventan todo tipo de trucos y estratagemas, primero para mantener sus beneficios obtenidos y después para explotar a los pobres comprando su trabajo tan barato como les sea posible. Una vez los ricos han decidido que estos trucos y estratagemas sean reconocidos oficialmente por la sociedad -que incluye tanto a pobres como a ricos- adquieren fuerza de ley. Así, una minoría sin escrúpulos se rige por su insaciable codicia de monopolizar lo que habría sido suficiente para suplir las necesidades de toda la población.

Hemos cambiado menos de lo que parece ¿Verdad? Sería interesante conocer quién nombra a los ministros o a los cargos relevantes en cada ministerio y con qué objetivos.

El mercado, en general, no sale bien parado en su libro. Sin embargo, sigue siendo un dios intocable no sólo para las grandes corporaciones sino también para muchos políticos y numerosos economistas. ¿Qué tienes en contra del mercado como método de asignación de recursos? ¿Por qué crees que sigue planeando urbi et orbe esta divinización?

A mí me parece que más que salir mal parado lo que hago es tratar de ponerlo en su sitio, es decir, mostrar que no es nada más que un mecanismo cuyo funcionamiento y resultados dependen del marco institucional. Otra cosa es que a los estudiantes de economía se les enseñe, erróneamente, que el mercado es sólo la interacción entre Oferta y Demanda sin hablarles de dicho marco. Por eso me voy a Adam Smith porque él si tenía muy claro qué era y es un mercado y cómo los empresarios tienen interés en ampliar el mercado (los consumidores potenciales) pero sin ampliar la competencia. A Smith se le ha despachado muy rápido como el de la mano invisible pero es un observador muy lúcido del poder, de lo que es el mercado y de cómo los grandes empresarios pueden imponer sus reglas en contra de la sociedad pero en nombre del hipotético mercado, tal y como ocurre actualmente pues se habla del mercado como algo impersonal, “el mercado decide”- sin mencionarse que, con frecuencia, hay poderosos intereses manipulando los mercados e imponiendo reglas de juego que no son neutrales mientras se anima a la gente a competir olvidando que la competencia entre desiguales genera el abuso. Hay un dibujo de El Roto que expresa bien toda esta confusión deliberada sobre el mercado. ”Todo lo que no es mercado, es superstición”, dice uno de sus personajes. Y ese es, exactamente, el papel legitimador que se le quiere dar al mercado en un contexto en el que el mercado brilla por su ausencia y estamos en manos de políticos y empresarios desalmados.

¿Crees que la ciudadanía española debería pagar más por un bien tan esencial? Hay gentes que sostienen que sólo se valora lo que cuesta, por lo tanto? ¿Es esa tu opinión?

Entiendo que el agua requiere diferentes tarificaciones en diferentes usos, incluyendo el coste de la depuración no sólo en los usos urbanos sino en los agrícolas e industriales. Esto nos llevaría a una aplicación razonable de la Directiva Marco Europea del Agua en el sentido de cambiar las prácticas agrícolas, con independencia de mejorar las redes de distribución y las prácticas de riego, orientando esta actividad hacia la agricultura ecológica, y cambiando también los procesos industriales de acuerdo con el principio de precaución.

En cualquier caso, en los usos urbanos, que es donde parece que hay más polémica sobre la tarificación, es necesario aclarar que, habitualmente, el problema no reside en un consumo excesivo sino en las pérdidas en las redes urbanas. No hay que olvidar que el uso urbano puede ser considerado, tal y como ocurre en Arizona por ley, como uso no consuntivo, en el sentido de que esta fracción de agua tiene que regenerarse y volver a ser usada para recargar el acuífero.

Ahora bien, sigue existiendo un serio problema, como el que tú mencionas, sobre no valorar aquello por lo que no se paga. Yo pregunto a mis estudiantes cuántos conocen el volumen de agua que usan en casa. La mayoría (90 %) no lo sabe. Luego les pregunto cuánto pagan por el agua al mes en casa y tampoco lo saben. Finalmente les pregunto cuánto pagan de teléfono móvil y todos lo saben. Conclusión. El agua no es ni una prioridad ni un problema para ellos. Este es un serio problema, desde mi punto de vista, que hay que valorar ya que da a entender que no sabemos en qué planeta vivimos. Pero además, hay estimaciones que indican que ya gastamos más dinero en agua embotellada que en el agua de grifo por lo que la polémica sobre si pagar o no parece que está fuera de lugar en la mayoría de los casos, pues ya se está pagando con el agravante de que un elevado precio no está haciendo disminuir el consumo pues la gente percibe que compra agua de calidad que está relacionada con la ?salud?.

¿Y por qué crees que se consume tanta agua embotellada? ¿Es una adquisición necesaria? Por lo demás, ¿las pérdidas de agua en las redes urbanas son inevitables? Si no lo fueran, ¿por qué se asignan más esfuerzos a esa tarea tan necesaria?

Porque se nos hace creer que no es posible mejorar la calidad del agua que sale por el grifo a un coste razonable, algo que es falso. Por otro lado, las empresas de distribución urbana de agua suelen tener intereses en las empresas que venden agua embotellada por lo que les beneficia directamente no mejorar la calidad del agua distribuida.

En cuanto a las pérdidas en las redes urbanas, hay que decir que se pueden disminuir sin problemas con costes que, además, se pueden asumir sin dificultades. ¿Cómo no se van a poder repercutir los costes de manera razonable si el metro cúbico de agua embotellada supera los 300 euros por metro cúbico? Por ejemplo, Santa Cruz de Tenerife perdía casi el 50 % del agua en sus redes en 1975. La gerencia de la empresa municipal de aguas decidió reparar las redes y, en sólo seis años, se consiguió bajar las pérdidas al 10 %. Es más, actualmente, Santa Cruz usa menos agua, a pesar del crecimiento demográfico, que en 1975.

El problema en la mayoría de las ciudades de la península es que no aceptan reparar las redes porque les resulta caro si se compara con el coste del agua que se ahorra y que les vende, habitualmente, la Confederación hidrográfica correspondiente a precios muy bajos. Por eso, antes de aumentarles el suministro alegremente hay que obligar a las ciudades a mejorar las redes de distribución, aunque les parezca caro, puesto que el coste real que tienen que tener en cuenta para calcular la rentabilidad de estas reparaciones no es el precio al que se les vende el agua sino el coste de construir nuevos embalses y trasvases. Lo que ocurre es que como esa construcción corre a cargo del Estado ese coste no se tiene en cuenta por los responsables urbanos del abastecimiento de agua.

¿Qué papel ha jugado (y sigue jugando) José Manuel Naredo en la formación en España de lo que podríamos denominar economía crítica?

José Manuel Naredo es una mente privilegiada y, también, una gran persona que nos ha orientado a muchos, nos ha acogido intelectual y afectivamente y sigue estando ahí, como dice Jorge Riechmann en un poema, estudiando y escribiendo con esa lucidez tan destacada. Su papel sigue siendo muy importante a la hora de formar economistas con una perspectiva crítica y ecointegradora. Lo preocupante es que ningún gobierno de este país le haya consultado o tenido como asesor. Esto dice mucho de lo que podemos esperar realmente de estos gobiernos que se dicen progresistas.

El presentador del libro, Francisco Puche Vergara, recuerda unas palabras tuyas de 1971 que hablan de la tarea de convencer a la gente de la necesidad de un cambio radical en la manera habitual de observar los acontecimientos económicos, presuponiendo que ideas que parecen estar condenadas inicialmente a la impotencia política puede calar hondo en la ciudadanía. ¿Sigues defendiendo esta concepción o crees que el actual ruido desinformativo ha generado más barreras, que la dificultad es mucho mayor?

Paco Puche escribe que esas palabras son de Mishan, aunque yo las utilizo con frecuencia. Mishan es un economista inglés, autor de Los costes del desarrollo económico, un libro de gran actualidad. De todas maneras sigo pensando como Mishan. Ese es el papel de un profesor de economía. Yo explico Economía Ecológica y Economía del agua y no le veo sentido a ir a clase a repetir los cuatro tópicos de una economía que no usa recursos naturales ni genera residuos (sólo ocasionalmente externalidades), es decir que ignora las leyes físicas y el funcionamiento de los ecosistemas. En cuanto al agua, no considero honesto intelectualmente enseñar que todo se reduce a que hay un desequilibrio espacio temporal en las precipitaciones en la península ibérica que se resuelve con más embalses y trasvases. Se supone que enseñar economía es enseñar a pensar por cuenta propia repensando conceptos.

Dedicas el libro a Susan Christopher Nunn, una mujer, escribes, generosa y sensible y una economista lúcida y valiente. ¿Quién fue Susan C. Nunn?

Fue una profesora de Economía de la Universidad de Arizona en Tucson, que trabajaba en el Departamento de Hidrología y Gestión del Agua, que me puso en contacto con la perspectiva de la economía institucional aplicada a los recursos naturales. Pasé una temporada trabajando con ella en Arizona en ese Departamento en 1987 y, como digo en el libro, cambió mi vida profesional pues empecé a leer unos trabajos que cambiaban las preguntas habituales sobre precios y cantidades por otras más relevantes sobre ¿Qué es el mercado? ¿Quién configura las reglas de juego? ¿Quién se beneficia de ellas o quien carga con los costes?, etc. Esto me proporcionó una mirada diferente, en el sentido de Mishan, y empecé a ver las cosas de otra manera y a disfrutar mucho con lo que estudiaba aunque las preguntas, al ser más conflictivas, no eran bien acogidas en los casos de estudio y me proporcionaron, y siguen haciéndolo, algunos disgustos pues mucha gente sigue pensando que un economista debe limitarse a cuestiones monetarias. Yo pienso, por el contrario, que hay que dejarse llevar por el objeto de estudio.

Susan se trasladó hace unos 15 años a la Universidad de New Mexico en Albuquerque y poco después dejó la universidad para trabajar como consultora en temas de agua, realizando un trabajo muy hermoso con la gente de este Estado hasta que falleció en el verano de 2006.

27 January 2009

PVEM, exige a SEMARNAT protección para lagunas de chacahua

nssoaxaca

Oaxaca,Oax.- Alrededor de 30 integrantes del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) entre simpatizantes y miembros del partido, se instalan a un costado del zócalo capitalino, junto al atrio de la catedral desde las 11:30 horas, para exigir a través de una muestra fotográfica, a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), para que emita de inmediato, el programa de manejo del parque nacional lagunas de Chacahua a efecto de dotarlas del cuidado y la vigilancia necesarios para su mejor conservación.

Al respecto, Lucia Ríos Peláez, Secretaria de ecología y Medio Ambiente del PVEM, dijo que en un recorrido que hicieron el pasado mes de septiembre, integrantes del partido se percataron del gran deterioro que día con día sufre este parque.

De este modo señaló que este deterioro se debe que el área de las lagunas de Chachaua, no cuenta con el programa de manejo, el cual debió haberse emitido en un tiempo no mayor de un año, luego de que se le diera a este parque la denominación de Área Natural Protegida.

Lucia Ríos, indicó que es urgente que esta secretaría emita de inmediato programas de protección como el que requiere el parque nacional lagunas de Cachagua, para que tenga mayor cuidado y vigilancia para su conservación, ya que esta zona enfrenta problemas como incendios, deforestación, talas clandestinas, fragmentación, perdida de la biodiversidad ya que se explotan especies como tortuga marina, Tapir, caimán y especies del manglar.

Señaló también, que el que no se cuente con un programa permanente para la conservación de esta área, atenta contra el articulo 65 de la ley general de equilibrio ecológico y protección al ambiente.
Por otro lado y con respecto a las candidaturas a diputados federales, el Coordinador de Comunicación Social de este partido, Héctor Bautista, refirió en entrevista, que se están manejando algunos nombres, pero que aún no se puede confirmar quienes serán los precandidatos para la contienda de julio 2009. Pero debido a que este próximo 31 de enero concluirá el registro a dicho proceso, en el transcurso de esta semana, se procederá a confirmar a los candidatos.

07 January 2009

México conservará biodiversidad mediante Fondo Patrimonial: Conafor

Esta estrategia parte de aportaciones del Gobierno de México y del Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

Milenio, Mar, 06/

Guadalajara.- La Comisión Nacional Forestal (Conafor) constituirá un Fondo Patrimonial de Biodiversidad, con el propósito de conservar ecosistemas forestales en México que tienen biodiversidad de importancia global.

La dependencia explicó que esta estrategia parte de aportaciones del Gobierno de México y del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés), que en una primera etapa destinarán 10 millones dólares para capitalizar el fondo en 2009.

La Conafor indicó que se ha planteado incrementar su capital hasta un total de 200 millones de dólares al año 2025, lo que permitiría financiar pagos por servicios ambientales para conservar biodiversidad globalmente significativa en el largo plazo.

Este esquema innovador de financiamiento utilizará los intereses generados por el capital del Fondo Patrimonial, para realizar pagos por servicios ambientales destinados a la conservación y protección de las áreas forestales, precisó.

Añadió que al utilizarse sólo los intereses financieros, se garantiza que los pagos puedan realizarse en el largo plazo, condición indispensable para que éstos tengan un impacto significativo en la conservación de los ecosistemas forestales y la biodiversidad asociada a ellos.

El Fondo Patrimonial parte del esquema de pago por servicios ambientales de ProÁrbol; permitirá contribuir con otras iniciativas de conservación tales como son las áreas naturales protegidas y sus zonas de amortiguamiento, además de los corredores biológicos.

Mencionó que aunque México es un país con alta diversidad biológica en sus ecosistemas forestales es posible encontrar una gran variedad de especies de flora y fauna silvestre bajo algún tipo de riesgo o amenaza.

‘Aún cuando se encuentran bajo protección por la normatividad nacional, se enlistan como especies de importancia global por sus condiciones de endemismo o grado de amenaza’, destacó la Conafor en un comunicado.

Agregó que los hábitats de estas especies están sometidos a procesos de pérdida o degradación, como consecuencia de factores que ocasionan el cambio de uso de suelo, tales como la sobreexplotación forestal, tala clandestina, incendios, plagas y enfermedades.

Por lo anterior, dijo que la creación de mecanismos de financiamiento que permitan canalizar de forma efectiva recursos para la conservación de la biodiversidad, resulta ser de gran relevancia para este propósito.

La estrategia del Fondo incluirá una campaña de difusión y promoción para atraer donantes tanto nacionales como extranjeros, interesados en aportar recursos financieros para la conservación de las áreas forestales del país con biodiversidad de gran impacto global, concluyó.

Notimex

29 December 2008

Necesario plan para áreas naturales que preserve pueblos originarios.

Notimex - 12/26/2008 11:17 AM

México, 26 Dic (Notimex).- Proteger áreas naturales es una buena estrategia de conservación, pero no es completa, señaló Rodolfo Dirzo, de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), quien recomendó desarrollar esa labor en lugares habitados por pueblos originarios, a fin de preservar las culturas asociadas a la biodiversidad.
El especialista de la Universidad de Stanford planteó que la población se debe convertir en cuidadora de la biodiversidad, pues esto es el fin último de la conservación biológica.
Indicó que los países en desarrollo como México, Perú o India tienen una combinación de elementos ya que, por un lado, poseen una gran diversidad de ecosistemas con un gran número de especies endémicas y, por el otro, tienen culturas asociadas a la biodiversidad, pero con problemas comunes respecto a la conservación.
A su vez James McCarthy, presidente de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, expuso que los efectos del cambioclimático en el Artico y en la Antártica son diferentes, pues sus ecosistemas también lo son.
Comentó que aun cuando en ambos lugares hay hielo, por un lado en el Artico se encuentra mar y tierra históricamente cubierta de hielo, en la Antártica hay presencia de un amplio desierto.
Esas superficies presentan un mayor Efecto Albedo, que es la capacidad de una superficie para reflejar directamente la radiación solar e incide en el mayor o menor calentamiento de la superficie terrestre.
Un albedo alto enfría el planeta porque la luz aprovechada para calentar el mismo es mínima mientras que uno bajo calienta el planeta porque la mayor parte de la luz es absorbida por éste.
Por ello, dijo, es necesario impedir una disminución de las superficies del Artico y la Antártica para evitar el calentamiento del planeta.

Cómo incluir a China en el redil del cambio climático

Project Syndicate
by Trevor Houser


POZNAN – La actual crisis económica arrojó un paño mortuorio sobre las conversaciones sobre el cambio climático que se llevaron a cabo este mes en Polonia. Si bien los negociadores esperaban un progreso concreto hacia un acuerdo climático internacional, los dos principales contaminadores del mundo estaban distraídos -Estados Unidos, impidiendo un colapso del sistema financiero en medio de una transición presidencial, y China, con una desaceleración en la inversión interna y un debilitamiento de la demanda extranjera de sus productos manufacturados-. Frente a la caída de los valores de las viviendas y de los ahorros de retiro en Estados Unidos y a las crecientes cifras de desempleo chinas, los observadores temen que ni Estados Unidos ni China tengan demasiado interés en reducir las emisiones.

La paradoja aquí es que la crisis presenta una oportunidad única para que Estados Unidos y China sellen un acuerdo que siente las bases para un acuerdo global sobre el clima. De hecho, uno de los principales objetivos de la reunión bianual más reciente del Diálogo Económico Estratégico China-Estados Unidos (realizada la semana antes de que comenzaran las conversaciones climáticas) era empezar a trabajar bajo el "Marco de Cooperación a 10 Años en Energía y Medio Ambiente" creado a principios de este año.

Esta iniciativa bilateral se produce en los talones de una década en la que Estados Unidos se mantuvo al margen de los esfuerzos internacionales por encontrarle una solución al cambio climático, temeroso de que si actúa pero China no lo hace, el mundo no podrá cumplir con sus objetivos de reducción de las emisiones y la industria norteamericana se verá perjudicada. China ha contado con que sus emisiones históricas y per capita se mantengan muy por debajo de los niveles norteamericanos, y considera que ponerle un tope a las emisiones nacionales adicionales al mismo nivel que Estados Unidos implicaría un presupuesto de carbón personal en San Francisco cinco veces mayor que en Shanghai.

El Diálogo Económico Estratégico soslayó este acuerdo sobre la distribución de la carga y se centró en cambio en lo que ambos países tienen en común. Ambos dependen del petróleo importado para el transporte y del carbón doméstico para la generación de energía. Ambos tienen gobiernos fuertes a nivel estatal y sistemas regulatorios y de suministro de energía balcanizados. Pero la estructura de las economías de los dos países, y lo que genera sus necesidades energéticas -y, por ende, las emisiones de gases de tipo invernadero- son muy diferentes. Es esta diferencia la que ofrece la mejor oportunidad para ocuparse del cambio climático de ahora en más.

Económicamente, Estados Unidos y China son imágenes en espejo, los lados opuestos de un desequilibrio global masivo. Los norteamericanos gastan demasiado y ahorran demasiado poco, lo que hace que el déficit comercial de 250.000 millones de dólares sea financiado por otros países. Gran parte de este crédito proviene de China, donde las empresas y los ciudadanos ahorran demasiado y consumen demasiado poco, lo que deja un excedente tanto de productos como de capital que fluye al exterior.

Este desequilibrio macroeconómico se refleja en las emisiones de carbono de los dos países. En Estados Unidos, más del 70% de las emisiones de CO2 surge de actividades vinculadas al consumo, ya sea las camionetas que degluten combustible o las McMansiones sedientas de energía. En China, más del 70% de las emisiones proviene de la industria. La producción de acero solamente consume el 18% de los recursos energéticos del país, casi el doble que todos los hogares chinos. La industria química consume más energía que todo el transporte privado, y la producción de aluminio compite con el sector comercial en términos de demanda de electricidad.

En cuanto a sellar un acuerdo climático, este desequilibrio es una buena noticia. Sugiere un marco para reducir las emisiones que respeta las necesidades de desarrollo de los hogares de China, se ocupa de las preocupaciones por la competitividad de las empresas norteamericanas y adhiere al principio de "responsabilidades comunes pero diferenciadas" incluidas en las negociaciones internacionales.

En reconocimiento de sus emisiones históricas y per capita sobredimensionadas, Estados Unidos debería aceptar una reducción de las emisiones en toda la economía, en línea con la legislación climática doméstica actualmente en consideración. A China debería excusársela de las obligaciones vinculadas al consumo por el momento, pero sí debería asumir compromisos en materia de producción industrial en base al reconocimiento de que la reducción efectiva de las emisiones en estos sectores exige una acción internacional coordinada.

Los líderes de China ya están ansiosos por refrenar a la industria que consume energía y genera contaminación por razones de seguridad nacional, calidad del aire y del agua y una simple eficiencia económica. La producción de acero, cemento, sustancias químicas, papel y aluminio solamente representa casi la mitad de las necesidades energéticas de China y genera casi la mitad de la contaminación del aire que se cobra más de 300.000 vidas y le cuesta a la economía cerca de 100.000 millones de dólares al año.

Sin embargo, estas cinco industrias combinadas emplean solamente a 14 millones de personas de una fuerza laboral total de 700 millones, y menos gente que hace una década. Para un país que atraviesa una crisis de empleo, invertir en una industria altamente consumidora de energía es una estrategia perdedora. Utilizar una política climática para disciplinar a estas industrias ayudaría a equilibrar nuevamente la economía, al mismo tiempo que reduciría las emisiones de China. Si China impone un precio al carbono para sus industrias manufactureras altamente consumidoras de energía, Estados Unidos no necesitará hacerlo al límite, lo que reduce los riesgos para el sistema de comercio internacional de emisión de CO2 en el que se basan ambos países.

La crisis actual ya está destrabando algunos de los desequilibrios que generan los desafíos energéticos y ambientales de ambos países. La demanda de petróleo de Estados Unidos cayó el 8% en momentos en que los consumidores se ajustan los cinturones, mientras que la demanda de electricidad en China se redujo el 10% dado que las industrias altamente consumidoras de energía recortan la producción. Una respuesta inteligente a la crisis puede perpetuar estas tendencias. El futuro consumo norteamericano se volverá más verde y el costo de las políticas climáticas será menor si el paquete de recuperación norteamericana incluye dinero para aclimatar los hogares, mejorar la red eléctrica y ayudar a la industria automovilística a mejorar el rendimiento de combustible.

Si China consolida su industria de uso intenso de energía, liberando así el capital de inversión para servicios e industrias más livianas, entonces surgirá de la crisis con un modelo de crecimiento que contamine menos y emplee más. Si Estados Unidos y China pueden llegar a un acuerdo en estas cuestiones en medio de la crisis, allanarán el camino para el éxito cuando los negociadores climáticos vuelvan a reunirse el año que viene en Copenhague

25 December 2008

Mediante decretos, el ejecutivo sigue destrozando la ley de biodiversidad

Fuente: elpais.cr | 23/12/08

Redacción, (elpais.cr) - La Red de Coordinación en Biodiversidad (RCB), denunció que no contento con haber cambiado parte del Artículo 78 de la Ley de Biodiversidad (LB) por la "ley escoba" de la Agenda de Implementación del TLC, el ejecutivo trata ahora de conseguir, por medio de decretos, lo que se le impidió obtener con esa ley.
La Ley de Biodiversidad de Costa Rica, aprobada también desde hace 10 años, fue objeto de singular saña en los textos del TLC por considerar que varios de sus artículos, relacionados con la PI, iban en contra de las condiciones impuestas por Estados Unidos, afirmó la Red.
Los decretos Nº 34958 y 34959 del 15 de diciembre, contienen dos reglamentos. El 3459 modifica el Artículo 78.6 sobre el conocimiento tradicional rechazado por la Sala Constitucional con anterioridad por haberse omitido la consulta a los pueblos indígenas siguiendo el procedimiento adecuado.
"¿Cumplieron con este trámite antes de promulgar el decreto? Por supuesto que no; sólo mediante una carta, el Ministerio de Comercio Exterior (Comex) informó a la Comisión Nacional de Asuntos Indígenas (Conai) sobre el decreto pidiendo que repartieran copias a las Asociaciones de Desarrollo indígenas y recabaran firmas de recibido", agregó.
Añadió que "todo esto en medio de las inundaciones en Talamanca y las zonas Norte y Sur. Además de la farsa de la "consulta", este decreto no reglamenta, sino modifica la LB, lo que según la Ley de Administración Pública no se puede hacer", destacó la Red de Coordinación en Biodiversidad.
"¿Permitir patentes sobre el conocimiento tradicional no es cambiar mediante decreto una ley que antes expresamente lo excluía? ¿A esto se llama "explicarlo" o "reglamentarlo"? ", cuestionó la Red.
"Por su parte, el decreto 3458 fue totalmente inesperado. Modifica el artículo. 80, de la LB. Tal como está contiene dos puntos neurálgicos, el primero obliga a la Oficina Nacional de Semillas y a los Registros de Propiedad Intelectual, a consultar a la Oficina Técnica (OT) de la Comisión Nacional de Gestión de la Biodiversidad (Conagebio), antes de otorgar cualquier derecho de PI que involucre elementos de la biodiversidad", destacó.
"El segundo punto del artículo señala que mediante oposición fundada, la Oficina Técnica impediría registrar la patente o protección de la innovación en esa materia, si estos derechos van en contra de los objetivos de la LB – los mismos del Convenio de Diversidad Biológica —, y si previamente no había otorgado al solicitante el certificado de cumplimiento de los requisitos para el acceso a los recursos genéticos y bioquímicos del país", explicó la Red.
Aseguró que "ahora el decreto modifica flagrantemente la LB. Mantiene la consulta a la OT pero cambia drásticamente sus atribuciones. Si anteriormente esta oficina podía oponerse a la concesión de una patente por las razones arriba expuestas, ahora esto queda sin efecto. Basta con que el solicitante cumpla los requisitos exigidos por la ley de patentes (novedad, altura inventiva y aplicación industrial). La OT no podrá añadir ningún otro requisito", precisó.
"Queremos señalar que el TLC no sólo ha modificado los artículos e incisos aquí analizados. Hay otros cambios ya hechos y otros más por hacer. Falazmente se menciona en la justificación de los decretos, estar haciendo las modificaciones en nombre de la "soberanía" del país sobre sus recursos, cuando lo que hicieron realmente fue acatar las órdenes dadas por los más altos funcionarios de la Secretaría de Comercio de los Estados Unidos", señala.
Por otra parte, afirma que "en distintas visitas al país, estos funcionarios hicieron la solicitud expresa de modificar la Ley de Biodiversidad como parte del proceso de certificación que realiza Estados Unidos" O se modificaba la LB o no habría Tratado de Libre Comercio".
"El poder ejecutivo y la asamblea legislativa se doblegaron ante esa exigencia, poniendo así en fuerte entredicho la soberanía del país, el cumplimiento de los lineamientos del Estado de Derecho, el acatamiento de los compromisos internacionales y con todo esto, la protección de la biodiversidad y el conocimiento asociado", aseguró la Red de Coordinación en Biodiversidad.
Finalmente, La RCB adelantó que se alista ahora a seguir dando la pelea encontrando los resquicios para que la biodiversidad siga creciendo y las semillas y los saberes multiplicándose libres de ataduras y condicionamientos.
2008-12-23 00:10:34

11 December 2008

La tierra para quien la paga

El Pais

- Países emergentes y multinacionales se aseguran reservas de comida comprando terrenos en naciones hambrientas
- Algunos Estados dictan leyes para protegerse

LALI CAMBRA 10/12/2008

Las ONG lo han bautizado como the last land grab, la última apropiación de la tierra. En el último año, con la confluencia de las crisis del precio de los alimentos y la financiera, se ha producido una carrera por parte de países ricos y corporaciones multinacionales por hacerse con tierra en estados latinoamericanos, asiáticos y africanos. Las naciones ricas, para asegurarse reservas de comida. Las corporaciones, para hacer negocio ahora que la Bolsa no rinde. El director general de la FAO, Jacques Diouf, ha alertado de que estas operaciones pueden calificarse de neocoloniales, y las ONG advierten de que los más perjudicados van a ser, como siempre, los más vulnerables -pequeños agricultores, pastores, tribus indígenas-, y cuestionan el impacto medioambiental de roturar nuevas tierras para cultivos intensivos con uso extensivo de pesticidas, herbicidas y abonos.

Ante las presiones, Paraguay ha aprobado una legislación que prohíbe la venta de tierras a extranjeros (después de que un campesino resultara muerto de un disparo de la policía cuando pretendía desalojarlo de la finca comprada por un brasileño para cultivar soja). Otros países suramericanos, como Uruguay, se lo están planteando, y Brasil está en proceso de cambiar su legislación para dotar de mayor transparencia y participación local a las operaciones con activos extranjeros.

Algo une a los países ricos en esta búsqueda de tierra foránea para alimentar a sus habitantes (entre otros, China, India, Japón, Malasia, Corea del Sur, Egipto, Libia y la gran mayoría de los países del golfo Pérsico): crecimiento económico acompañado del demográfico, pero falta de superficie agrícola o de agua. Todos ellos son importadores de comida. Todos se han visto afectados por la crisis de precios de los alimentos. "No tanto por los precios en sí, que pueden permitirse, pero sí por la actitud proteccionista de países productores que han limitado las exportaciones", explica David Hallam, responsable de Política Comercial de la FAO. "Argentina ha puesto controles, Tailandia también. Eso ha asustado a los importadores". De forma comprensible, pretenden asegurarse una reserva regular de alimentos. Más aún, cuando se prevé que, aunque los precios se han reducido relativamente en los últimos cuatro meses, van a continuar altos a medio plazo, y cuando se calcula que para 2050 la producción de alimentos va a tener que doblarse para satisfacer la demanda mundial.

Un informe de la FAO publicado ayer fija en 963 millones el número de personas hambrientas en el mundo a finales de 2007. La cifra, hoy, ya sobrepasará los mil millones, habida cuenta de que sólo en 2007 se crearon 40 millones de nuevos malnutridos, "un incremento tan dramático como rápido", según Diouf y que empeorará con la eclosión de la crisis económica mundial.

Algo une también a los países que venden o alquilan sus tierras, (a bajo precio para los estándares de los ricos): la mayoría son pobres, requieren de inversiones y transferencia tecnológica y necesitan desesperadamente aumentar su producción agrícola. Y disponen de terreno. En teoría.

"Hay que ir con cuidado cuando se habla de tierra disponible o cuando los Gobiernos de países pobres hablan de espacios marginales o abandonados. Y es que la tierra se usa. Tal vez no bajo los parámetros occidentales de propiedad privada, pero se usa: por pastores que alimentan a su ganado de forma estacional, lo que permite la regeneración de la vegetación, por pequeños agricultores de forma comunal, por tribus indígenas sin títulos de propiedad...", explica Michael Taylor, portavoz de International Land Coalition. Es un paraguas de ONG e instituciones -la FAO entre ellas- que promueve el acceso a la tierra y sus recursos para reducir la pobreza y que recuerda que las necesidades de aumentar la producción alimentaria pueden ser cubiertas por los pequeños campesinos ayudados por políticas agrarias e inversiones adecuadas.

Uno de los casos más publicitados ha sido el de una empresa coreana que proyecta alquilar por 100 años la mitad de la tierra cultivable en Madagascar para plantar maíz que importar a Seúl. En la isla, más del 70% de la población vive bajo el umbral de la pobreza y más de medio millón de personas recibe asistencia del Programa Mundial de Alimentos.

Taylor se muestra preocupado por el impacto en el medio ambiente del proyecto de la coreana Daewoo Logistics Corporation, en el suroeste de la isla, "una zona muy árida, pero extremadamente abundante en especies animales y flora". El portavoz de la coalición de ONG apunta asimismo que el proyecto, de consumarse, podría afectar a una tribu nómada de ganaderos, los Sakalava, "que ya son marginados, se les considera no civilizados y han visto su territorio reducido por la llegada de pequeños agricultores. ¿Cómo se les va a compensar?". La publicidad y el escándalo causado por la noticia del proyecto de Daewoo hace dudar de que éste se lleve finalmente a cabo, por la creciente oposición no sólo internacional, sino en la propia Madagascar, donde el acceso a la tierra es un tema muy sensible y donde miles de agricultores ocupan, todavía ilegalmente, fincas que fueron abandonadas por sus propietarios franceses tras la independencia de la isla.

Simon Mitambo, administrador de la ONG African Biodiversity Network, que agrupa a organizaciones conservacionistas y de defensa de las comunidades locales, explica la controversia sobre la compensación. "Lo hemos visto en varios casos en empresas de producción de biodiésel. Compensan con algo de dinero a los agricultores y éstos acaban emigrando a los barrios de chabolas de las grandes ciudades, sin tener nada que hacer", dice Mitambo desde Kenia, que recalca que en muchas ocasiones las empresas no aceptan terrenos bautizados como "marginales", sino que "buscan los más fértiles, con más agua (ocupados por pequeños agricultores), o, simplemente, áreas de bosque que convertir en terrenos fértiles tras desforestarlos. Eso ha pasado en Etiopía, por ejemplo".

Común a todas estas operaciones, la de Daewoo incluida, es su secretismo. ONG e instituciones desconocen la totalidad de hectáreas compradas por foráneos en países pobres y a falta de que se publiquen estudios en curso, sólo pueden hacer estimaciones. De acuerdo con la ONG Grain para la promoción de agricultura sostenible, que ha publicado un estudio al respecto, China, con una población creciente y sin problemas de dinero (pero cuyo proceso de industrialización ha limitado su superficie agrícola y contaminado sus aguas), ha llegado, al menos, a 30 acuerdos de cooperación con Gobiernos asiáticos y africanos que le dan acceso a tierra para el cultivo de arroz, soja, maíz y biocombustibles a cambio de transferencia tecnológica y fondos de desarrollo. Sólo en África, tiene previsto crear 10 centros agrícolas en diversos países, y anima a sus empresas privadas a acudir al extranjero. La situación de los países del Golfo es diferente. En pleno desierto, sin tierra ni agua, son totalmente dependientes de las importaciones y ya tenían tradición, especialmente Qatar y Arabia Saudí, de comprar fincas en países musulmanes como Egipto o Sudán.

"Pero la tendencia va en aumento, son más los países del Golfo interesados, más la cantidad de tierra a comprar, y más los países donde comprar", explica Marie Bos, investigadora del Centro de Investigaciones del Golfo, que apunta que Pakistán y Brasil son dos países en los que se han comprado tierras, y que considera que África está en el punto de mira, "dado que, para muchos, puede ofrecer una solución tanto a corto como a largo plazo para esta crisis". Para Bos, los acuerdos entre los países del Golfo y los africanos, "deben ser mutuamente beneficiosos, asegurar la provisión de alimentos para los primeros y desarrollo de infraestructuras para los segundos de forma que el aumento de producción se destine tanto a la demanda local como a la externa".

De acuerdo con el estudio de Grain, las prácticas de los países del Golfo se suscriben y publicitan bajo esta estrategia de beneficio mutuo. Un provecho que, según David Hallam, debería ser perseguido con mayor insistencia. El responsable de la FAO cree que los países importadores "deberían preguntarse si realmente es necesario adquirir la tierra", dado que considera que hay otras posibilidades, como la formación de empresas conjuntas o la firma de contratos bilaterales equitativos con los países pobres que, "deben, por su parte, asegurarse de que las condiciones del acuerdo son beneficiosas, proporcionan empleo, transferencia tecnológica y se imbrican en la economía local". El experto apunta que la tendencia a comprar en los países pobres no va a declinar, "dado que las condiciones que la han creado no van a desaparecer a corto o medio plazo".

Fincas como inversión

Las firmas de inversión también participan del furor por la tierra. Ante la volatilidad de los mercados, buscan fondos seguros a través de la adquisición de fincas. Muchas están interesadas en comercializar cereales, pero también en la producción de biodiésel, muy controvertido. Si bien es sustituto "ecológico" del petróleo, el cultivo intensivo por grandes empresas, en países pobres y abriendo terrenos ganados a espacios naturales, (o adquiriendo tierras antes cultivadas por pequeños agricultores que pasan a ser jornaleros), tiene el efecto contrario al deseado, de acuerdo con muchas ONG que trabajan sobre el terreno.

Tan sólo en Tanzania, donde el Gobierno facilita tierras, más de media docena de firmas del Reino Unido, Suecia, Holanda, Japón, Canadá y Alemania (esta última con un proyecto para biodiésel de 200.000 hectáreas) han iniciado o iniciarán sus operaciones. Pero no son sólo los biocarburantes los acicates a la presión comercial sobre la tierra. Según Michael Taylor, portavoz de International Land Coalition, los controvertidos créditos de carbono, surgidos a raíz del Protocolo de Kioto, con los que las empresas contaminantes pueden "comprar" su excedente de emisiones a industrias más limpias o sufragar proyectos ecológicos en países pobres, también contribuyen. Desde su instauración, el mercado financiero basado en estos créditos no ha dejado de crecer y mueve más de 2.000 millones de euros anuales.

"Se ha puesto valor comercial a los espacios naturales", explica Taylor, quien considera que el riesgo para los que usan la tierra sin disponer de títulos legales para ello va a incrementarse: pequeños agricultores, pastores nómadas, tribus indígenas.

14 July 2008

Consulta Pública del Programa Especial de Cambio Climático.

El Sur, Chilpancingo, Guerrero, México
12 de Julio de 2008
por: Octavio Klimek Alcaraz.

El pasado miércoles 9 de julio del presente se realizó el evento final de la Consulta Pública para el Programa Especial de Cambio Climático 2008-2012 (PECC).

El antecedente de dicha Consulta es la convocatoria pública del pasado miércoles 25 de junio realizada por la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático (CICC). (Consultar la página electrónica. http://www.semarnat.gob.mx/queessemarnat/consultaspublicas/Pages/programaespecialdecambioclimatico.aspx).

La CICC fue creada por Acuerdo del Ejecutivo Federal el 25 de abril de 2005 y constituida originalmente por siete Secretarías: Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación; Comunicaciones y Transporte; Desarrollo Social; Economía; Energía; Medio Ambiente y Recursos Naturales; y Relaciones Exteriores. Adicionalmente, en este segundo semestre del año se integrarán las Secretarías de Gobernación, de Salud y de Marina. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público participa como invitada permanente a las reuniones de la CICC, en tanto que la Secretaría de Turismo y el INEGI participan en los Grupos de Trabajo de la CICC sobre adaptación y mitigación. El presidente de la CICC es el titular de la Secretaría Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

La CICC formuló la Estrategia Nacional de Cambio Climático (ENACC), que el titular del Ejecutivo Federal, Lic. Felipe Calderón, presentó públicamente el 25 de mayo de 2007. Ese día el titular del Ejecutivo Federal instruyo a la CICC para que con fundamento en la ENACC y en el marco del Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012, se elaborase el Programa Especial de Cambio Climático.

Es importante señalar, que la CICC tiene en el Consejo Consultivo de Cambio Climático, el órgano permanente de consulta y participación social de la citada Comisión. El Consejo esta constituido por especialistas en diversos temas relacionados con el cambio climático global. Por cierto, quien preside el Consejo Consultivo es el Dr. Mario Molina, Premio Nobel de Química 1995.

Conforme a la convocatoria ya citada, el Consejo Consultivo fue el responsable de organizar las actividades de la consulta pública, con la participación de los Consejos Consultivos para el Desarrollo Sustentable (los órganos de consulta y participación social de la Semarnat), más el apoyo logístico del Secretariado Técnico de la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático

La Agenda adoptada por el Consejo Consultivo para la reunión final de trabajo de la Consulta Pública sobre el Programa Especial de Cambio Climático 2008-2012 descanso fundamentalmente en la instalación de cuatro mesas de trabajo. En ellas participaron diversos actores sociales (académicos, ONGs, empresarios, representantes de dependencias federales, entre otros).

En las mesas de trabajo se discutieron e integraron las observaciones y recomendaciones recibidas por escrito a partir de la fecha de lanzamiento de esta convocatoria (plazo de 15 días). A pesar de la relevancia para el país del PECC, solo se registraron 40 propuestas con observaciones al PECC (los trabajos se pueden conocer en la página electrónica antes citada). Lo anterior, es seguramente consecuencia de la escasa difusión y los tiempos estrechos de la consulta pública.

Las cuatro mesas de trabajo fueron: Mesa A. Adaptación y reducción de la vulnerabilidad; Mesa B. Política exterior; Mesa C. Reducción de emisiones en los sectores de generación y uso de energía; Mesa D. Reducción de emisiones en los sectores de vegetación y uso de suelo.

De las numerosas observaciones y recomendaciones emitidas en estas mesas de trabajo se pueden señalar entre las más relevantes las que a continuación se citan:

“Se manifestó preocupación por el corto plazo que se dio para la consulta pública, así como por la celeridad del proceso de integración del PECC. Al respecto se señaló la necesidad de mejorar la aplicabilidad del Programa, así como de integrar al mismo los resultados del estudio sobre los impactos económicos del cambio climático en México, actualmente en desarrollo. De igual modo se agradeció la inclusión de consideraciones sobre vulnerabilidad social en el PECC; sin embargo, se manifestó que se requiere un mayor análisis del tema (esta consideración se presento en la mesa A y una similar en la B).

Se deben formular mecanismos para asegurar que el proceso del PECC sea permanente y de largo plazo, y que el PECC considere acciones de adaptación más allá del 2012.

Se sugirió que el Consejo Consultivo, a través de los mecanismos que considere pertinentes, haga un análisis de las implicaciones presupuestales para 2009 de las acciones sectoriales sobre cambio climático, así como de los recursos asignados por parte de la Cámara de Diputados para la instrumentación del Programa (esta consideración se presento en la mesa A y una similar en la B).

Fortalecer el apartado de transversalidad y crear un mecanismo de integración sectorial.

Considerar acciones de adaptación que contribuyan a reducir problemáticas sociales, como los desplazados ambientales, la migración, la pobreza, empleos, entre otros.

Las acciones de adaptación deben de considerar una visión de integralidad y ser priorizadas por regiones, con consideración de criterios por cuenca, área ecológica, zona climática, grupos sociales y sectores, para reducir la vulnerabilidad y exposición ante el cambio climático.

Se consideró necesario evaluar y adecuar, en su oportunidad, el marco jurídico nacional para fortalecer la atención a la problemática derivada del cambio climático en el país (esta consideración se presento en la mesa A y una similar en la B).”

Al respecto, en la mesa C se recomendó: “Que la regulación energética contenga la obligación de que un porcentaje mínimo de la energía consumida sea generada por fuentes renovables.”

En su intervención durante la inauguración del evento el Dr. Mario Molina fue contundente, aunque lo deja para una segunda etapa del PECC: “Es necesario modificar el marco legal y fiscal existente.”

Con relación a la estructura del PECC son relevantes las recomendaciones de la mesa C sobre el capítulo de Mitigación y que pueden ser ampliadas a todo el documento:
a)Separar oferta y demanda energética y seguir la estructura del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).
b)Eliminar párrafos descriptivos sobre las dependencias que intervienen
c)Que contenga metas, indicadores y estrategias precisas.
d)Congruencia entre cifras de documentos oficiales.
e)Clarificar y priorizar entre metas, indicadores y estrategias haciendo énfasis que los indicadores sean concretos y cuantificables, y que sean comparables entre si, e
f)Incluir una tabla resumen de propuestas de reducciones por tema.”

Habría que complementar esta última observación. Se observa, que existen desbalances y omisiones en la información del documento. No se observa la correspondiente armonización con la Estrategia Nacional de Cambio Climático, en donde se presentan balances de energía, estimaciones de captura de carbono, que permitirían establecer los niveles de referencia para medir los avances del PECC.

Con todo, hay detrás del PECC un extraordinario esfuerzo de integración del PECC. Esto debido, a que detrás de este trabajo existe un equipo de gente sumamente talentosa. Sin embargo, el documento del PECC todavía requiere ser revisado y corregido, lo cual requiere de tiempo.

Se tiene entendido, que el titular del Ejecutivo Federal pretende presentar el PECC durante la visita del Secretario General de la ONU a México en el mes de agosto. Sería conveniente revisar ese propósito, pues el documento del PECC difícilmente estará concluido con base en las recomendaciones de la consulta pública.

Negociaciones CAN-UE: la biodiversidad en el centro de la pulseada

10/07/2008 radiomundoreal, Perú

En circunstancias en que la Comisión Europea (CE) a comienzos de julio congelaba las negociaciones de un acuerdo de asociación con la Comunidad Andina de Naciones (CAN), la estructura de este bloque integrado por Perú, Colombia, Bolivia y Ecuador comenzó a crujir con fuerza y mostró sus primeras señales de eventual fractura explícita ante las ansias asociacionistas de Bogotá y Lima y las presiones de Bruselas.
Es que los dos primeros países, con una posición todavía vacilante de parte de Quito, se mostraron dispuestos a seguir adelante en la negociación con Bruselas aún a costa de perder como miembro del bloque a Bolivia, uno de sus países fundadores.
De hecho la posición boliviana en materia de protección de la propiedad intelectual por un lado, y de la biodiversidad por otro, ha logrado sofrenar el ímpetu asociacionista de Lima y Bogotá tanto con Estados Unidos como con “los 27”. El nuevo jefe de Colombia para la negociación del acuerdo de asociación con la Unión Europea, el abogado Ricardo Duarte, señala sin pruritos que la posición boliviana sobre el patentamiento de información genética, tema aún no zanjado internamente en la Comunidad, es la piedra en el zapato de los negociadores. “Colombia y Perú quieren regular la biodiversidad para luchar contra la biopiratería. Para ello necesitamos disciplinas que protejan los recursos genéticos, biológicos y los conocimientos tradicionales. Bolivia dice que este tema no está regulado a nivel andino y que pretender hacerlo en el marco de un acuerdo significa cambiar el estado de la normativa andina. Eso no compartimos”, ha dicho Duarte.
En realidad, fiel a lo expuesto entre otros documentos en “Europa Global”, los principales objetivos de los negociadores europeos estuvieron centrados en los rubros de biodiversidad, propiedad intelectual y recursos naturales. Por ello, una condición inicial de los negociadores de la CE fue que los países andinos presentaran textos en materia de propiedad intelectual y “desarrollo sostenible”, rótulo bajo el cual Colombia y Perú exigen se incluya el tema del patentamiento de recursos de biodiversidad.
Los negociadores bolivianos, en cambio plantearon que, al igual que en otros temas, se presentaran por escrito aquellos aspectos de propiedad intelectual y desarrollo sostenible sobre los que existe acuerdo y sobre los recursos de biodiversidad se continúe discutiendo internamente.
El posicionamiento peruano-colombiano fue entonces establecer como condición sine qua non la inclusión del rubro biodiversidad. En tanto Ecuador se mostró proclive a que Colombia y Perú lo hicieran aunque adelantó que no asumirá compromisos en esa materia.
Al comunicársele a Bruselas que no existió acuerdo al respecto, la CE decidió pues postergar la cuarta ronda de negociaciones, al tiempo que recordó la posibilidad de expulsar a Bolivia del pilar comercial de las negociaciones y relegarla al de la “cooperación” y “diálogo político”.
El episodio llegó al extremo de que el propio Comisario Europeo de Comercio, Peter Mandelson, se ofuscara durante la cumbre Unión Europea - América Latina celebrada en Lima y manejara públicamente ante los representantes bolivianos la posibilidad de esa expulsión.
La posición y la respuesta boliviana fue participar en los tres pilares o directamente no habría negociación de bloque a bloque. Bolivia argumenta que siempre dijo que no firmaría un Tratado de Libre Comercio o Acuerdo de Asociación con Europa y que debería tener un tratamiento en el pilar comercial que respete su enfoque económico.
Europa considera que este reclamo es inaceptable dado que significaría un precedente para sus futuras negociaciones, por lo cual un escenario a corto plazo posible es el desglosamiento de la negociación del pilar comercial pero en el marco del mandato de negociación de bloque a bloque. Esto es imposible si Bolivia no se excluye.

Ecos en Bruselas
Las repercusiones de este fuerte choque de posturas llegó hasta el propio Parlamento Europeo (PE). El alemán Helmut Markov, eurodiputado y secretario de la Comisión de Comercio Internacional del PE al conocer las declaraciones del comisario Mandelson en Lima, en el sentido de que los países andinos tienen que firmar un TLC con la Unión europea o dejar la mesa de negociación, apuntó que la actitud de la UE con la CAN “no puede ser la de aceptar lo que imponemos o de desintegrarse”.
“El comisario Mandelson no tiene mandato ni para romper la Comunidad Andina de Naciones, ni para imponer ningún TLC”, agregó. Para Markov “es evidente que los países andinos atraviesan procesos complejos y novedosos, y son confrontados a dificultades reales para regular la acción a menudo devastadora de las empresas transnacionales o de los inversionistas”.
“Hoy, en América latina y en el mundo, hay urgencia de fomentar la paz, de garantizar el acceso a los alimentos y al agua, de reducir las desigualdades, de proteger el medio ambiente, de frenar el cambio climático. Si la Comisión Europea ve como prioridad absoluta en las negociaciones del acuerdo de asociación con América latina el hecho de insertar TLCs, se está equivocando, y mucho”, sostuvo el parlamentario alemán en Bruselas.
Para Markov los caminos de futuro en la negociación pueden ser de diversa índole: “se puede progresar en los capítulos de diálogo político y de cooperación. Y en relación con el capítulo comercial, se puede o dejarlo de lado, o proponer un mejoramiento y una complementación del sistema. Le corresponde a la Unión Europea mostrarse creativa, interesada por los problemas reales, y actuar respetando y apoyando los procesos de integración regional”, señaló. Por su parte, el negociador colombiano sostiene que la intención de su país es jugar las últimas cartas en septiembre, cuando aparentemente se concretará una nueva ronda de negociaciones: “Queremos hacer el máximo esfuerzo para ir en bloque. Eso se está agotando y tendremos que ver acciones”, sentenció.

03 July 2008

URUGUAY: Políticas nacionales privadas de dimensión ambiental

Por Julieta Sokolowicz
Cabo Polonio, sitio turístico sobre el océano Atlántico.

MONTEVIDEO, 3 jul (IPS) - Es necesario incorporar la perspectiva ambiental a las políticas nacionales en vez de considerarla de modo aislado, plantea el informe "GEO 2008: Evaluación del Estado del Ambiente en Uruguay", presentado este jueves en Montevideo. Si este país mantiene la situación actual en áreas protegidas, residuos y ordenamiento territorial, se dirige hacia un escenario potencialmente negativo de aquí a 2025, señaló el coordinador del informe, Diego Martino, también autor de varios de los ocho capítulos.

Pero, si se "transversalizan" las perspectivas ambientales en las políticas de los ministerios y reparticiones, en vez de considerarlas aisladamente, "se va a poder anticipar muchos de los impactos, y los costos sociales, ambientales, de salud, van a poder restringirse. Al planificar y tomar en cuenta esos temas, uno ya está quizás proponiendo soluciones antes de comenzar el proyecto", explicó a IPS.

"Si logramos hacer eso de modo efectivo, probablemente podamos revertir el camino hacia ese escenario negativo", agregó.

El Informe GEO constata la mejora económica del país, luego de la crisis de 2002, pero también registra una emigración sostenida, una pobreza persistente, un fuerte aumento del precio de la tierra y una creciente predominancia extranjera en la propiedad agraria, además de una mayor preocupación ciudadana por el ambiente.

"Ascender como país en la 'escalera del desarrollo sostenible' traerá consigo una mejora en los índices de bienestar humano, y requiere un replanteamiento del futuro, en el cual el 'Uruguay natural' es una parte necesaria e indispensable de un 'Uruguay productivo'", establece el texto, redactado entre julio de 2006 y noviembre de 2007.

Unas 70 especies corren peligro de extinción en Uruguay, pero hay poco conocimiento sobre el estado de la biodiversidad.

"Hay que llevar la conservación fuera de las áreas protegidas", ya que las que existen son insuficientes para proteger la biodiversidad, "porque hay mucha presión por los cambios en el uso de la tierra. Pero es importante mejorar la forma en que se produce para aliviar el impacto ambiental. Y para eso es clave la investigación", sostuvo Martino.

"Muchas veces tenemos información sobre el tipo de especie que hay en determinado lugar, pero no sobre cómo una u otra forma de trabajar el campo afecta a las especies. Por ejemplo, cómo impacta en las especies de aves el bajar un poco la carga de ganado de un potrero. O qué pasa si ponemos corredores biológicos dentro de las áreas forestales", planteó.

Las medidas a adoptar podrían acarrear costos económicos materializados en subsidios, "pero también por incentivar las buenas prácticas de producción se puede lograr un cambio", añadió Martino.

Entre los cambios en el uso de la tierra, el informe destaca que entre 1997 y 2005 se produjo un aumento de 3.343 por ciento en la superficie sembrada con soja.

"El impacto fue muy grande. Y eso se dio en poco tiempo, entonces cambió nuevamente el paisaje de Uruguay", dijo a IPS la ingeniera agrónoma María Methol, coautora del estudio.

De todos modos, "los cambios ambientales en general se perciben a más largo plazo", señaló.

Además, "actualmente se siembra en áreas mucho más extensas que años atrás y eso puede llegar a hacer necesario crear corredores (biológicos) o fomentar ciertas prácticas que mantengan el paisaje un poco más diverso", añadió.

Aparte del aumento del área agrícola en los últimos tres o cuatro años --con sus consiguientes riesgos de erosión y de contaminación de recursos hídricos--, en la última década se produjo un crecimiento de la forestación, señaló Methol.

Entre 1990 y 2004, el área de monocultivos forestales aumentó 1.544 por ciento, establece el reporte, si bien las 740.000 hectáreas plantadas constituyen 4,5 por ciento de los suelos agrícolas del país.

El impulso de la forestación y a la consecuente instalación de la industria internacional de la celulosa de papel entrañan el principal conflicto ambiental de Uruguay.

El informe GEO no se pronuncia acerca de ese conflicto, si bien menciona algunos de los impactos de la forestación, con base en los escasos estudios existentes en materia de agua, suelos, biodiversidad, creación de empleo y desarrollo.

El texto expone los dos puntos de vista principales del debate, a cargo de Daniel Martino, de la empresa Carbosur, y del técnico forestal Ricardo Carrere, del no gubernamental Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM, por sus siglas en inglés).

Para Martino, los "escasos impactos negativos" de la forestación pueden mitigarse con una "mejor integración" a las demás actividades agropecuarias, manejo de los cultivos con "turnos de cosecha prolongados, que conllevan menores impactos ambientales negativos y mayor generación de valor económico".

En cambio, Carrere no encuentra ningún aspecto positivo en el modelo de monocultivos forestales, pues exacerba la concentración y extranjerización de la propiedad agraria, afecta el agua, el suelo y la diversidad biológica, crea empleos escasos y precarios y promueve la expulsión de población rural, afirma.

Los efectos de la instalación de la fábrica de celulosa de la empresa finlandesa Botnia, en el occidental departamento de Río Negro, no están contenidos en el informe GEO, dado que la fábrica todavía no estaba en funcionamiento cuando se terminó de escribir el texto.

Pero los antecedentes de la planta, que causó un enfrentamiento sin precedentes con Argentina por instalarse en un río limítrofe, figuran en un recuadro dentro del capítulo "Urbano industrial".

Mónica Gómez, autora del capítulo sobre la zona costera, señaló que ésta concentra 75 por ciento del producto interno bruto (PIB) uruguayo y que entre las presiones más importantes está la afectación de los hábitat.

Gómez destacó que los barcos pesqueros cambian las aguas, acarreando problemas como el de las especies invasoras. Entre ellas, el mejillón dorado (Limnoperna fortunei), de origen asiático, que se adapta a cualquier cambio. Obtura las tomas de agua de centrales hidroeléctricas y desplaza a especies nativas, lo que cambia la biodiversidad acuática.

Además, "la zona costera uruguaya probablemente se verá muy afectada por el cambio climático", pronostica el informe.

"Resultados iniciales de investigación puntualizan una alta vulnerabilidad de los recursos costeros frente a cambios en las precipitaciones, descarga de los tributarios del Río de la Plata, alteraciones de los patrones de vientos y en la localización del anticiclón subtropical del Atlántico Sudoccidental", argumenta.

Para Gerardo Honty, autor del capítulo sobre energía, Uruguay experimenta "tibios inicios" de proyectos de fuentes renovables, que por ahora generan "escasos megavatios".

Además, como las centrales hidroeléctricas datan de una época en que no se preveían estudios de impacto ambiental, no hay datos sobre lo que puede haber ocurrido en esas zonas, dijo.

Precisamente, la carencia de datos cuantitativos fue enfatizada, en términos generales, por los autores del informe. La falta de fiscalización ambiental y el hecho de que por lo menos un tercio de los residuos sólidos no son eliminados de manera adecuada son otros dos problemas expuestos en el estudio.

Tener en cuenta variables ambientales va a permitir ahorrar costos, no al revés, destacó Diego Martino. Es necesario superar la etapa de los diagnósticos para pasar a la de la acción, agregó.

Más de 100 personas participaron del estudio, a cargo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) y el Ministerio de Vivienda, Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial, con la coordinación técnica del Centro Latinoamericano de Ecología Social (Claes) y el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Los informes GEO (siglas en inglés de Global Environment Outlook, panorama ambiental mundial) recopilan información ya existente, y siguen una metodología que analiza la presión sobre el ambiente, su estado, su impacto y la respuesta. Éste es el primero que se realiza en Uruguay. Como todos los que se hacen en el mundo, surgió a iniciativa del gobierno.

En esta ocasión se pidió expresamente a los autores que hicieran hincapié en el impacto de los cambios ambientales en el bienestar humano.

(FIN/2008)